La hora de la consolidación para Boniek García

CARSON, Calif – Levantar la Copa MLS 2012 con Houston Dynamo sería mucho más que un sueño cumplido para Oscar Boniek García.

El título con el Dynamo le permitiría consolidar por primera vez en un equipo internacional una carrera más que probada en su natal Honduras, y dejaría de lado los sinsabores vividos años atrás con dos intentos fallidos en el extranjero.

A fines de julio del 2008 tras ganar el Tornero Clausura hondureño con el Olimpia, Boniek hizo su primer intento en la Ligue 1 de Francia con el Paris Saint Germain pero para su infortunio, no contó con la venia del entrenador de este entonces Paul Le Guen.

“Con el Paris Saint Germain estuve 15 días, y al parecer el técnico que estaba no quedó conforme con lo mio”, le dijo a FutbolMLS.com Boniek García este viernes tras el último entrenamiento del Dynamo en el Home Depot Center.

“En ese momento yo estaba jugando de lateral pero él quería un lateral que no fuera mucho al ataque, y mis condiciones [de juego] es de ir bastante al ataque y no se pudo dar”.

Jugando aun con el Olimpia en el 2009, un fuerte rumor que el cuadro de la EPL Wigan Athletic lo ficharía bajo un contrato de tres años llegó a nada, aumentando más la ansiedad el catracho por una oportunidad en cualquier liga del extranjero.

“Se escucharon rumores sobre el Wigan pero no se concretó nada hasta el 2012 que me llegó la oportunidad aquí en la MLS”.

Con una carrera probada en Honduras donde disputó 12 finales y ganó ocho con el Olimpia, a Boniek García le llegó la chance con el Dynamo en el momento preciso: justo al tiempo en que su nombre en la selección nacional de su país se volvió constante en la mayoría de las convocatorias.

“Houston Dynamo estuvo más de año y medio detrás de mi y hasta el final el equipo [Olimpia] logró soltarme y ahora estoy aquí con el equipo y estamos a un gran paso de la final y de poder levantar la Copa”.

Y he de aquí su impacto inmediato. Para muchos, incluso sus compañeros de equipo y el mismo DT Dominic Kinnear, ha sido extraordinariamente sorpresivo que Boniek en apenas días de entrenar con el Dynamo y sin ninguna noción del idioma inglés se haya adaptado tan bien al grupo.

“Si hay algo que ha sido grandioso y que sobrepasó nuestras expectativas fue su fácil transición a la liga”, dijo el DT del Houston Dynamo Dominic Kinnear al ser consultado sobre Boniek.

“Creo que muchos jugadores, y pasa en muchas ligas en el mundo cuando jugadores internacionales llegan y les toma seis meses y a algunos hasta el año para entender la manera en que se juega en esta liga. Su transición fue única, él es un gran jugador.  Entrenamos con él dos veces, salió a la cancha y jugó bien.  Fue clave que estuviera en el primer partido que ganamos en casa.  Eso debió haber dado mucha confianza. Además no habla nada de inglés y existe ese vacío en la comunicación, pero nadie lo siente por la manera en la que él está jugando.

“A sus compañeros le agrada su actitud; él trabaja muy duro, siempre tiene una sonrisa en su boca, es un jugador bastante productivo para nosotros”.

Dicha productividad y facilidad en la adaptación a un nuevo equipo, Boniek García se la atribuye más a sus ganas de estampar su nombre en la órbita mundial que probarle a Houston la valía del futbolista centroamericano tras dos recientes fallidos intentos.

Para Boniek, los intrascendentes pasos de jugadores como el volante mexicano Luis Ángel Landín y su propio compatriota y goleador Carlo Costly en el cuadro naranja no le crearon presión alguna.

“Tenía ese compromiso, pero más que los latinos que han venido aquí, es por mí”, dijo Boniek.  “Ese compromiso de saber aprovechar la oportunidad que tenía de poder jugar en el extranjero, gracias a Dios se me brindó y estamos logrando un gran éxito”.

A pocas horas de jugarse la final ante el LA Galaxy, Boniek reconoce sentir “un poco de presión y ansiedad previo al partido”, pero la experiencia vivida en tantos y tantos partidos decisivos en Olimpia le ha dejado lecciones que quiere aplicar para el duelo final.

“He aprendido mucho”, dijo Boniek. 

“Dejar la presión atrás, no andar muy ansioso a la hora del partido.  Si bien he jugado tantas finales, nunca [jugué] una fuera de mi país, y hoy tengo la oportunidad de poderla disfrutar y dejar la presión afuera  y dentro de la cancha hacer un gran partido”.