Jurgen Klinsmann
USA TODAY Sports

Para Jurgen Klinsmann el estado físico de sus jugadores es responsable por los malos resultados

Después de la Copa Mundial Brasil 2014, donde llegaron hasta octavos de final, la selección de Estados Unidos solamente ha ganado un partido. Han jugado seis hasta la fecha, y han recibido un total de 11 goles y han anotado siete. 

Jürgen Klinsmann, entrenador de la selección norteamericana, adjudica los resultados a la falta de determinación de sus jugadores al finalizar el Mundial.

"En muchas maneras, los resultados se explican. La tensión cae después de la Copa Mundial", aseguró el alemán en conversación con los medios de comunicación el lunes desde Los Ángeles. "Creo que todos los equipos pasan por ello, pero creo que los más experimentados, los que tienen más presión en su entorno, ellos pueden permitirse perder un 10 o 20 por ciento y no 30 o 50 por ciento [de rendimiento]. Eso es diferente a lo que nosotros manejamos después de la Copa Mundial de Brasil".

Sin embargo, tan solo nueve de los 23 convocados para los partidos de enero (Chile y Panamá) participaron en el Mundial.

Lo más preocupante de todo es que en los cinco partidos más recientes (2 empates, tres derrotas), EE.UU. ha dejado escapar la victoria en los últimos minutos del segundo tiempo. En la más reciente actuación ante Chile en Rancagua, EE.UU. lideraban el encuentro 2-1 pero en la última media hora de juego, después de varios cambios en la formación por parte de Klinsmann, los chilenos remontaron y se llevaron el encuentro por 3-2.

Cabe anotar que dicha selección chilena contaba únicamente con jugadores de la liga local, al no ser fecha FIFA.

"Hay muchas razones por las cuales regalamos partidos en los últimos 20 o 25 minutos", argumentó Klinsmann. "Una razón que mencioné en Chile es el aspecto de estar en forma, y eso tiene el mismo rol que el aspecto mental, la atención, disciplina".

El timonel teutón asegura que junto a su cuerpo técnico están buscando cambiarle esa mentalidad a los jugadores, que según él, es la clave para que EE.UU. vuelva a la senda ganadora.

"Es un asunto educativo en el que tratamos de llevarlos de la mano. TIenes que entender de nuevo que debes tomar esto de primera mano, y sea lo que sea de lo que carezcas tienes que mirar atrás y decir: 'OK, entiendo que no estoy donde debería estar ahora... seguro que estoy en un bajo nivel, así que debo reponerme de nuevo y ubicarme en la pole position'", comenta Klinsmann. "Y en eso vamos en este momento. Han perdido su posición porque el Mundial fue mucho para ellos, y nuestros jugadores no están en un entorno donde se pueden ubicar de nuevo al tope".

Pero y entonces, ¿a quién le corresponde liderar el grupo y llevarlos de nuevo a la 'pole position'?

"Es una curva de aprendizaje, y también en cierta manera una llamada de atención para todos, que no solamente es una coincidencia que avanzaste del grupo de la muerte del Mundial y de un momento a otro, te decaes", comentó Klinsmann. "Espero que ellos tomen la información positiva con ellos. De aquí en adelante, obviamente, quieres corregir eso, quieres explicar porqué estas cosas pasan y quieres corregir los errores, dar la vuelta y decir 'OK, ahora sabemos porqué perdimos ante Chile. Tenemos una oportunidad contra Panamá de mostrar que aprendimos un par de cosas y arreglarlas de inmediato".

La selección canalera será el próximo rival de EE.UU., el próximo domingo 8 de febrero. Sin embargo, la atención de Klinsmann está puesta sobre los equipos que, bajo su criterio, son más grandes.

"Los resultados importan. Ellos nos dan confianza y quieres tener un camino trazado para ir en la dirección correcta antes de llegar a la Copa Oro que, ojalá, nos lleve a la Copa Confederaciones", reflexiona el DT, quien dirige la selección estadounidense desde 2011. "La confianza debería inspirarnos aún más a decir 'Vamos a Dinamarca [el 25 de marzo] y buscamos ganarles y vamos a Suiza [el 31 de marzo] y les damos un buen partido'. Y luego los dos más grandes, Países Bajos [el 5 de junio] y Alemania [el 10 de junio]. Esos partidos te dan más información y conocimiento sobre tus jugadores que si tu juegas equipos menores".

Independientemente de los rivales de EE.UU., lo cierto es que los últimos minutos de cada partido han sido determinantes. Contra Honduras y Ecuador en octubre, EE.UU. comenzó ganando muy temprano para luego regalar el empate al minuto 86 y al 88, respectivamente.

Posteriormente, en noviembre, con un empate a un gol casi asegurado ante Colombia - tercera en el ránking de la FIFA -, EE.UU. cedió terreno y perdió con un gol de Teófilo Gutiérrez al minuto 87. De la misma manera, salió goleado por 4-1 de Dublín, con los últimos dos goles irlandeses en los minutos 82 y 86.

"De otra manera, nos quedamos en nuestra zona de comfort, jugamos partidos aquí, contra un equipo Centroamericano, y probablemente nos veamos bien y obtengamos el resultado, pero no veo un tipo de progreso dentro del programa, si seguimos con eso", recalcó Klinsmann acerca de su perspectiva sobre el futuro de la selección. "Tienes que enfrentar a los mejores equipos, tienes que pararte firme ante ellos o te pasan por encima inmediatamente".