Dwayne De Rosario, de D.C. United: "No hay hambre de luchar"

Dwayne De Rosario

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WASHINGTON, DC.— Con Chris Pontius, Perry Kitchen y Carlos Ruiz inhabilitados para jugar por lesión, Dwayne De Rosario en la banca todavía afectado por una molestia y el portero titular Bill Hamid en servicio con la selección nacional, el D.C. United llegó al partido ante el New England con una situación aún más grave de lo que muestra su récord. El resultado: los Revs le propinaron a los capitalinos su derrota número 15 de la temporada con marcador de 2-1 y los dejó con 10 puntos en 21 partidos, la peor de su otrora exitosa historia futbolística en la MLS.

Con un club agonizante y necesitado de “sangre fresca” para revitalizar su ofensiva, el técnico Ben Olsen alineó como titulares en la delantera ante los Revs al recién llegado atacante inglés Conor Doyle, adquirido esta semana a préstamo del Derby County de Inglaterra y al estadounidense de origen mexicano Luis Silva.

Y aunque Silva abrió el marcador temprano para el DC al minuto 8, las estadísticas reflejan que para los capitalinos un gol no es suficiente para ganar partidos en esta liga. 

El United no ha podido marcar más de un tanto en partidos ligueros desde el 21 de abril, una debilidad ofensiva que desde antes de empezar el partido iba en contra del club.

“La verdad es que perdimos nuestras oportunidades porque pienso que pudimos haber hecho dos o tres goles más en el primer tiempo y no pasó y eso nos afectó. Como dicen, el que perdona pierde y creo que esta vez nos tocó a nosotros”, dijo Silva a FutbolMLS.com en el vestuario del United.

Silva, recibió el balón en la media luna con su pierna izquierda, lo bajó y con su derecha sacó un remate rastrero al poste derecho de la portería defendida por Bobby Shuttleworth quien no pudo detener la conexión.

Silva llegó recientemente al D.C. United y desde el primer momento ha sido usado como titular por Olsen.

“Es cierto que hay felicidad por eso pero a mí me gusta ganar y la verdad no me importa quién haga los goles. Me está tocando a mí ahora, luego le tocará a otro pero lo importante es que podamos ganar”, dijo.

Sobre la agonía de su club que perdió su partido número 15 de la temporada y que cada vez ve más lejos una hipotética clasificación, Silva expresó:

“Hay que mantener la cabeza en alto. Yo como soy nuevo trato de apoyar siempre a los compañeros y darles aliento y una esperanza de que sí se puede para que juntos tratemos de mejorar”.

Y en busca de esas mejoras, Olsen ha inyectado a la plantilla nuevos jugadores al igual que Silva.

“Me parece que la estrategia del técnico con jóvenes y jugadores de la Academia va a dar sus resultados. Tenemos que mejorar defensiva y colectivamente y las cosas seguro que mejorarán”, concluyó Silva.

Ciertamente el United no pudo mantener la ventaja 1-0 que le dio Silva temprano en el partido.

Al minuto 54’ el delantero congoleño Dimitry Imbongo remató un centro que llegó desde el sector izquierdo para empatar el partido a un gol, ante una pésima salida del portero Joe Willis del DC.

Los Revs querían más. Y al 63’, el francés Saer Sene sacó un tiro al arco cruzado al ángulo superior derecho de la valla de Willis y el balón se estrelló en el travesaño, sin embargo, el uruguayo Diego Fagundez llegaba al área chica para rematar de cabeza el balón y poner a los Revs en ventaja 2-1 con su séptimo gol de la temporada, líder anotador de su club.

Olsen movió sus piezas. Primero ingresó al 70’ a De Rosario y más tarde al colombiano Lionard Pajoy quienes se unieron en la ofensiva a Silva y Nick DeLeon. Pero nada pasó a favor del DC, poniendo a sonar más fuerte las alarmas del club.

Muy poco optimista, en el vestuario, el capitán canadiense Dwayne De Rosario, quien ingresó al partido en la complementaria dijo visiblemente afectado por la situación de su club:

“Yo sólo veo a mi alrededor y veo a jugadores jóvenes haciendo su mejor esfuerzo pero seguimos perdiendo y hundiéndonos en la tabla. No me mal interpreten pero no hay hambre de luchar, de dejarlo todo en la cancha, hay jugadores que lo están haciendo bien pero no nos alcanza”.

Sobre su reaparición en la cancha dijo estar feliz “por haber jugado 20 minutos” y por tratar de dar algo para ayudar.

“Espero que la semana que viene podamos sacar un resultado porque tenemos otro juego en casa y por mi parte y los muchachos estoy seguro que vamos a luchar. No estamos rendidos”, aseguró De-Ro.

Pero ya el tiempo es un factor que juega en contra del DC.

Con apenas diez goles anotados en lo que va de temporada, menos que los líderes de goleo individual de la liga en 2013, los capitalinos siguen sin más tiempo que perder, si es que no quieren quedar fuera de la liguilla por quinta vez en seis años.