Perfil de Obafemi Martins: Un depredador con ritmo frenético

Obafemi Martins smiles to camera

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Action Images

Obafemi Akinwunmi Martins, born in Lagos, Nigeria 28 years ago, is one of those forwards who cannot stay still for a second. The new DP arriving to Major League Soccer has pretty much been the same since he moved to Europe when he had just turn 16, and went along with his friend Stephen Makinwa to try out for Italian side Reggiana.

Similar to a hungry cheetah looking for its prey, the Nigerian attacker is just as good on the run as he is shooting on goal. Just like his time with Inter Milan and Newcastle, his most recent spell with Levante was a success, where his performance multiplied every time he was near the opponent’s box. His instinct to pressure up top causes the opposing defenders to make mistakes, allowing for his teammates to counterattack along with him.

Martins might well be defined as a solitary lion who is craving for fresh meat as a metaphor for his desire to score goals. Under these conditions, there is no MLS team who won’t fear his appetite when the ball finds his feet.

Below you will find the complete profile on Obafemi Martins, Seattle Sounders’ new DP signing.


MADRID - Obafemi Akinwunmi Martins, nacido en Lagos, Nigeria en 1984, es de esos delanteros que no pueden quedarse quietos ni un segundo.

De hecho, la nueva gran contratación que aterriza en la Major League Soccer se maneja dentro de la cancha del mismo modo que ha vivido desde que llegó con 16 años de edad, recién cumplidos, a Europa para someterse a una prueba junto a su amigo y compañero Stephen Makinwa en las filas del Reggiana Calcio italiano, actualmente en tercera división.

Y es que la velocidad es un don que 'Oba-Oba', como le bautizaron los hinchas del Inter de Milán por mor de sus espectaculares celebraciones gimnásticas (hasta cinco saltos mortales seguidos suele hacer el nigeriano después de cada gol), lleva impreso en los genes. Un auténtico guepardo con botas de tacos ávido de la sangre de sus enemigos. Porque el atacante nigeriano ha sabido aunar a lo largo de su carrera ese vertiginoso cambio de ritmo con una prodigiosa capacidad de pegada. 

Por sus condiciones innatas, Martins precisa de espacios para poder sacar a la palestra su ecuación letal: velocidad endiablada y remate. Aunque su aspecto físico, el de un jugador más bien pequeño (mide 1,72 metros) y aparentemente frágil, invite a pensar que su posición ideal en ataque sea pegado a la línea de banda cual extremo, el tiempo y su rendimiento han demostrado que el nigeriano es un 'killer' en toda regla. Un llanero solitario que precisa de autonomía en la parcela ofensiva de su equipo, sin estorbos ni acompañantes que puedan adentrarse en su territorio y le impidan maniobrar con total libertad.

Solo, con espacios y sin ataduras posicionales en vanguardia, el africano es capaz de sacar de sus adentros ese depredador insaciable que corre por sus venas. Un 9 de bolsillo capaz de dinamitar la mejor defensa con la sexta marcha de un Ferrari 'Testarossa'.

El Levante, al igual que el Inter en su primera etapa y el Newcastle inglés, han sido los clubes que mejor han sabido interpretar las condiciones de Martins. La capacidad ofensiva y su rendimiento se multiplican cada vez que el nigeriano se queda al mando del ataque como único delantero de referencia.

Inagotable en su batallar durante los 90 minutos, la nueva estrella de los Seattle Sounders garantiza incluso trabajo defensivo, apretando constantemente la salida de balón de los centrales rivales. Esa especie de nervio que le impide tomarse un respiro catapulta también a su escuadra en materia ofensiva.

Su presión en campo contrario genera en varias ocasiones errores en la entrega del esférico por parte de la defensa contraria y precipita al mismo tiempo las contras de los suyos. Buena parte del éxito del Levante esta temporada, tanto en la Liga española como en competiciones europeas, se ha basado en la destreza táctica y en la rapidez de ejecución del nigeriano.

Martins fue, de hecho, el máximo artillero del equipo que dirige José Ignacio Martínez, con nueve dianas sumando Liga, Copa del rey y UEFA Europa League. El técnico granota entendió de inmediato que Martins necesitaba 'marcar su territorio' sobre la cancha para poder sentirse a gusto. Sólo así, el internacional por las 'águilas verdes' sería capaz de poner al servicio del Levante su gran olfato de gol. Y vaya si lo ha hecho. Con una fórmula tan sencilla y británica como la de echar balones largos a la carrera de Martins, el cuadro valenciano hizo caja en no pocos partidos, y se salvó de pelear por el descenso, a la vez que incrementó su presencia en Europa.

La oculta fortaleza física de este ariete fibroso facilita esa ecuación que tanto temen sus enemigos: arrebatar el cuero a sus marcadores y emprender a continuación un sprint de 40 metros en el que, sin apartar una centésima de segundo su mirada de la redonda, prepara el cañón de su pierna derecha antes de torpedear con furia la meta rival.

Su polivalencia ofensiva le permite también hacer ese mismo gesto con su pierna mala, la izquierda, del mismo modo que no tiene mayores reparos en proyectarse hacia arriba para pujar con sus marcadores, mucho más altos, por la pelota en las acciones de estrategia o los saques de esquina.

Para ello, Martins sólo precisa una cosa: sentirse como el león solitario y hambriento que es rodeado de carne fresca la cual pueda echarse a la boca. En esas condiciones, no habrá escuadra en la MLS que pueda echarle las redes encima.