Arena asumió la culpa de la escandalosa derrota de su equipo en la Concachampions.
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Caló hondo la derrota del Galaxy

CARSON, Calif. -- Caras tristes fueron la nota lógica una vez concluido el partido en que el Galaxy fue vapuleado 4-1 por los Puerto Rico Islanders (D2 Pro League), equipo que ya tiene un pie en la fase de grupos de la Liga de Campeones CONCACAF.

Es que para avanzar a la siguiente ronda del certamen, los angelinos necesitan ganar por un margen de cuatro goles en la vuelta, algo que parece una quimera tomando en cuenta la actuación de este martes.

"No fue una buena noche y nuestra definición fue pobre, así como genial fue la de ellos... su golero (Bill Gaudette) fue excelente, mientras que por nuestro lado no fue suficiente", resumió el técnico galáctico Bruce Arena al final del cotejo.

El estratega reconoció su parte en la derrota, al tiempo que desestimó que la culpa haya estado en las manos del arquero suplente Josh Saunders.

"Los dos goles del primer tiempo no debieron ser marcados, el tercero fue superior y el cuarto se pudo haber salvado quizás...este resultado no tuvo que ver con el calendario... eso sería una excusa de locos...el coach no hizo un buen trabajo esta noche y Josh (Saunders) es un buen guardametas... no perdimos el juego por causa suya", aseguró Arena.

Mientras, el delantero Tristan Bowen, quien ingresó en la segunda parte, felicitó a los rivales por un buen desempeño, al tiempo que criticó el trabajo de su propia escuadra.

"Hay que darle crédito a Puerto Rico porque salieron a hacer lo que tenían que hacer con un juego inteligente. Fue un esfuerzo colectivo en que todos necesitábamos colocar lo mejor de nosotros mismos, y no lo hicimos".

Pese a reconocer las fallas propias, el joven artillero hizo un llamado a dejar la triste experiencia con miras a los retos futuros.

"Cometimos varios errores y con el paso del juego ellos lograron ganar una confianza que mostraron al final, pero en general fue un pobre esfuerzo de nuestra parte del que necesitamos recuperarnos lo antes posible".

Su opinión la compartió Michael Stephens, quien entró al campo de juego luego de que los visitantes ya habían hecho un gran hueco en la confianza angelina.

"Salimos con la intención de jugar un buen partido defensivo, pero luego del primer gol nos descontrolamos y todo se salió de cauce”.

Stephens explicó que la derrota estuvo sustentada en la falta de goles del Galaxy 

"En general no creo que lo hicimos tan mal, aunque nuestra definición no fue la mejor, y además cedimos algunos balones fáciles".