Las Doce del 2012: David Beckham, más allá del fútbol

Hoy en “Las Doce del 2012”, FutbolMLS.com presenta la historia más importante del año: la salida de David Beckham luego de disputar seis temporadas con el LA Galaxy, y su impacto en la Major League Soccer y la escena futbolística en los Estados Unidos.

Analizamos la influencia de Beckham en los EE.UU, como una revolución industrial, global, financiera y de entretenimiento.

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Después de seis años como jugador del LA Galaxy, David Beckham anunció su retiro del club de la MLS, previo a la Copa MLS 2012. Sin embargo, afirmó que seguirá promoviendo la liga, sin importar a donde vaya.
 
“A pesar del hecho de no jugar más aquí, mi compromiso seguirá siendo el mismo. Haré lo que esté a mi alcance para que jugadores como Robbie Keane y Thierry Henry sigan viniendo a la liga. Quiero que esta liga siga creciendo. Es el deporte más popular del mundo, y puede competir aquí con el básquetbol, con el fútbol americano, el béisbol, y por eso seguiré comprometido en esto”,comentó Beckham en la última conferencia de prensa que dio como jugador del Galaxy.
 
“Lo que siempre espero cuando entro al campo es que la gente disfrute viéndome jugar con el equipo.  Siento que fue un gran éxito mi paso por aquí, le tocará a otras personas decidir cuál fue el impacto”, concluyó Beckham tras levantar por segunda vez consecutiva la Copa MLS a comienzos de diciembre.
 
Definir cuál fue su impacto en la MLS, y en la escena futbolística de los Estados Unidos, es lo que trataremos de hacer a continuación.
 
Seis años galácticos
 

Beckham tuvo un comienzo pobre en la MLS, por momentos opacado por lesiones. Su desempeño no fue ni la mitad de lo que se esperaba en sus primeros años, y tan solo en sus últimas dos temporadas con el LA Galaxy consiguió levantar la Copa MLS. Fue un final apropiado para Hollywood, donde el protagonista principal pasó de ser el antagonista, a despedirse como el ídolo que ha sido en cada uno de los equipos que ha defendido.

 
Beckham jugó 114 partidos en todas las competiciones con el cuadro angelino, anotó 19 goles y registró 41 asistencias, de las cuales el 66 por ciento fueron durante sus dos últimos años en la MLS. Esas dos temporadas fueron las más exitosas en su paso por Los Ángeles.
 
En 2007, la participación de Beckham con el equipo estuvo opacada por una lesión en la rodilla, de la cual no se recuperó sino hasta cerca del final de la temporada.
 
Entre 2008 y 2009, Beckham vivió uno de sus momentos más críticos como jugador de la MLS, cuando fue enviado en préstamo al Milan italiano. Aunque el mismo Beckham aseguró que solo llegaba al cuadro rossonero hasta el inicio de la temporada en la MLS, en marzo, al comienzo del mes se confirmó que su préstamo se había extendido hasta mediados de julio. Al regresar a Los Ángeles, los fans del Galaxy no estaban contentos y lo recibieron con abucheos durante los primeros partidos tras su regreso. Sin embargo, Beckham llegaría a su primera final, la cual perdería con Real Salt Lake en penales.
 
El mediocampista inglés se reivindicaría con el público y consigo mismo en 2011 y 2012, levantando la Copa MLS, en ambas ocasiones tras derrotar a Houston Dynamo. Beckham fue clave en la consecución de títulos del Galaxy, al demostrar mayor compromiso tanto dentro como por fuera de la cancha con el club.
 
Tal y como lo hizo en el Manchester United y el Real Madrid, Beckham alzó el título en su última temporada con el LA Galaxy. "Ganar el campeonato, en mi último partido, es algo que nunca pasa de moda. El sentimiento de llegar a una final, la preparación, el sentimiento dentro del club, es igual de gratificante. Tengo 37 años y he jugado en muchas finales y partidos por un campeonato... y todavía lo amo como si fuera mi primer [título]”, señaló Beckham tras alzar la Copa MLS 2012.
 
El LA Galaxy con Beckham, conquistó además dos Supporters’ Shield (2010 y 2011), tres finales de la Conferencia del Oeste (2009, 2011 y 2012) y un subcampeonato de la SuperLiga (2007).
 
Su impacto en la MLS, más allá del fútbol
 
Aunque para la marca “David Beckham”, la cancha era mucho más que un campo de fútbol, ya que trascendía las fronteras de la moda, el entretenimiento, los artículos deportivos y los extensos patrocinios, no cabe la menor duda que para el futbolista David Beckham, el terreno de juego era el escenario perfecto para crear del balón un objeto de poesía.
 
Se dice que el lugar donde una persona crece, define su personalidad. Beckham por su parte ha hecho crecer a la Major League Soccer, gracias a su personalidad como jugador y figura pública.
 
El conjunto de cualidades, que no tiene ningún otro futbolista que hayamos visto en cortos, depositó una semilla imborrable en el ámbito deportivo de los Estados Unidos. Comparable con lo que han hecho Michael Jordan, Tiger Woods, Pete Sampras, o Babe Ruth, Beckham se convirtió en el American Idol por excelencia, y quien permitió a la Major League Soccer alcanzar un nivel que difícilmente habría logrado con cualquier otro futbolista.
 
Con Manchester como metáfora, Beckham trajo a la MLS una revolución industrial que ha trascendido en la construcción de escenarios deportivos exclusivamente para la práctica del fútbol. Actualmente, 14 de los 19 equipos de la MLS cuentan con su propio estadio de fútbol asociación, uno más se encuentra en construcción, y otros dos clubes están planeando sus propias edificaciones; sin contar con la futura expansión de un estadio más y otro equipo dentro de la Ciudad de Nueva York.
 
Además ha permitido que la mayoría de clubes tengan sus propios campos de entrenamiento con estándares internacionales, y que la infraestructura futbolística de los EE.UU. no tenga nada que envidiarle al resto del mundo.
 
La exposición global que tuvo Beckham en Madrid, una de las capitales financieras de Europa, y sede del turismo mundial también se ha propagado a la liga. La presencia de los equipos de la MLS en cada uno de sus mercados locales incrementa cada vez más; clubes como LA Galaxy, Houston Dynamo, Seattle Sounders, Portland Timbers, Vancouver Whitecaps, Sporting Kansas City y Montreal Impact, se han convertido en los protagonistas del centro de la actividad deportiva de cada ciudad.
 
Asimismo, la MLS se presenta como una liga atractiva para figuras internacionales como Thierry Henry, Robbie Keane, Tim Cahill, Guillermo Barros-Schelloto, Omar Bravo, Fredy Montero y Oscar Boniek García, entre otros; quienes han llegado a la MLS posterior al arribo de Beckham.
 
De la misma manera, cada vez más los equipos de la MLS son sostenibles por sí solos, sin depender en su totalidad de la liga, y sus marcas se fortalecen a nivel nacional e internacional. En lo corrido de este año, las camisetas de Beckham, Henry, Landon Donovan y Montero, alcanzaron unos niveles de venta que jamás se habían logrado en la historia de la liga.
 
Y, por supuesto, Milán, como capital de la moda, y Los Ángeles, como epicentro del entretenimiento, han forjado a un Beckham que no solo practica un fútbol sencillo, sino que como intérprete se divierte en la cancha. 
 
David Beckham salió ovacionado del Home Depot Center en los minutos de reposición de la Copa MLS 2012 (Vídeo a continuación), tras el gol de Robbie Keane que selló el triunfo del Galaxy por sobre el Dynamo. Fue el momento que esperaba Beckham y todos aquellos involucrados con su llegada a la MLS... de nuevo, un final digno de Hollywood. 
 

Para muchos, incluyéndome, guardando las proporciones por supuesto, la llegada de Beckham a la escena del fútbol estadounidense tuvo mejores resultados que la presencia de Pelé en los años setenta. Obviamente no se puede desconocer que sin la semilla que plantó Pelé, y sin la influencia de la Copa Mundial de 1994, lo que se ha conseguido hasta ahora con la MLS, tampoco habría sido posible.

 
Sin embargo, David Beckham ha sido la figura que ha elevado al fútbol en los Estados Unidos a un nivel superior al que se encontraba hace seis años. Cuando se escriba la historia de los momentos claves del fútbol en los EE.UU., el nombre de Beckham aparecerá en más de una ocasión.