Seattle y Houston demostraron por qué terminaron la temporada regular 2009 con las defensas menos batidas de la MLS al igualar 0-0 en el partido de ida de su serie de Semifinales de Conferencia.
Ambos equipos dispusieron de oportunidades para inclinar la balanza a su favor, sobre todo el elenco local, pero entre la falta de puntería de los atacantes y las zagas bien plantadas, el gol no hizo acto de presencia en el Qwest Field la noche del jueves.
De esta forma, la llave se definirá el domingo, 8 de noviembre en el Estadio Robertson de Texas.
Fue un encuentro físico y de mucho roce entre dos rivales que no cedieron ni un ápice hasta el pitazo final del colegiado Ricardo Salazar.
Buscando dar un golpe sorpresivo, el Dynamo amenazó con abrir la cuenta recien comenzadas las acciones cuando un cabezazo de Andrew Hainault, tras tiro de esquina, se marchó fuera por muy poco. Sin embargo, la reacción de los Sounders no se hizo esperar, ya que el novato Steve Zakuani exigió una atajada del portero Naranja Pat Onstad a continuación.
Desde temprano, quedó claro que sería un duelo de ida y vuelta. De nuevo, avisó Houston con un tiro libre al área que puso en aprietos al arquero local Kasey Keller, quien, presionado por el delantero Brian Ching, no quiso complicarse y despejó con los puños. Poco después, el experimentado cancerbero se encontró en un mano a mano con Brad Davis, pero afortunadamente el volante conectó muy desviado con la testa.
De a poco, Seattle empezó a crear peligro sobre la meta de Onstad y hasta Patrick Ianni tuvo el 1-0 de cabeza, pero Brian Mullan estaba pegado al segundo palo y sacó su remate sobre la línea de gol.
Siguiendo la tónica de sus primeros enfrentamientos del año, ambos equipos se mostraron las garras y recurrieron al juego brusco. De hecho, sobre el cuarto de hora, casi se fueron a las manos cuando Onstad se enredó con Fredy Montero tras un córner de Seattle y el guardameta perdió los paples, empujando con el pecho al colombiano, lo que generó un pequeño conato de bronca cerca del arco visitante. Aunque la situación no llegó a mayores, tanto Onstad como Montero fueron amonestas.
Después, el mismo Salazar recibió las pifias del público cuando no mostró amarilla a Ricardo Clark por levantar la pierna demasiado para disputar un balón dividido con Nata Jaqua, quien se llevó la peor parte del golpe y terminó con un corte sobre el ojo que lo dejó sangrando, obligándole a ser atendido fuera de la cancha durante varios minutos.
A dos minutos del descanso, Onstad quedó con un nudo en la garganta cuando Ianni cabeceó un tiro libre de Freddie Ljungberg y reventó el travesaño del Dynamo.
Tras el paso por vestuarios, Seattle siguió presionando y estuvo cerca de romper el cero, pero Montero no logró rematar un buen pase con la testa de Jaqua dentro del área.
Houston, por su parte, lo intentó por intermedio de Davis, cuyo peligroso disparo fue desviado por Keller, quien atajó con la punta de los dedos.
Nuevamente, a los 61', Jaqua se asoció con Montero y nuevamente el colombiano no estuvo fino en su tiro que pasó rozando el poste de Onstad.
Mientras Roger Levesque reemplazó a Montero, el mexicano Luis Angel Landín entró por Dominic Oduro por parte del Dynamo, aunque ningún suplente logró cambiar la historia de un partido que estaba destinado a terminar sin goles.
Ahora, estos mismos rivales volverán a enfrentarse en diez días más para determinar uno de los finalistas de la Conferencia Oeste.

