Contribución galáctica al dominio inglés

Beckham felicita a Steven Gerrard por marcar el gol de apertura de los ingleses en la victoria 2-0 sobre EE. UU.

El capitán John Terry ayudó a la Selección de Inglaterra, en su presentación más dominante de la era de Fabio Capello, marcando el tanto de apertura en la victoria 2-0 sobre los Estados Unidos en el Estadio Wembley en Londres.


El defensor del Chelsea por fin tuvo razones para celebrar después de la agonía de haber fallado la semana pasada un penalti que le hubiera dado el campeonato de la Champions, rematando un tiro libre de Beckham sobre el minuto 38.


El antiguo capitán inglés comentó que el impresionante remate de Terry, después de haber fallado el tanto de la victoria para el Chelsea en Moscú, fue ampliamente anticipado por todos sus compañeros.


"No nos sorprendió, porque lo ha logrado anteriormente y siempre logra hacer un buen papel representando los colores ingleses", comentó la estrella galáctica para la cadena televisiva inglesa BBCi. "Terry estaba muy decepcionado por lo que sucedió la semana pasada, pero esto demuestra el hombre y el tipo de jugador que es".


Tres tiros libres en su aparición de 45 minutos en el Wembley le recordaron a Capello la contribución de Beckham a la escuadra inglesa.


El mediocampista del Galaxy cumplió 33 años a principios de mayo, y la decisión del adiestrador de no incluirlo en su primer partido como cabecilla sugirió que lo considera un poco pasado de edad para contribuir al cuadro nacional de Inglaterra.


El caballero Bobby Charlton le presentó al actual integrante del cuadro angelino la gorra dorada conmemorando su centésima aparición en encuentros internacionales ingleses, lo cual sucedió en el último partido contra Francia.


Antes de comenzar el duelo amistoso, el adiestrador de la zaga estadounidense Bob Bradley le dio las gracias a David Beckham por lograr que el público le preste mayor atención al "soccer" al otro lado del océano Atlántico.


Becks ahora podría añadirle a su ya ilustre currículum una dificultosa campaña clasificatoria y un Mundial en Sudáfrica.


Steven Gerrard aseguró la victoria de la escuadra inglesa sobre los estadounidenses a los 14 minutos de haber comenzado la segunda mitad después de remachar un pase directo del sustituto Gareth Barry.


El equipo visitante ya había tenido la suerte de librarse de una anotación cuando Gerrard recibió un tiro de libre de Beckham que alcanzó la malla estadounidense, pero se invalidó la acción porque el baluarte galáctico no esperó el pitazo del árbitro.


Cuando Beckham alcanzó a Gerrard nuevamente con otro tiro libre, el tiro del mediocampista pareció dirigirse hasta la red, pero el delantero Clint Dempsey cabeceó, dándole a Frank Lampard la oportunidad del rebote, el cual logró despejar rápidamente.


Gerrard también alcanzó buenos pases a Beckham y a Jermain Defoe, anheloso de lograr una buena impresión en su primer partido como titular en dos años, pero ninguno logró batir la meta, y la blanqueada sobre los estadounidenses se mantuvo en 2-0.