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Por fin ... ganó MetroStars

Sin jugar un gran partido, pero con un enorme mérito por el trámite que tuvo el encuentro, MetroStars alcanzó una victoria de gran significado. En primer lugar por romper la racha de cuatro fechas sin conocer el triunfo y en segundo término, se terminó con la hegemonía del Revolution durante dos temporadas, en las cuales el equipo gótico no lo había podido derrotar. Pero también es muy importante este resultado para seguir en carrera por la obtención de la Conferencia del Este, esperando cualquier traspié de Columbus, precisamente el próximo adversario de los dirigidos por Bob Bradley.

El local realizó un gran despliegue físico en procura de conseguir los tres puntos, lo que no fue de ninguna manera sencillo, sobre todo pensando que ya en los primeros 15 minutos, estaba perdiendo por dos tantos contra cero, producto de algunas fallas claras de la defensa en el comienzo del encuentro, donde Noonan primero y después Twellman, se encargaron de anotar dos goles que parecieron terminar con la esperanza de MetroStars y dar una nueva esperanza al equipo de Nicol de poder llegar a la ansiada clasificación para los playoffs.

New England poco a poco se fue desgastando en media cancha, perdiendo el orden inicial que lo había favorecido y de dominador pasó a ser dominado por MetroStars. El fútbol del entrenador, mucho más fuerza y velocidad que habilidad individual, se quebró y poco a poco se fue olvidando del único jugador capaz de organizador el juego en media cancha, Steve Ralston. En los últimos minutos del primer tiempo el conjunto gótico se lo llevó por delante y primero Magee, ejecutando magníficamente un penal bien sancionado por el árbitro Okulaja y luego Gaven, pusieron las cosas en su lugar y abrieron la perspectiva de un segundo tiempo parejo y de resultado totalmente incierto.

Pero mientras MetroStars siguió manteniendo su ambición ofensiva, el rival resignó lo suyo al contragolpe y aguantó mientras pudo, hasta que Cornell Glen, que había saltado al campo por Fabian Taylor, en una gran maniobra individual, consiguió el ansiado gol de la victoria, ruidosamente festejado por la parcialidad local.

Sin sobrar mucho, era justo por lo expuesto por uno y otro en los segundos cuarenta y cinco en los cuales, es justo decirlo, ambos equipos tuvieron algunas acciones peligrosas, pero dejando siempre la sensación que el empate conformaba a New England mucho más que a MetroStars.

De todas maneras quedó claro que hay que trabajar mucho en medio juego, donde es seguro que la presencia de Amado Guevara frente a Columbus, cambiará por completo el panorama. En ese sector Magee volvió a ser un jugador de gran importancia, por momentos muy solo para quitar y ser la salida, e incluso fue quien mejor interpretó cómo había que hacer correr el reloj en los últimos instantes del encuentro.

Si MetroStars logra mayor coordinación defensiva y Bob Bradley vuelve a tener a todo el plantel a su disposición para los compromisos finales de la temporada, es seguro que volveremos a estar en presencia de un equipo que maneja dos argumentos fundamentales, el funcionamiento colectivo y la gravitación personal de la mayoría de sus jugadores.