La maravillosa seguridad de la MLS

Hace muy pocas horas, la República Oriental del Uruguay, país que fuera en el pasado cuna de grandes futbolistas y que paseara con orgullo su casaca por todas las canchas del mundo, sumando títulos Mundiales y Olímpicos, tuvo que lamentar una nueva muerte.

El incidente, producto de un ataque alevoso y cobarde llevado a cabo por parciales del C.A.Peñarol contra un simpatizante del C.A.Cerro, cuyo único pecado, era lucir a la salida de un enfrentamiento entre ambos equipos, un sombrero con los colores de la institución de su agrado.

Por supuesto que no es un hecho aislado, sino uno más de una larga lista, que lamentablemente se registran, en casi todos los partidos que se juegan en Sudamérica, especialmente en el Uruguay y la Argentina, tan grandes en el aspecto deportivo, pero los más pobres, hoy por hoy, a la hora de aceptar una realidad social que golpea muy fuerte.

La muerte de este hombre joven, que estaba incluso en el momento del ataque, acompañado por su esposa e hijo, no es propia ni siquiera de salvajes, es obra de delincuentes comunes, que de ninguna manera deberían estar en espectáculos deportivos, sino que tendrían que ser recluidos en alguna institución correccional.

Las autoridades policiales no han tomado ninguna medida que vaya más allá de lo acostumbrado, o sea nada. La Justicia por su parte, pone de manifiesto, una vez más también, una pasividad llamativa y los dirigentes de los clubes, aunque parezca mentira, o cosa de locos, siguen apoyando logística y económicamente a este tipo de gente, que continua arruinando el deporte.

Un ejemplo de cómo se puede corregir si existe interés, no lo han dado los hombres que manejan el fútbol en España e Inglaterra, donde este tipo de problemas, llegó al punto de no permitir la participación de equipos ingleses en la Copa de la UEFA durante un período importante. En ambos países, hoy por hoy, se puede concurrir a cualquier espectáculo futbolístico, gozando de absoluta garantía, incluso se han eliminado las vallas o alambrados, tan comunes en canchas rioplatenses, para impedir que los desadaptados salten al terreno de juego.

Quizás impedirle a los clubes su participación en los principales torneos continentales, o la pérdida de puntos en la actividad local, sean dos buenos argumentos para poder controlar, en alguna medida estos hechos, es posible que sea lo único que haga reaccionar a aquellos, que solo les importa el apoyo que esos individuos puedan ofrecerle en sus campañas electorales.

Frente a esto y ante el inminente comienzo del torneo de la MLS, solo nos queda resaltar la maravillosa seguridad de los estadios, en los cuales se juega fútbol en los Estados Unidos de Norte América, donde concurrir a la cancha, es una fiesta, inclusive para compartir con la familia.

Este ejemplo, que podamos coincidir es producto de una idiosincrasia diferente, es también obra de una estructura que no admite desmanes, que pone siempre la seguridad de los asistentes por encima de una competencia que no puede ir nunca, más allá de lo que suceda dentro del campo de juego.

El mes de abril es el indicado para iniciar la temporada número once de la MLS, y su historia, para orgullo de sus dirigentes, no registra un solo incidente de importancia y donde un cambio de palabras es considerado, en algunas ocasiones como fuera de lugar.

Siempre hemos dicho y no vamos a cambiar ahora, que no nos gustan las sanciones post encuentro, que el árbitro debe ser, para bien o para mal, el único capacitado para implantar justicia, aunque muchas veces se le escapen, como ser humano, algunas cosas que suceden dentro del campo de juego.

Pero hablamos del campo, jamás de problemas extra futbolísticos, con una altura tal, que la mayor parte de los encuentros, casi todos podría decir, terminan con un apretón de manos de parte de los actores, luego por supuesto, de no haber regalado absolutamente nada, pero dentro del reglamento que marca un deporte de hombres, no de delincuentes.

Con orgullo, podemos seguir por fortuna disfrutando de un clima realmente maravilloso y en ese ambiente, comienza un año que deja la sensación en lo previo, será de lo mejor.

Robert Sierra, comparte la conducción del programa "Sólo Fútbol" y en las transmisiones radiales de los Red Bulls por Radio WADO en Nueva York, es un periodista con años de experiencia en Uruguay y en los Estados Unidos. Si quiere hacerle algún comentario, escríbale a Sierramls@yahoo.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.