La necesidad de sumar, tanto para el FC Dallas como para los Earthquakes, hizo que la precaución y el estudio predominaran durante los primeros 45 minutos del partido la noche del jueves en el Pizza Hut Park.
Los equipos se preocuparon más por marcar y controlarse mutuamente que por atacar, por lo que las ocasiones de gol fueron pocas y al final tuvieron que conformarse con un empate a un gol.
Sin embargo, fueron evidentes los caminos utilizados por los clubes para las aproximaciones a gol, tanto en el primer tiempo como en el segundo, donde finalmente llegaron las anotaciones.
Dallas apeló a la tarea del entrenamiento de la pasada semana, donde hubo un enfoque en la pelota detenida, la cual fue la encargada de generar riesgo en el marco defendido por Joe Cannon, tanto en los tiros de esquina como en los tiros libres.
Por su parte, el equipo visitante buscó constantemente la movilidad en sus hombres de ataque, especialmente Darren Huckerby, quien apareció en la alineación como volante, pero fue más atacante que el propio Scott Sealy, con quien rotó posiciones repetidamente para sorprender a la defensa texana.
La primera aproximación en el compromiso estuvo a cargo del brasileño Marcelo Saragosa, quien cabeceó débilmente un cobro de tiro de esquina de su compatriota André Rocha. La segunda opción de los Hoops se presentó al minuto 26, a través de un excelente cobro de tiro libre del mismo Rocha, pero Cannon ejecutó una atajada sensacional.
Mientras tanto, los dirigidos por Frank Yallop tuvieron en Huckerby a su mejor hombre, el cual en dos ocasiones estuvo a punto de abrir el marcador en el Pizza Hut Park.
La primera oportunidad del jugador inglés fue al 22', pero ante el achique de Sala, tiró por arriba. Después tuvo un intento mucho más claro al minuto 33, cuando Sealy se movió al costado, descargó en Arturo Álvarez y éste de primera intención habilitó a Hurkerby, quien perdió el mano a mano con Sala.
Para la segunda parte, las instrucciones del entrenador texano Schellas Hyndman se observaron muy pronto en el terreno de juego, movilidad en los volantes, principalmente Rocha, y proyección de los laterales, siendo Adrian Serioux el de mayor vocación ofensiva, proponiendo paredes por la banda derecha y tratando de enviar centros al área de los Earthquakes.
Pero quien encontró la varita mágica para cambiarle la historia al partido fue el técnico Yallop, quien al 57' decidió mover sus fichas, y envió al terreno de juego al delantero Ryan Johnson en reemplazo de Ronnie O'Brien, y el recién ingresado marcó la apertura del marcador con el primer balón que tocó.
Son de esas jugadas increíbles que nos da el fútbol y sorprenden a todos. Un rechazo del defensa californiano Jason Hernández encontró a la zaga texana saliendo, y el balón picó en el césped y en su rebote habilitó perfectamente al recién llegado Johnson, quien definió bien ante la salida del meta Darío Sala.
Ese gol de inmediato caló hondo en el orgullo texano, viniendo rápidamente la respuesta ofensiva. La primera por parte de Jeff Cunningham, en una escapada por el centro del terreno que al final controló el guardameta de los "Terremotos".
La segunda oportunidad fue después de un tiro de esquina ejecutado por Rocha hacia el segundo palo, y cuyo centro fue aprovechado por Cooper, quien remató al marco, pero de la misma raya la sacaron los defensas azules del San José.
Entonces el entrenador Hyndman decidió jugarse el todo o nada, y de inmediato y con intervalo de pocos minutos ingresó al terreno de juego a Eric Ávila, Dominic Oduro y Víctor Sikora en reemplazo de Guarda, Serioux y Saragosa, todos cambios ofensivos.
El riesgo tomado dio resultado y al minuto 85, en una jugada por la banda derecha, el recién ingresado Ávila procuró un centro, el cual fue interceptado dentro del área grande por el brazo del mediocampista brasileño Francisco Lima, provocando la pena máxima, señalada por el árbitro del compromiso.
El cobro fue tomado por el goleador Kenny Cooper, quien con serenidad y mucha certeza remató fuerte a ras de césped al palo de la mano derecha del veterano Cannon, quien nada pudo hacer para evitar el empate 1-1.
Los últimos minutos transcurrieron con llegadas de lado y lado, pero sin claridad y con mucho nerviosismo, pues ninguno quería perder el juego y con ello resignar la posibilidad de avanzar a la postemporada, la cual quedó en vilo para los dos equipos en los tres partidos restantes de la temporada.
Jimmy Venegas colabora con sus artículos en MLSnet.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.

