Crónica Hexagonal | México 2-1 Panamá: Dos golazos le salvan la noche a los aztecas

Raul Jimenez bicycle kick

Photo Credit: 
Mexsport

México logró un milagroso e inmerecido triunfo en el Estadio Azteca de 2-1 frente a Panamá, que en este momento le otorga medio boleto al Mundial.

Víctor Manuel Vucetich hizo su debut en el banquillo mexicano, y se esperaba un cambio en la generación y volumen de juego ofensivo, pero esto no ocurrió.  Ni siquiera el regreso de Rafael Márquez como capitán, buscando un revulsivo, hizo diferencia. México volvió a repetir la historia de prácticamente todos sus juegos en el Hexagonal como local, en los que empieza jugando bien, pero que gradualmente se va cayendo en funcionamiento y que es incapaz de generar juego ofensivo.

EL PARTIDO

Antes de los diez minutos los aztecas tuvieron dos opciones para abrir el marcador. Primero a base de empujones el ‘Gullit’ Peña logró entre rebotes dejarle un balón en el área a Javier Hernández, quien remató de primera intención ante la salida de Jaime Penedo, pero mandó su remate afuera. Poco después en un balón que le queda a Giovani Dos Santos, el jugador del Villarreal manda un disparo muy elevado.

Panamá, al igual que todos los equipos del Hexagonal que visitaron el Azteca, se ordenó atrás, le dieron la iniciativa a México, y buscaban un balón o el error para poner el partido en su favor. Incluso sus defensas centrales, Felipe Baloy y Román Torres, muy confiados en el fondo, saliendo jugando y no reventaban, mostrando una sobre confianza. Fueron ellos también los que en balón parado se quedaron muy cerca de hacerle daño a los verdes, pero no alcanzaron a conectar de forma contundente.

Más tarde llegaron un par de posibilidades para Javier Aquino, jugador que actuó por banda izquierda, y lo hizo de forma muy mala. En una de sus chances quedaba prácticamente en un mano a mano con Penedo, pero hizo una mala recepción y mandó un disparo todavía más malo que la misma recepción.

Al minuto 40, apareció el mejor hombre de México, Oribe Peralta, quien no solo si pide el balón y aparece siempre, sino que también corre y mete la pierna, y anoto el primer gol. Este llegó en un pase de Peña filtrado al área, donde había mucho tráfico, Oribe hizo una pared con el Chicharito, quien le regresó un balón elevado, que Peralta bajó como mandan los dioses y mando un trallazo cruzado para batir a Jaime Penedo.

Para el segundo tiempo el árbitro decidió meterle polémica al árbitro. En jugadas casi consecutivas, el defensa mexicano Torres Nilo le comete una falta clara al atacante panameño, pero el árbitro no marco nada. Jugada casi seguida, viene un empujón de Harold Cummings sobre Aquino que el árbitro si marca como penalti. Los canaleros con justa razón reclamaron y obtuvieron justicia divina. Javier Hernández cobró el penalti casi al centro y Jaime Penedo le atajó.

A partir de ahí México fue perdiendo el control del partido y se percibía el nerviosismo en el equipo azteca. Mientras que los canaleros, bien dirigidos por Julio Dely Valdés,  sentían que tendrían la posibilidad de empatarlo.

Llamó la atención que Vucetich no metiera a Lucas Lobos, y que dejara en el campo a jugadores mexicanos que viven de la mercadotecnia y de vender humo, como Giovani que en cuanto las cosas se ponen ligeramente complicadas desaparece del partido, y el balón le quema.

A menos de diez minutos del final, Panamá sembró el pánico en el Coloso de Santa Úrsula, y en todos los aficionados mexicanos. Tras un débil intento de despeje de Hugo Ayala, los panameños ganaron el balón, los contenciones no llegaron a ayudar a la zaga mexicana, y un balón que casi le llega por accidente a Luis Tejada término en la red. Tejada en el mano a mano con Guillermo Ochoa, se lo quitó, y definió con marco abierto.

Hasta ahí México estaba prácticamente fuera del Mundial. Raúl Jiménez en ese momento estaba por entrar por Oribe Peralta, algo que parecía inverosímil por ser Peralta el mejor jugador mexicano, pero ante el gol de Tejada el cambio fue por Jesús Zavala.

Cuando parecía México no daba para más, apareció el joven Jiménez para salvarle la noche a todo el futbol mexicano. Al minuto 85, Fernando Arce en lugar de mandar un pelotazo más al área, le dio un balón por abajo al pie a Raúl. El delantero controlo de espaldas y el balón se le elevo, y entonces vino la magia, la picardía, la genialidad, y la valentía de un jugador que no se esconde. Se tendió una chilena espectacular, de otro partido, de otro mundo. Su remate se fue a donde merecía irse, a la red. Golazo.

Ya en la compensación, Panamá quiso irse al frente a buscar el empate, pero no tuvo ya una clara. En cambio en un contragolpe Peña pudo matar el partido pero no supo gambetear a Penedo de forma adecuada. Tras el pitazo final hubo un conato de bronca, aparentemente entre el Chaco Giménez y varios canaleros, incluidos algunos del cuerpo técnico de Dely Valdés.

México ganó un partido que no debió ganar, donde hay muchos seleccionados que sobran, y que el peso del equipo lo cargan muy pocos. México hoy ganó por dos golazos y nada más. Panamá incluso mereció mejor suerte que otros equipos que sacaron empates del Azteca durante este Hexagonal.

Los aztecas ahora son cuarto lugar del Hexagonal con 11 puntos y dejan a los panameños en la quinta posición con 8 puntos, con tan solo tres puntos en disputa en la última fecha de la eliminatoria de CONCACAF.