Germany lifts the World Cup trophy
REUTERS

Copa Mundial: Crónica de la Gran Final | Alemania 1-0 Argentina: Los teutones son campeones por cuarta vez en su historia

Sami Khedira dio el primer susto para Alemania, cuando se lesionó en el calentamiento y dejó su lugar para Christoph Kramer, un jugador de 23 años de edad, quien jugó su segundo partido internacional.

Ambas selecciones comenzaron empujando al contrario hacia el frente. La posición de Miroslav Klose como hombre en punta le permitía constantemente a Thomas Müller y a Mesu Özil acompañar por las bandas en Alemania.

En el otro lado del cuadrilatero, Lionel Messi fue el conductor del fútbol ofensivo en Argentina, con la complicidad de Enzo Pérez y Ezequiel Lavezzi. Gonzalo Higuaín, por su parte, se compuso en el frente buscando coordinar con sus compañeros.

Messi se percató del espacio por la banda derecha y bailó junto a la Brazuca, mientras dejaba a dos alemanes en el camino, al minuto 10. Intentó un centro al corazón del área, pero encontró un rechazo oportuno.

Al minuto 21, las tribunas pintadas de celeste y blanco se acariciaron la euforia que produce un gol, gracias a que Toni Kroos envió un pase de cabeza retrasado hacia su defensa. En el borde del área, el encargado de hacer palpitar los corazones argentinos, les ahogó el grito de gol y produjo un sentimiento de frustración que solo se puede explicar con la cara de Javier Mascherano.

Sin embargo, Higuaín buscó su reivindicación y tras un brillante pase cruzado de Ezequiel Lavezzi, empujó la pelota al fondo de la red al minuto 30. Pero, el desagravio no fue total, ya que un hombre vestido de rojo compunche del individuo del silbato levantó su brazo, indicando un fuera de lugar.

SEGUNDA BAJA ALEMANA

Casi como un boxeador quien queda tendidod sobre la luna, luego que oponente lo ha noqueado, Kramer sufrió un golpe lejos de cualquier intención por parte de Ezequiel Garay. Al 31', un Kramer grogui y desaoarecido del partido tuvo que darle el paso a André Schürrle, convirtiéndose en la tercera sustitución más rápida en una final de un Mundial. Sin Khedira y sin Kramer, Alemania pasó de un 4-3-3 a un planteamiento básico de 4-4-2 con Kroos y Bastian Schweinsteiger empujando al equipo desde el mediocampo.

Schürrle, tal y como lo hizo en la semifinal contra Brasil, ingresó con un ímpetu favorable a su equipo. Siete minutos después de su inreso, luego de una impresionante jugada de Müller y con Mesut Özil haciéndole cortina, remató desde fuera del área pero Sergio Romero controló sin problemas.

Messi volvió a demostrar su poderío y acariciando la pelota con sus pies, se llevó a tres defensores alemanes hasta que se encontraron con Manuel Neuer. Ingresando al área, la pelota quiso separarse de él y se le escapó levemente, antes que Jerome Boateng la sacara en la línea.

LA PELOTA COQUETEA CON EL MISMO PALO EN DOS OCASIONES

El tiempo aumentaba y el primer tiempo agonizaba, cuando Mascherano regaló el balón en el mediocampo. Klose se combinó con Özil, quien se la dejó a Kroos para que se levantaran las cervezas bávaras, pero Romero volvió a controlar.

Dos minutos de adición y en un tiro de esquina apareció Benedikt Höwedes con un certero remate de cabeza que devolvió el palo izquierdo de Romero, entregándole de paso un respiro contenido al arquero argentino.

Para la segunda mitad, Lavezzi le dio paso a Sergio Agüero y de inmediato, Argentina pareció otro equipo en los primeros cinco minutos. Al 47, Messi se descolgó por la izquierda y tras ingresar al área quiso ubicar el balón en el palo opuesto de Neuer, pero a la Brazuca no les gustó su cariño y se desvió rozando el mismo poste que minutos antes acababa de salvar a Argentina.

Los balones filtrados por encima de la defensa alemana se convirtieron en un arma de los albicelestes, buscando a Higuaín. En una de esas, el delantero del Napoli colapsó ingresando al área cuando buscaba apoderarse del balón, pero Neuer salió como una locomotora y arrolló con su rodilla a Higuaín.

El momento en que Higuaín y Neuer chocan en busca de la pelota. (REUTERS)

La presencia de Agüero en el campo le dio mayor profundidad a una Argentina que predicaba un fútbol con pases cortos e inyecciones de velocidad en el último cuarto de cancha. Cuando Alemania se dio cuenta de ello, se organizaron en el campo y sus elementos más talentosos decidieron combinarse, creando jugadas al mejor estilo de la España de 2010.

Mientras los alemanes presionaban con el balón en sus pies, los argentinos se confundían y dejaban espacios sin ser claros en el fondo. 

LO QUE NO VIMOS EN 90 MINUTOS, NOS LO DIERON EN 30

Saliendo en la misma posición en que terminaron el tiempo reglamentario, ambos se repartieron las oportunidades durante los primeros quince minutos. Schürrle fue el primero, Messi fue derribado en el centro del área y luego entre la defensa argentina y Agüero se encargaron de las primeras cuatro chances del partido en dos minutos del tiempo extra.

Los ataques de parte y parte compartieron un factor en común: la falta de precisión.

Al minuto 96, Rodrigo Palacio quien ingresó por Higuaín antes de los 90, le hizo una epopeya a las oportunidades que nunca volverán. Marcos Rojo le envió un balón cruzado desde media cancha que Palacio bajó magistralmente con su pecho luego que Matt Hummels no alcanzó a desviar, se autohabilitó en la bomba del área y ante la salida de Neuer le colgó la pelota con un globito al gigante de casi dos metros, y mientras todo Argentina se levantaba de su asiento... la pelota se fue lejos del arco.

Siete minutos separaban al partido de la definición desde el punto penal, cuando Schürrle y Mario Götze le dieron un abrazo al trofeo de la Copa del Mundo. La misma a que Messi había consentido en varias ocasiones, se aferró a los pies de Schürrle y ante a marca de dos argentinos, el jugador del Chelsea centró un balón con la precisión que no tuvo nadie más en el partido.

Entrando al área apareció Götze, y recostando a la Brazuca en su pecho, no dudó un segundo en 'tijeretearla' con su pie izquierdo para darle su cuarto título mundial a Alemania.

Messi tuvo un tiro libre al final del partido, pero envió el balón por encima del arco.

Por primera vez en la historia, una selección europea se corona campeona de una Copa Mundial en suelo suramericano. De la misma manera, Alemania permite que Europa consiga su tercer título mundial consecutivo, algo que ningún otro continente ha conseguido anteriormente.

Es, además, la primera Copa Mundial que consigue Alemania como una nación unificada. Los tres títulos anteriores habían sido de la Alemania Occidental.