El Barça salió rebotando ante un roqueño Chelsea

El arquero Petr Cech fue un cerrojo ante las llegadas de Samuel Etoo y el resto de la armada cule.

El Chelsea cumplió su objetivo de marcharse del Camp Nou con su portería inmaculada a fuerza de renunciar prácticamente a la pelota y a buscar, salvo en contadísimas ocasiones, los dominios de Víctor Valdés.


Amparados en su imponente fuerza física y en una disciplina táctica espartana, los ingleses lograron desmontar casi todos los intentos del Barça por inaugurar el marcador y poner tierra de por medio con vistas al encuentro de vuelta de la próxima semana en Stamford Bridge, de donde saldrá uno de los finalistas de esta UEFA Champions League.


Si hubo un triunfador en el duelo, ése fue sin duda el holandés Guus Hiddink. El técnico de Varsseveld dispuso una sólida línea de cinco mediocampistas que incomodó todo el tiempo al Barça para mover el balón. El Chelsea achicó el campo y obligó a los azulgrana a buscar el peligro por el centro, donde los ingleses eran mucho menos vulnerables y estaban más arropados. Con dos medios defensivos para tapar a Iniesta y Xavi -Mikel y Ballack-, Toure Yaya estaba obligado a llevar las riendas del juego 'culé', y el fútbol colectivo del Barça lo acusó.


Los de Guardiola perdieron muy pronto la chispa con la que saltaron al césped, o mejor dicho fue su rival el que se la fue sacando con sus marcajes individuales por todo el campo y su infatigable trotar detrás del cuero.


El partido entró en una fase un tanto bronca a partir de las faltas que los ingleses hacían para cortar el ritmo de las arrancadas del tridente ofensivo del conjunto español. Hiddink demostró su sapiencia en el banquillo colocando al portugués Bosingwa a banda cambiada para taponar las entradas de Messi. La fórmula le salió perfecta, ya que el extremo argentino no pudo buscar casi nunca la finta pegado a la cal y la pegajosa marca del luso le obligaba a tirar la diagonal hacia el interior del área de los 'blues', donde no consiguió crear problemas serios a la defensa enemiga. No tuvo su día el rosarino.


El Chelsea logró enfriar hasta tal punto el juego del Barça que en los primeros compases del segundo tiempo que se hizo por momentos con el mando del partido. Hiddink estiró sus líneas con la clara intención de buscar el gol que le pudiera dar medio pase a la final de Roma. La encomiable disciplina táctica de los ingleses, con Bosingwa persiguiendo por todo el campo a Messi, y con Ballack y Obi Mikel inutilizando a Xavi e Iniesta, no dejaba un resquicio a la fantasía de los catalanes, cuyo juego carecía del ritmo y la verticalidad de ocasiones precedentes.


Para colmo de males, Márquez vio cómo un movimiento en falso del menisco de su rodilla izquierda le obligó a abandonar el terreno de juego con una rotura parcial, justo un minuto después de que Henry cayera al césped conmocionado tras un choque frontal con Alex, del que por fortuna se recuperó sin mayores consecuencias.


El Barça volvió a coger de a poquito la onda y a intentar romper la 'línea Maginot' tejida por Hiddink. Un remate de volea alto de Messi, tras un saque de esquina de Xavi, reactivó los conductos ofensivos azulgranas y en cosa de diez minutos Dani Alves gozó de tres oportunidades, sobre todo la segunda, a cuyo zapatazo respondió con sobriedad Petr Cech, y la tercera, un libre directo que salió lamiendo el travesaño.


Las intentonas continuas de los de Guardiola de abrir la lata londinense seguían estrellándose con la fortaleza defensiva de un equipo que renunció descaradamente a la pelota a partir del cuarto de hora del acto final.


Pero el Barça no estaba dispuesto a dejar salir vivo al subcampeón europeo de su feudo y Etoo se fabricó una jugada en medio campo, eludiendo a Terry, recortó a Alex en seco ya dentro del área, aunque su remate a bocajarro se estrelló en Cech, que le cerró muy bien los espacios en el mano a mano. Fue la mejor ocasión de gol de los azulgranas en todo el partido.


Iniesta lo intentó a renglón seguido tras un balón interceptado a Essien, pero su internada, con remate de zurda incluida, fue despejado de nuevo por el guardameta checo, ayer un auténtico frontón en la meta londinense.


Messi e Iniesta forzaron en un tuya mía una falta al borde del área grande rival, pero el lanzamiento de Xavi se estrelló, una vez más, en la muralla inglesa. El último arreón de los de Guardiola llegaría en el tiempo de prolongación con un gran pase combado al área de Dani Alves desde la derecha, que Bojan, completamente libre de marca, cabeceó muy alto cuando el gol parecía el camino más fácil. Dos minutos más tarde, fue de nuevo Cech -el mejor jugador del partido- quien salió a los pies del bielorruso Hleb, al que frenó por dos veces su tiro con la izquierda. Dos ocasiones de oro que darían otro color a la eliminatoria para la semana que viene.


La potencia física visitante del Chelsea acabó por imponerse a un equipo, el español, que no tuvo su mejor día a la hora de hacer circular la pelota con velocidad para romper la numantina defensa inglesa. No obstante, la gran disciplina táctica del cuadro de Hiddink tuvo mucha culpa de que el Barça cerrara la noche sin goles.
David Ruiz de la Torre es periodista especializado en fútbol internacional, labor que desempeña en el diario MARCA de España. Es además colaborador en diferentes publicaciones en países como Polonia, Israel o Colombia.

0 BARCELONA: Víctor Valdés; Dani Alves, Márquez (52' Puyol), Piqué, Abidal; Xavi Hernández, Touré Yaya, Iniesta; Messi, Etoo (82' Bojan) y Henry (87' Hleb).


0 CHELSEA: Cech; Ivanovic, Terry, Alex, Bosingwa; Obi Mikel, Ballack (95' Anelka); Essien, Lampard (71' Belletti), Malouda; Drogba.


ARBITRO: Wolfgang Stark (Alemania). Amarillas a Alex (25'), Ballack (29'), Yaya Toure (37') y Puyol (74'). El capitán del Barcelona se perderá la vuelta por acumulación de tarjetas.


ESTADIO
: NOU CAMP (Barcelona). 95.231 espectadores.