El verdadero éxito de un equipo se puede apreciar por la cantidad de trofeos en sus vitrinas. Con 11 títulos -entre competencias domésticas e internacionales- adornando los pasillos del Estadio RFK, los futbolistas del D.C. United son recordados cada día de la tradición ganadora del club más exitoso en la historia de la MLS, una tradición que exige lo mejor.
Por eso fue tan decepcionante la temporada 2008 del cuadro capitalino, sobre todo por el plantel que se armó para encarar un año deportivo que le deparó no menos de cinco competencias.
Salvo la consagración en la Copa Abierta de Estados Unidos, discutiblemente el evento menos importante, las demás participaciones del United no llevaron a nada.
Cabe mencionar, eso sí, que justamente este calendario agitado y exigente incidió directamente en los fracasos de D.C., ya que desgastó a los jugadores, le obligó al técnico Tom Soehn a improvisar alineaciones y estrategias, y no permitió ningún descanso para un club sin los recursos necesarios para enfrentar múltiples compromisos a la vez.
Sin lugar a dudas, el United era uno de los fuertes candidatos para la Copa MLS esta temporada. Una de las grandes razones detrás de este favoritismo se debió a las inversiones realizadas por la directiva capitalina con el fin de potenciar el plantel, contratando a cinco refuerzos sudamericanos, incluyendo el primer Jugador Franquicia en la historia de la organización: Marcelo Gallardo.
Además, se hizo de los servicios de los también argentinos Franco Niell y Gonzalo Peralta, junto con el arquero peruano José Carvallo y el colombiano Gonzalo Martínez.
Explicando el acuerdo que convirtió al "Muñeco" en el tercer jugador mejor pagado de la liga (sólo detrás de David Beckham y Cuauhtémoc Blanco), el gerente Victor MacFarlane dijo que "esta contratación nos llevará al siguiente paso para que podamos aspirar a ganar la Copa MLS, además de otras competencias en el extranjero".
En cuanto al torneo emelesero, los capitalinos ni siquiera clasificaron a la Liguilla, pese a una racha invicta que llegó a ocho partidos durante el verano. Aun peor les fue en el ámbito internacional. Si bien llegaron hasta las semifinales de Copa de Campeones de la CONCACAF, no pudieron ganar ni un solo partido en las fases grupales de SuperLiga y la nueva Liga de Campeones.
Mientras Niell y Carvallo fueron separados del equipo tras unos pocos meses por su bajo rendimiento, tanto Gallardo como Peralta sufrieron una serie de lesiones que los mantuvieron alejados de las canchas durante largos períodos. Uno de los indiscutidos de Soehn durante la primera parte de la campaña, Martínez de a poco se fue apagando y no volvió a recuperar su nivel anterior.
De hecho, en la última fecha de la temporada regular, partido que dejó al United fuera de los playoffs debido a la derrota 1-0 a manos del eventual campeón Columbus Crew, ninguno de estos cinco estuvo en la oncena titular capitalina.
Al final, los problemas físicos, las suspensiones y los bajones anímicos acabaron con las pretensiones de un equipo que había apuntado a lo más alto en el 2008.
"Definitivamente fue doloroso para nosotros", reconoció el veterano defensa Bryan Namoff. "Fue súpero bonito el campeonato de la Copa Abierta, pero queríamos más, los jugadores y la directiva. Tuvimos el talento, sencillamente no cumplimos las expectativas. Defraudamos".
Otro punto débil fue el bloque posterior del United, cuya zaga hizo agua y recibió un total de 79 goles, incluyendo 51 dentro del marco de la MLS (la segunda peor cifra de la liga). El cuerpo técnico modificó piezas hasta el cansancio sin jamás poder encontrar una línea defensiva consistente y regular.
Ante la inefectividad de Carvallo, Zach Wells ganó la titularidad bajo los tres palos, pero nunca convenció a Soehn, quien a mediados de temporada lo reemplazó por el liberiano Louis Crayton. Asimismo, las pocas veces que jugaron juntos, Martínez y Peralta, en teoría los puntos fuertes de la retaguardia capitalina, nunca lograron acoplarse entre sí.
"No tuvimos consistencia. Parecía que cada semana cambiaron la oncena titular, lo que nos afectó adversamente. Y cuando conseguimos algún tipo de estabilidad en la alineación, todos estábamos en una frecuencia distinta. Hubo un momento en que ganamos varios partidos seguidos y se pensó que la situación cambiaría, pero al momento de enfrentar una nueva prueba de carácter, no reaccionamos muy bien. Y eso va para mi también", confidenció el volante Devon McTavish.
A juicio de Soehn, sólo hay que mirar el calendario del United para explicar lo sucedido.
"Nadie aguanta participar en tantos torneos a la vez", insistió el estratega. "Creo que jugamos un total de 47 partidos, y hubo muchos equipos (de la MLS) que jugaron entre 31 y 32. Es una diferencia demasiada notable".
Por mucho que suenen razonables los argumentos de Sohen, muchos integrantes del United concedieron que el Houston Dynamo tuvo una agenda igual de agitada pero se las arregló para terminar la temporada regular en la cima de la Conferencia Oeste, llegar a la final de SuperLiga y mantenerse en la pelea por la clasificación a la ronda eliminatoria de la Liga de Campeones.
"Nos faltó profundidad en el banquillo, situación que quedó al descubierto con las numerosas lesiones que sufrimos", aseguró el brasileño Luciano Emilio. "Los demás equipos del mundo no tienen estos problemas, pero fue nuestra realidad".
Sin embargo, todo indica que la directiva no realizará demasiadas contrataciones durante el descanso de invierno, optando por fomentar el máximo rendimiento de los jugadores actualmente a su disposición.
Como advirtió Namoff, "cuando haces tantos cambios en un período tan corto, es difícil establecer algún tipo de química dentro del grupo".
También para el año que viene se espera el regreso de Ben Olsen, ícono del club que disputó apenas unos pocos minutos durante la temporada a causa de una lesión al tobillo que le obligó a someterse a dos cirugías. Gallardo, por su parte, ha prometido volver en óptimas condiciones físicas para tomar una vez por todas la manija del ataque capitalino y justificar el alto sueldo que cobra.
En la delantera seguramente retornarán Emilio y el boliviano Jaime Moreno, goleador histórico de la liga que, de manera discreta, tuvo una de sus mejores campañas al registrar más de diez goles y asistencias.
Con más tiempo juntos, Crayton, Peralta y McTavish podrían llegar a formar la base de una sólida defensa, elemento que será clave si el club pretende llegar lejos.
Sin embargo, esté quien esté, el United tendrá la obligación dejar en el olvido el 2008 y, aun más importante, intentar añadir un nuevo trofeo a sus vitrinas en el Estadio RFK.
"Para este equipo no son válidas las excusas", afirmó el hondureño Iván Guerrero. "Esta situación es difícil, pero es parte del fútbol y hay que superarla".
Charles Boehm colabora con sus artículos en MLSnet.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.
