Stub

El año 2005 no es para pruebas

Una de las virtudes mayores de la MLS en los últimos años, ha sido el escuchar. Sabia actitud tan pocas veces puesta en práctica por gente que, sin tener la experiencia necesaria, ocupa por diferentes circunstancias, puestos claves en determinados equipos del medio.

Así, bajo el mando del Comisionado Garber y sus compañeros de directiva, se han ido corrigiendo defectos y dándole al fútbol estadounidense, la mayor similitud posible con las Ligas más poderosas, desde luego, salvando la distancia que puede existir entre los nueve años de la MLS y los cien de promedio de la mayoría de las más famosas del mundo.

Pero fueron quedando por el camino los famosos shootouts, reloj regresivo, definición de temporada que no se adaptaba a este deporte y otras situaciones que al aficionado fundamentalmente, no le cuadraban dentro del contexto de lo acostumbrado.

Los cambios que se avecinan para la temporada 2005 tienden, seguramente, a seguir en esa línea. En muchas oportunidades los técnicos se han quejado de lo reducido de los planteles, lo que evidentemente les perjudicaba en sus trabajos previos a cada competencia y en el transcurso del torneo, cuando por lesiones y suspensiones, se iban quedando religiosamente sin jugadores. El próximo año cada equipo contará con 28 jugadores en el plantel, aumentando en cuatro lo permitido en la anterior, con el beneficio lógico que hacíamos referencia.

Otro de los puntos relativamente cuestionados, dado que en muchos casos, el nivel de los extranjeros en el 2004 no superó a la presencia de jugadores locales, ha sido la intervención de jugadores foráneos. Los aficionados han reclamado la presencia de representantes de sus respectivas comunidades y por encima de eso, de jugadores que superaran lo que exhibían los nacidos en este país. En el 2005 el cupo de siete extranjeros, cuatro mayores de 25 años y tres menores de 24, en una cifra más que aceptable para no correr el riesgo de otros países, que han alcanzado un buen nivel en su actividad interna, pero que tienen una gravísimo problema, a la hora de formar su representativo nacional o que llegan a la definición de un torneo, donde de los 22 actores principales, el 80 por ciento son extranjeros.

La décima temporada de la MLS marcará rumbos. Los equipos de expansión serán parte de la novedad, pero también de gran importancia para mejorar el nivel competitivo. Ni el Real Salt Lake y mucho menos las Chivas USA, serán rivales fáciles para nadie y quienes no estén a ese nivel, quedarán fuera de competencia.

Otros equipos, como el campeón DC United o Kansas City, Galaxy, Columbus y hasta New England Revolution, por citar los mejores del 2004, mantendrán una base para proseguir un trabajo que ya lleva tiempo. El técnico conocerá a sus jugadores y éstos a su entrenador. Solo habrá que ajustar detalles y la ventaja será amplia a su favor. Quienes deban arrancar nuevamente de cero, sin un padrón de juego definido, ni los jugadores adecuados y convencidos de cómo se debe encarar la temporada, tendrán muy pocas posibilidades, no ya de lograr un título, sino de estar cerca de quienes ocupen las primeras posiciones.

El 2004 nos presentó un torneo histórico. La paridad fue uno de los puntos alto, sumado con la incertidumbre en cuanto a la definición. Los cambios en la reglamentación y las nuevas presencias, auguran un 2005 totalmente diferente, con equipos muy fuertes, que será difícil de poderlos superar.

De todos modos, la mayor presencia de extranjeros puede ser, para quienes han quedado rezagados, un excelente manotón de ahogado, pero habrá que saberlo manejar con sabiduría, para que cada uno de los jugadores que se incorporen, resulten realmente valiosos y decisivos en la dura campaña que se avecina.

Y no olvidemos la actividad internacional. El campeón y el vice de la Copa MLS 2004, DC United y Kansas City, tendrán la oportunidad histórica de estar presentes en la Copa de Campeones de la Concacaf. Esa intervención no tiene precio, les permitirá a ambos, medir sus fuerzas con representantes de otros países y alcanzar tanto deportiva como institucionalmente, un nivel superior al resto de los equipos norteamericanos. Su presencia en este torneo, deberá ser una motivación extra y muy especial para las aspiraciones futuras del resto de los participantes del torneo de la MLS.

Robert Sierra, compartiendo la conducción del programa "Sólo Fútbol" y en las transmisiones radiales del MetroStars por Radio WADO en Nueva York, es un periodista con años de experiencia en Uruguay y en los Estados Unidos. Si quiere hacerle algún comentario, escríbale a Sierramls@yahoo.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.