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Cervántez: La MLS no es fácil

La liguilla 2005 en la MLS va tomando forma, especialmente en la Conferencia del Oeste, donde San José Earthquakes, FC Dallas y Los Ángeles Galaxy tienen asegurado su pase a la fiesta y Colorado Rapids está muy cerca de confirmar su pase en detrimento de Real Salt Lake. Chivas USA quedó oficialmente sin opciones el sábado pasado.

En el sector del Este el asunto es un poco más complicado, porque MetroStars no se da por vencido, como lo demostró con ese triunfo sobre el líder New England Revolution, ni Columbus Crew da por resignadas sus posibilidades matemáticas, a pesar de que alterna las de cal con las de arena.

Pero regresando al Oeste, la posible temprana eliminación de los dos equipos de expansión en la temporada 2005, de cualquier posibilidad de meterse a la disputa del título de campeón, deja en claro que la liga estadounidense tiene un nivel de competitividad más alto de lo que muchos sugieren.

Tal conclusión se puede conseguir a la luz de aquella coronación de Chicago Fire en la temporada de 1998, en la que el Fire hacía su presentación como nueva franquicia de la liga, junto al Fusion de Miami.

El equipo de la Ciudad de los Vientos sorprendió a propios y extraños al imponerse en su temporada inaugural en la gran final al bicampeón D.C. United.

Sin duda, eran otros tiempos. Y hasta podríamos ponerle un poco de nostalgia a la frase, porque se trataban de los primeros balbuceos de una liga que aún se encontraba en sus etapas de formación.

Encuentros cuyo desenlace mostraba cosechas de goles que sumaban, 10, 11, ó 12 conquistas en la meta rival, eran el común denominador y no la excepción, reflejando los desajustes propios de equipos que aún se encontraban en proceso de gestación.

Y no es que se pretenda demeritar el logro del D.C. United, que había impuesto su ley en las primeras dos temporadas, agenciándose las ediciones de 1996 y 1997 de la Copa MLS, gracias a los buenos oficios de Bruce Arena y del talento de jugadores como Marco Antonio Etcheverry, Jaime Moreno, Raúl Diaz Arce, Eddie Pope y Jeff Agoos, entre otros.

Pero no se puede dejar de señalar que en esa incipiente etapa de la liga, el D.C. United fue el rey tuerto en tierra de ciegos.

Posteriormente, el equipo capitalino ha demostrado que esos logros iniciales no fueron accidentes del fútbol o conquistas incidentales, sino que ya tiene los merecimientos para ser considerado como la primera dinastía monárquica de la MLS, sumando un total de cuatro títulos, el más reciente en la campaña 2004, donde la liga ya había alcanzado la mayoría de edad, en cuanto a su fútbol y a la paridad de fuerzas entre sus afiliados.

En el ya lejano 1998, las defensas en la MLS eran mucho más porosas, al grado que el Galaxy angelino, eliminado en la liguilla por el Fire, durante la etapa de semifinales, impuso una marca de goles anotados, con 85 dianas en la temporada regular, cifras que quizá nunca equipo alguno pueda volver a tocar.

Hoy soplan otros vientos y Real Salt Lake, lo mismo que Chivas USA lo han entendido.

Llegar como nuevo inquilino a la vecindad de la MLS y convertirse instantáneamente en invitado de honor a la liguilla y en aspirante a la corona, todo en la temporada de debut, puede convertirse en un logro inalcanzable.

Es una lección que deben aprender los dirigentes del América mexicano que parecen listos para iniciar su aventura estadounidense.

En cuanto a los clubes benjamines del 2005, el aprendizaje de lo sucedido en su campaña inaugural debe llevarlos a replantear sus respectivas estrategias para la siguiente campaña.

Porque no todo ha sido negativo para los nuevos clubes emeleseros.

Salt Lake City se destapó, contra todos los pronósticos, como una buena plaza futbolera, porque su afición no solo cobijó efusivamente al Real, sino que hasta se revelaron como una nueva frontera futbolística en la pradera de la selección nacional.

Por lo que respecta al hermano norteño del Rebaño Sagrado, la afición que lleva los colores rojo y blanco tatuados en la piel, salió a manifestarse en el desfile de Chivas USA por toda la geografía emelesera y eso es un buen síntoma.

Además, el valor comercial, con todas sus posibilidades publicitarias, promocionales y de penetración mercadotécnica para un producto llamado Chivas, obliga a los dirigentes de esa institución a regresar en el 2006 con una fórmula ganadora, pase lo que pase, cueste lo que cueste.

Rigo Cervántez es un conocido periodista con más de 20 años de experiencia, trabajando con medios de renombre como Televisa y La Opinión. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.