El fútbol sigue ganando batallas

No podemos dejar pasar por alto lo ocurrido ni en el Partido de Estrellas, ni en el encuentro internacional que tuvimos oportunidad de presenciar en el estadio de los Gigantes, entre Milán de Italia y Chelsea de Inglaterra.

Fueron dos acontecimientos muy importantes para el fútbol de este país, que desde luego se suman a otros, en los cuales no estuvimos presentes, y que seguramente tuvieron las mismas características.

Lo de Columbus es digno del mejor elogio. La fiesta fue completa y contrariamente a lo que mucha gente opinó, con relación a la sede de dicho gran acontecimiento, se llevó a cabo con brillo y con el orgullo de poseer el primer estadio construido por la MLS, especialmente para el fútbol. Una organización estupenda, con tribunas casi colmadas, que participaron del gran espectáculo casi formando parte de él. Si a la pequeña ciudad del estado de Ohio, le faltaba algo, la presencia de Brian McBride en filas del Fulham y la vuelta de Jeff Cunnigham, le dieron el puntillazo final al último acto del espectáculo.

McBride recibió el cariño de todos los presentes y se fue temprano para dar paso al gran protagonista del partido, al hombre que se robó la tarde y que, con solo 20 minutos en el terreno de juego, debió ser nominado como el Jugador Más Valioso. No existe reglamentación alguna que indique cuanto tiempo hay que estar en el campo para poder ser designado como el mejor, pero es posible, que de acuerdo a la reglamentación vigente, y que habrá que estudiar en el futuro, cuando Jeff ingresó, la computadora tenía casi prontos los resultados de una votación, que tampoco compartimos. Y no es que Twelman no mereciera la distinción, ese tema no está en discusión, pero sí la forma por la cual se llega a ese veredicto. Quizás debieran otorgarse dos premios. Uno al Jugador Más Valioso, pero a criterio de los periodistas que estén presentes en el evento y otro, otorgados por los aficionados, al Más Simpático, Más Elegante, o lo que quieran, aunque también debería premiarse a aquellos que hicieron el esfuerzo de estar presentes en el escenario destinado a ser sede de la fiesta mayor de la MLS.

Una vez más quedó claro que no es fácil ganarle a los locales. Que los equipos europeos que realicen su pretemporada por estas latitudes, no serán atracción en la medida que no estén, en primer lugar con todas sus figuras, y en segundo término, cuando tengan un acople indispensable para enfrentar rivales de categoría. Si bien no podemos desconocer las valiosas ausencias, Carlos Ruiz, cuya situación comienza a no ser muy clara, Amado Guevara, operado de los meniscos, Eddie Pope lesionado, Eddie Johnson, y podríamos seguir con la lista, de todos modos, dentro del campo de juego, el técnico de Dallas FC Collin Clarke, contó con un plantel de jugadores de primerísima línea, los titulares y los suplentes, que cuando les tocó ingresar, lejos de disminuir el rendimiento, lo mejoraron y brindaron un buen espectáculo hasta el minuto final del encuentro. Y quienes fueron para ver la calidad de los anunciados en primer término, ganadores de una plaza también de acuerdo a la votación de los aficionados por Internet, terminaron deleitándose con el fútbol del hondureño Iván Guerrero, la habilidad del argentino Christian Gómez o del zurdo Brad Davis, uno de los jugadores de moda, junto al talentoso trabajo de media cancha de O'Brien.

Y desde luego que a todo esto, se suma un Reis que pasa por su mejor momento, la eficacia defensiva de Jimmy Conrad, las corridas por los laterales de Frankie Hejduk o Chris Albright como para mostrar el camino más sencillo de llegar a la portería rival o el talento de Landon Donovan, Clint Dempsey o el propio Twelman. Fue poco lo del Fulham, que inglés y todo, solo atinaba a aguantar la goleada, cuando Cunningham le arruinó la esperanza con dos estocadas mortales, la segunda con sello propio, eludiendo rivales y colocando el balón por un costado del portero. Y hasta el musical de rock del intervalo estuvo acertado. Bien por Columbus, que hizo camino y dio el ejemplo.

Apenas unas horas después, el público confirmó una vez más en el estadio de los Gigantes, que cuando el espectáculo interesa, no importa lo lejos, ni lo que cueste, desde luego, siempre dentro de término normales para un evento popular. Los campeones de Italia e Inglaterra, mostraron valiosas ausencias y no estuvieron futbolísticamente en un cien por ciento, pero la gente igual disfrutó y se quedó contenta con lo recibido. Y yo me pregunto, si lo podemos dejar contentos con poco, no será hora de mirar un poco más hacia el Sur del Continente, sobre todo pensando que en la zona Este, la mayoría de las comunidades son Sur o Centro Americanas y también europeos, aunque está más que comprobado, que a estos últimos les cuesta un poco más asistir, aún teniendo, como en el caso de MetroStars, un par de representantes con largo historial dentro del fútbol internacional.

Un fin de semana con balance más que positivo, que seguramente se podrá repetir y mejorar, será cuestión de escuchar e intentar, ¿no le parece?

Robert Sierra, comparte la conducción del programa "Sólo Fútbol" y en las transmisiones radiales del MetroStars por Radio WADO en Nueva York, es un periodista con años de experiencia en Uruguay y en los Estados Unidos. Si quiere hacerle algún comentario, escríbale a Sierramls@yahoo.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.