Una Copa con historia

Una nueva página se escribirá, la noche de este miércoles, en la vieja y rica historia de la Copa Abierta de los Estados Unidos, Lamar Hunt. Otra final, un Campeón que defiende su título ante uno de los rivales más poderosos del momento, pero ambos con el mismo sentimiento de unidad de un fútbol que requiere, sin duda, del apoyo de todos para salir adelante.

Quizás la particular forma de disputa de este torneo, sea lo más importante. El hecho de permitir que equipos de diferentes categorías, que de otra manera no tendrían jamás la posibilidad de llegar a medirse con los representantes de la MLS, se enfrenten en igualdad de condiciones, es una motivación muy grande. Muchas veces, en esos partidos, los entrenadores tienen la oportunidad de ver jugadores realmente valiosos, y darles la oportunidad de ingresar en el círculo de privilegio.

En un medio donde aún los diferentes clubes no pueden contar con divisiones inferiores, donde el sistema de ascensos y descensos no deja de ser un sueño muy bonito, pero sueño al fin, esta competencia no sólo revive las esperanzas de muchos, sino que brinda la oportunidad, además, de llevar el fútbol a escenarios menores, algunos alejados de las principales ciudades, donde sus habitantes, quizás no concurren a ver a los equipos de primera, pero no se perderán jamás, el estar alentando al representante de su zona.

La Copa Abierta ha permanecido en vigencia desde mucho tiempo antes que comenzara la Liga Profesional y ha visto incluso pasar otros intentos de desarrollo que fueron quedando por el camino. Su éxito no es novedad, está asegurado y es un orgullo para quienes han escrito su nombre en tan prestigioso trofeo. Generalmente quienes llegan a la final, ponen todos sus principales jugadores y dan el máximo por obtener el título. También la televisión, como ya ha sucedido en años anteriores, sirve como vidriera y gran promoción de equipos y jugadores en la disputa de un único partido final, tan apasionante como la final misma de la Copa MLS. La importancia de este encuentro está avalada por el hecho de que la edición actual será irradiado en inglés y en español a nivel nacional a través de la cadena GolTV.

En esta ocasión han llegado a la instancia final Chicago y Kansas City, dos animadores permanentes de primera línea en casi todas las oportunidades. Para el Fire, de floja campaña en la presente temporada, esta será la gran chance de reivindicar viejos laureles, dado que su nombre, está inscrito en tres ocasiones en dicha Copa, siendo uno de los siete conjuntos emeleseros que ha tenido tal distinción. El Fire tiene un plantel de jugadores de rendimiento parejo y seguramente el hecho de saber que a pesar de las dificultades que ha afrontando este año, estarán presentes en los playoffs de la MLS, será también una gran motivación para ganar el Trofeo Lamar Hunt. Un excelente arquero como Henry Ring, defensas de gran fortaleza física como Jim Curtin y C.J. Brown, así como el talento de Andy Williams y la facilidad para definir de Damani Ralph, puede ser cartas decisivas en la suerte del representante de la Ciudad de los Vientos.

Desde luego que ante sí estará uno de los equipos que mejor fútbol practica en la Liga. Los dirigidos por Gansler están cumpliendo una gran campaña y son grandes candidatos a la obtención de la Copa MLS, pero no estarán, es seguro, dispuestos a dejar pasar la primera oportunidad de ganar esta Copa, que nuevamente ve en el encuentro final a dos equipos de la Liga.

Kansas City, es un equipo magníficamente trabajado, que utiliza los espacios en forma más que adecuada, que tiene un padrón de juego y lo cumple a la perfección, más allá de contar con algunas figuras de experiencia, pero donde el funcionamiento colectivo está siempre por encima de la labor individual. Jugando como local, sus posibilidades aumentan en gran medida y sus acciones parecen doblar la chance de su ocasional rival.

Quizás de futuro podría estudiarse la posibilidad de que no coincidan las fechas de disputa de ambos torneos. De esa manera la atracción de la Copa Abierta lograría una mayor atención de la mayoría y prolongaría la temporada, realmente corta, de actividad futbolística en los Estados Unidos. La Copa Lamar Hunt y alguna participación internacional de los equipos de la MLS que reclamamos y que seguramente llegará en el futuro, podrían abarcar parte del tiempo de receso. La inactividad, por los motivos que sean, no es buena para los aficionados que se acostumbran a no concurrir a los espectáculos y luego les cuesta volver.

En definitiva, una final a toda orquesta, con la promesa de gran fútbol entre Wizards y Fire que es seguro tendrá en el estupendo Arrowhead Stadium de Kansas City un gran marco de aficionados y cuyas incidencias nadie se quiere perder en todo el país, a través de la televisión. La antesala perfecta del plato fuerte que se acerca, los playoffs de la Temporada 2004 de la MLS.

Robert Sierra, quien comparte la conducción del programa 'Sólo Fútbol' y en las transmisiones radiales de MetroStars por Radio WADO en Nueva York, es un periodista con años de experiencia en Uruguay y en los Estados Unidos. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer ni de sus clubes.