Golazo de Iniesta mete al Barça en la Final

Iniesta (der.) celebra el gol que garantizó el pase del Barça a la Final de la Champions.

Andrés Iniesta hizo trizas en el descuento los sueños de un Chelsea que ya se veía repitiendo final con el Manchester United. El mediocampista manchego hizo diana con un fantástico latigazo en el único disparo del Barça sobre los tres palos de un encuentro agónico e infartante en el que los azulgranas, movidos por la fe y jugando con un hombre menos desde el minuto 66, no cejaron en su empeño de lograr ese gol que les metieran en su sexta final de la Copa de Europa.


El Chelsea hizo valer hasta ese fatídico minuto 93 su fútbol pragmático y resultadista para superar al Barça, incapaz durante 182 minutos de hacer cosquillas a Cech. No en vano, el portero del equipo londinense no tuvo que emplearse a fondo anoche ya que su rival no consiguió tirar a puerta hasta ese remate milagroso de Iniesta.


El Partido resultó ser una fotocopia casi exacta de lo ocurrido una semana atrás en el Camp Nou. El Barça se hizo dueño de la pelota nada más arrancar el juego. La portería defendida por Cech se convirtió de inmediato en el objetivo de las huestes de Guardiola, pero un día más el contar con unos impresionantes porcentajes en el control del balón, no sirvieron para que el conjunto catalán los plasmara en el marcador. Más bien sería al contrario, porque el Chelsea rompió el hielo de la eliminatoria en su primer remate entre los tres palos. Michael Essien entró decidido a la pelota con su pierna izquierda tras una pelota que venía rechazada del área azulgrana y enganchó una volea descomunal que se coló como una exhalación en la portería de Víctor Valdés, cuya espectacular estirada sólo sirvió para embellecer la diana lograda por el mediocampista ghanés.


Los ingleses lograban poner casi sin esfuerzo el choque justo donde querían, con su rival obligado a llevar la manija y a exponer mucho para tratar de enjugar la ventaja 'blue'. Hiddink dispuso otra tela de araña en la medular para anular los efectos devastadores de Xavi e Iniesta. Cole tomó esta vez las riendas de Bosingwa en la marca de Messi, que volvía a perderse en la banda, asfixiado por las ayudas defensivas de un Chelsea que de nuevo renunciaba a la pelota a la espera de que su presión le permitiera sentenciar a la contra.


Sabedores de su superioridad en el juego aéreo ante la baja de Puyol y Márquez, el Chelsea buscó también el camino de la estrategia para hacer daño a un Barcelona que tocaba y tocaba, pero que cuando se aproximaba al área enemiga, se chocaba de frente con la muralla defensiva londinense.


El Chelsea empezó a sacar partido de las imprecisiones hispanas y a acumular oportunidades muy claras como para amarrar en firme la finalísima de Roma. La primera fue para Drogba, pero Valdés le ganó por la mano y logró despejar antes de que el marfileño se le echara encima. Un par de minutos más tarde, el delantero africano sacó desde el costado una falta con efecto que obligó al meta barcelonés a lucirse para recibir otro tanto. De nuevo Drogba obligó a los 25 minutos a Valdés a sacar lo mejor de sí mismo, y sesenta segundos después fue Terry quien cabeceó un córner que Alex no consiguió remachar por muy poco.


A todo esto, el árbitro noruego se 'comía' un penalti clarísimo de Abidal sobre Drogba, que ya por entonces era la pesadilla de la zaga azulgrana. Los golpes de mano ingleses tenían desquiciado a un desconocido Barcelona que se retiró al vestuario sin disparar una sola vez entre los tres palos de Petr Cech.


UN 'DEJA VU'
La segunda mitad siguió siendo un calvario para un Barça dominador, pero carente de pegada por culpa del descarado repliegue de fuerzas locales. El 'deja vu' de lo sucedido en el choque de ida llegó a los 53 minutos, cuando Drogba se quedó solito delante de Víctor Valdés, y su remate seco raso se encontró con el pie del cancerbero catalán. El marfileño no se lo creía. Sabía que acababa de marrar el gol que daba a su equipo la clasificación para jugar la revancha de la última final de la Champions frente al Manchester United.


El tiempo pasaba y el Barça no daba señales de poder rebatir el golazo de Essien. Peor aún, ya que a los 66 minutos el francés Abidal fue expulsado muy rigurosamente por una falta que en realidad no existió sobre Anelka, quien tropezó con su compatriota.


La inferioridad numérica no achicó a los de Guardiola, que continuaron buscando un imposible: perforar las redes del Chelsea y meter la cabeza en la finalísima. Dos nuevas jugadas polémicas sembraron de indignación los graderíos de Stamford Bridge. Primero Touré derribó en el área a Anelka, y luego Piqué sacó con las manos un balón en el interior del área. En ambas acciones, Henning se hizo el loco y dejó seguir el juego.


El Barça echó el resto en los minutos finales, Y aunque el gran esfuerzo de la segunda mitad le privó de llegar con frescura a la meta de Cech, un despeje fallido de Essien permitió a Messi entregar la pelota a Iniesta, que la clavó en la escuadra londinense para firmar un final de película.


1 CHELSEA: Cech; Bosingwa, Terry, Alex, Ashley Cole; Ballack, Essien, Anelka, Lampard, Malouda; Drogba (72' Belletti).


1 BARCELONA: Víctor Valdés; Dani Alves, Touré Yaya, Piqué, Abidal; Xavi Hernández, Busquets (85' Bojan), Keita; Messi, Etoo (97' Sylvinho) y Iniesta (95' Gudjohnsen).


ÁRBITRO: Tom Henning (Noruega). Amarillas a Dani Alves (30'), Essien (74'), Alex (77'), Ballack (96') y Drogba (fin de partido). Roja directa a Abidal (66').


GOLES: 1-0 (9'). Essien 'rompe' la portería de Valdés con un cañonazo de volea con la izquierda que se cuela como un cohete tras pegar en el larguero.


1-1 (93'). Iniesta, de gran disparo con el exterior por la escuadra.


ESTADIO: STAMFORD BRIDGE (Londres). 37.857 espectadores.


RESULTADO IDA: 0-0


David Ruiz de la Torre es periodista especializado en fútbol internacional, labor que desempeña en el diario MARCA de España. Es además colaborador en diferentes publicaciones en países como Polonia, Israel o Colombia.