La batalla por la supremacía del Este llega a su máxima potencia, con el enfrentamiento de Columbus y Nueva Inglaterra este sábado en la sede pandillera.
Cuando Pat Noonan anticipaba regresar a la Major League Soccer después de jugar seis meses en Noruega, jamás pensó que tendría que enfrentar al equipo con el que pasó seis temporadas, pero eso es precisamente lo que tendrá que hacer en dos ocasiones, cuando Columbus, su nuevo club, cumpla dos compromisos en el mes de septiembre ante su rival en la Conferencia Este, el New England Revolution.
El segundo encuentro de la temporada entre las escuadras rivales será en el Crew Stadium, el primero de dos partidos en un mes, con el primer enfrentamiento siendo el pasado 24 de mayo, con el Revolution alzándose con el triunfo por la cuenta mínima. Columbus recibe a los Revs cimentado como líder liguero, con dos puntos de ventaja sobre su revolucionario oponente.
"Es un partido súper importante, equivalente a sumar seis puntos", comentó Noonan, quien pasó menos de una temporada con el Aalesunds Fotballklubb de la Liga Premier de Noruega. "Los enfrentamos de nuevo este mes (el 27 de septiembre) y también disputaremos varios partidos contra otros rivales de conferencia. El poder jugar en casa frente a tu rival más cercano es una gran oportunidad de obtener una importante victoria. Por supuesto que será bueno saludar a mis ex compañeros, pero durante las dos horas en el terreno de juego sólo se trata de competir y olvidar la amistad".
Los equipos se han intercambiado la primera posición del Este las pasadas semanas. El cuadro pandillero viene de obtener cuatro victorias las últimas cinco fechas, mientras los revolucionarios cargan con una mala racha debido a una serie de lesiones y un calendario apretadísimo que ha dejado al cuadro deficiente en las posiciones de ataque.
New England ha tenido que participar de unas extenuantes semanas de juego, que han incluido los torneos de la Copa Abierta de Estados Unidos, SuperLiga y la Liga de Campeones de la CONCACAF, además de la campaña regular emelesera.
Y aunque el Revolution fue eliminado de la Liga de Campeones el pasado martes por marcador de 4-0 frente al Joe Public de Trinidad and Tobago, el técnico pandillero Sigi Schmid sabe que su club no se puede confiar, a pesar de haberse alzado con tres victorias consecutivas y dominar la MLS con el mejor récord global, colocándose como primeros candidatos para el Supporters' Shield.
El plantel pandillero también tendrá la ventaja de poder contar con el estelar mediocampista argentino Guillermo Barros Schelotto, quien ha sido instrumental en las últimas tres victorias del Crew. "El Mellizo" fue elegido el Jugador del Mes de la MLS después de registrar seis asistencias y una anotación durante el mes de agosto, llevando al cuadro pandillero a un récord de 3-1-0. Schelotto suma un total de dieciséis asistencias esta temporada, líder absoluto de la MLS.
Para el enfrentamiento del sábado, Schmid también tendrá que adoptar varios cambios en el planteamiento defensivo, ya que el intuitivo zaguero Frankie Hejduk estará en La Habana para el histórico enfrentamiento de la selección estadounidense contra el combinado cubano en la ronda de clasificatorias mundialistas. Danny O'Rourke, quien regresa después de cumplir un partido de suspensión, podría titular en lugar de Hejduk.
"Va a ser una verdadera batalla. Ellos (los Revs) de veras que tienen deseos de ganar porque llevan una mala racha debido a la gran cantidad de partidos que han tenido que jugar", comentó el meta pandillero Will Hesmer. "Va a ser un partido muy importante para nosotros, no sólo por los seis puntos, sino que si mantenemos la ventaja, no permitiremos que desarrollen confianza de camino a la Liguilla".
¿Liguilla?, Columbus no se ha ganado un pase a la postemporada desde el 2004, y el técnico del Crew opina que una victoria el sábado es precisamente lo que necesita el equipo para medir su progreso.
"Creo que si los jugadores se sienten presionados es algo positivo, porque si tienen interés en ganar un campeonato tendrán que acostumbrarse a jugar partidos donde hay un alto nivel de presión", admitió Schmid. "Ese es el próximo paso en nuestro proceso de crecimiento como equipo. Tenemos que saber enfrentar partidos de alto calibre, desarrollar nuestro fútbol de la mejor manera y controlar los nervios, esa es la verdadera prueba de un campeón".

