Se dio el milagro potosino

Copa Libertadores

El Real San Luis logró el milagro. El cuadro mexicano necesitaba una rara combinación de resultados para continuar con vida en la Copa Libertadores... y la obtuvo.


Los "Gladiadores" fueron eso, unos verdaderos gladiadores. Se metieron al Estadio Defensores del Chaco y doblegaron por 2-0 al Libertad, uno de los mejores equipos del torneo continental, con un gol de último suspiro de José Rodolfo Reyes que les dio el pase a octavos de final.


Los tres puntos que ganaron los aztecas se combinaron con la derrota del Universitario de Deportes de Perú, que también con un 2-0 en contra le cedió al San Luis el segundo sitio del Grupo 8, quedando fuera de la Copa, al finalizar los 90 minutos del encuentro celebrado en Buenos Aires ante San Lorenzo de Almagro.


Los pupilos de Luis Américo Scatolaro llegaron a suelo guaraní el pasado lunes y fueron revisados con lupa a su llegada al Aeropuerto Internacional de Asunción. Las autoridades paraguayas se cercioraron que ningún integrante del club mexicano pudiera ser portador de la influenza porcina que ha golpeado al país norteamericano.


Con la moral por los cielos, los potosinos salieron a comerse el terreno de juego, sudaron la camiseta con orgullo y sabían que la única palabra que existía en su vocabulario era "victoria". Con los colombianos Tressor Moreno y Jairo Patiño como armadores de juegos, acompañados por el fino volante Braulio Luna por costado izquierdo, San Luis se hizo del dominio del partido en los primeros instantes.


Víctor Hugo Lojero y Néstor Bareiro, delanteros inicialistas, pasaron de noche, al no encontrar la fórmula que pudiera abrir el cerrojo que presentaron los estelares Pedro Sarabia y Julio César Manzur, dupla mágica de centrales del Libertad e integrantes del actual seleccionado paraguayo en las eliminatorias rumbo al Mundial 2010.


En la contención sanlusina, Egidio Arévalo cubrió toda la zona ancha del campo de manera exquisita. El uruguayo robó balones, entregó pases de primer nivel a Moreno y Patiño, además cubrió las espaldas de sus centrales Oscar Mascorro y Alfredo González Tahuilán para cerrar las llegadas de los delanteros del cuadro "Gumarelo", Javier González y Vladimir Marín.


La primera parte finalizó 0-0, los mexicanos habían tocado la puerta de los dueños de casa, pero nada relevante había sucedido.


Una falta, apenas fuera del área por parte del ex tuzo Julio Manzur, le dejó abierta una gran oportunidad a los potosinos. Para cobrar se perfilaron Luna, Tressor y Patiño; fue el "Viejo" quien sacó un tiro colocado que rebasó la barrera y batió a Jorge Bava para abrir el marcador a los 58' y alcanzar el anhelado 1-0.


Scatolaro gritaba desde la banda pidiendo un doble esfuerzo a su gente, ya que sabía que las manecillas del reloj eran su peor enemigo. El técnico del Libertad, Javier Torrente, mandó a la cancha al ex delantero del Toluca Manuel Maciel, quien de inmediato causó estragos a la defensa del San Luis.


De hecho, gracias a la velocidad de Maciel, el "Grande" Martínez se empleó a fondo en tres ocasiones y logró sacar prácticamente de la raya de gol las oportunidades que ya coreaban los hinchas del conjunto guaraní.


La desesperación se hizo presente en varios de los jugadores mexicanos. Los balonazos sin sentido era bien contenidos por el arquero charrúa Bava y parecía que Libertad cedería la victoria para los mexicanos por un solo gol en contra.


Sin embargo, a los 90' llegó el milagro. Braulio Luna recogió un pelotazo por la banda izquierda, respiró profundo y metió un centro medido a la cabeza de José Rodolfo Reyes. El juvenil, sin marca alguna, le cambió la dirección a la esférica y terminó por anidarse en el fondo de la portería. A Bava sólo le quedaba aplaudir, ya que se quedó quieto, como estatua de marfil.


El festejo fue evidente, nadie contuvo el grito de gol y con el 2-0, San Luis alcanzó el boleto a octavos de final fuera del Estadio Alfonso Lastras, donde nunca pudo demostrar su jerarquía. El árbitro brasileño Paulo César de Oliveira, de gran trabajo, terminó el partido, dándole punto final a la última gran hazaña en la corta historia de los Gladiadores.


Mientras tanto, en Buenos Aires, la noticia corrió como polvorín. El técnico del Universitario de Deportes, Juan Reynoso -de gran trayectoria como jugador en México con Cruz Azul y Necaxa- y todos los integrantes de su equipo no podían creer que San Luis acababa de vencer por 2-0 al Libertad.


Los peruanos no hicieron la tarea ante San Lorenzo y quedaron fuera de la Libertadores, a causa de la diferencia de goles tras la derrota de 2-0 en el Nuevo Gasómetro.


De hecho, ni la calidad del internacional Nolberto Solano ni la potencia del punzante Miguel Torres pudieron abrir a la cerrada defensa del cuadro argentino que tuvo a Jonathan Botinelli y Nicolás Bianchi como sus mejores exponentes.


Por el "Ciclón", Gonzalo Bergessio, Cristian Ledesma, Diego Rivero, Adrián González y Alejandro Gómez volvieron a ser los mismos de siempre, esos jugadores con entrega, pundonor, alegría por jugar y ansias por marcar el gol en la portería del rival, todo gracias a la llegada de un nuevo entrenador a su feudo: Diego Pablo Simeone, quien sustituyó a Miguel Ángel Russo.


La mala suerte del Universitario empezó a los 20', cuando el zaguero Ronaille Calheira marcó un gol en contra que le abrió el marcador a favor del "Cuervo". Cuatro minutos más tarde, el "Papu" Gómez concluyó un letal contraataque y puso el 2-0 a favor del San Lorenzo, que jugaba eliminado este último encuentro dentro de la Libertadores 2009, únicamente con la idea de brindarle una alegría a la afición de Boedo.


Corrían 45' y con el tanteador en contra, Reynoso mandó al campo de juego al ex Boca Juniors y Newcastle, Nolberto Solano, buscando el gol que le diera la tranquilidad para mantenerse con vida en el Grupo 8. No obstante, a los 70', el "Ñol" tuvo que abandonar el encuentro lesionado y dejarle su sitio a Gianfranco Labarthe, que nada pudo hacer para inclinar la balanza a su favor.


Los últimos 15 minutos fueron para los "Cremas", intentaron por todos los medios encontrar ese golecito que les diera vida en la edición 50 de la Libertadores, pero el árbitro del cotejo, Enrique Osses de Chile, decretó el final del mismo y la victoria fue para el elenco que dirige el "Cholo" Simeone.


El Grupo 7 también disputó sus últimos partidos y la lógica se impuso de manera rigurosa. El Gremio de Brasil goleó por 3-0 al colombiano Boyacá Chicó, con anotaciones de Souza (12' y 16') y Leo (29) para mantener a los gauchos en la cima de su sector. Miguel Caneo erró un tiro penal a los 51' que de muy poco le pudo haber servido al cuadro cafetero.


En tanto, la Universidad de Chile sacó provecho de uno de los elencos más débiles del certamen internacional y doblegó por 2-1 al Aurora de Bolivia.


A pesar de haber jugado en la cancha del Estadio Félix Capriles de Cochabamba, a 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar, Marco Estrada (14') y Juan González (73)'sentenciaron el triunfo a favor de la U, mientras que por Aurora descontó Derlis Paredes (21').


Con los resultados finales, Gremio, con 13 unidades, y U de Chile, con 10, avanzaron a octavos de final. Boyacá Chicó se quedó con el tercer puesto con 9 puntos, en tanto que el Aurora alcanzó su sexta derrota en seis compromisos, con únicamente tres goles a favor, por 15 en contra.


El "Equipo del Pueblo" lleva 2 participaciones en el torneo continental con pésimos resultados. En 1964 se presentó por primera vez y no pudo sumar ningún punto. La historia se repitió para este 2009, a pesar de contar en el banquillo con uno de los mejores jugadores en la historia de Bolivia: Julio César Baldivieso.


Abel Reyes Díaz, investigador de contenidos editoriales deportivos, ha trabajado también en Editorial Televisa como Editor en Jefe y copywriter de Fox Sports México, así como en el Periódico Reforma y Grupo Radio Centro; colabora a la vez con sus artículos en FutbolMLS.com.