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Nowak vs. Adu

El técnico del D.C. United, Peter Nowak, y el juvenil Freddy Adu se enfrentaron verbalmente durante la semana exigiendo la razón en una causa que ambos comparten.

El jugador pidiendo cancha, porque cree merecerla, y el técnico cuestionando al jugador en su afán de no perder el dominio del vestidor. Para Nowak los triunfos y fracasos de una institución inician con el técnico.

El fenómeno de Ghana hizo una reclamo lógico: la poca actividad que ha tenido en la actual temporada le veda en gran parte la posibilidad de luchar por una plaza en el próximo Mundial a nivel mayor. Pero también no entendió algo: que aún siendo uno de los rostros destacados de la liga, su titularidad no está garantizada simplemente por el nombre y que mientras carbure la dupla de Christian Gómez y Jaime Moreno, el técnico tiene poco que dudar.

Adu ha demostrado ser un buen jugador, de hecho hasta el mismo Nowak lo ha admitido, pero según la filosofía del polaco, a Freddy se le debe conducir poco a poco para no arruinarlo.

Quizá este arranque de celos profesionales le pueda costar al juvenil una suplencia más extensa mientras dure la presencia del D.C. United en la postemporada, o bien puede empezar a generar presión entre directivos y prensa especializada.

Tanto jugador como técnico tienen parte de razón, pero para desgracia de cada uno las medias verdades también son medias mentiras, y dentro el equipo solo habrá lugar para un argumento que pese.

Las razones de ambos con loables, pero al mismo tiempo cuestionables. Adu piensa que jugando podría estar en condiciones de llenar la retina del seleccionador Bruce Arena, quien no obstante, en ningún momento lo ha requerido para algún partido del cuadro mayor.

El técnico del United considera que Freddy poco a poco se irá ganando su puesto y que nadie está por encima del grupo. Es muy probable que en estos momentos ya le esté cobrando en parte factura el monstruo publicitario que se generó en el entorno del jugador, que sin duda será un líder de su generación, pero aún no ha sido todo lo que de él se habló.

Por otra parte, su amenaza de irse al extranjero para buscar mejores oportunidades debería tomarse como parte de un proceso al que tarde o temprano debe llegar este jugador, si es que quiere ser un referente aparte en la MLS.

La madurez futbolística (aunque no la titularidad) solamente la encontrará cuando salga al extranjero, muy posiblemente a las ligas inglesa, holandesa o alemana, donde habitualmente han encajado muy bien los jugadores de Estados Unidos.

Y lo del Mundial, también habrá quienes piensen que es descabellado llevar a un jugador de 17 años a una cita de este tipo, pero independientemente que su presencia en Alemania 2006 pueda considerarse un nuevo registro en el futbol estadounidense, este jugador podría empezar a construir un universo distinto en su carrera sintiendo lo que significa un proceso mundialista. Si no juega es igual, la vivencia, el vestuario y los grandes triunfos y fracasos podrían moldear su carácter para siempre, luego de quemar sus etapas Sub-17 y Sub-20.

Para Freddy es trascendental traspasar el horizonte futbolístico de la MLS si quiere ser considerado un fuera de serie, aunque de momento debe ratificar por el bien de su institución sus dotes futbolísticas. Luego será Nowak el que decidirá.

De momento, Adu no debe olvidar dos cosas: la primera es que bajo la tutela de Peter Nowak ganó su primer título y segunda, que paulatinamente, se ha convertido en un jugador con más oficio.

Freddy debe calmar su ímpetu porque no por "mucho madrugar amanece más temprano". Este jugador es la gran promesa del futbol de este país, pero primero debe hacer méritos para ser una realidad.

Cristian Echeverría es reportero del diario La Opinión de Los Ángeles. Desde 1994 es reportero de fútbol y ha trabajado para varios diarios en Guatemala y El Salvador, así como para la revista Don Balón en sus ediciones de España y México. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o de sus clubes.