Cortesía, diario El País de Cali

Diego Restrepo, un gringo en el fútbol colombiano

Siendo un niño, su tío lo llevó por primera vez al estadio Pascual Guerrero de Cali para un partido entre América y Gremio por la Copa Libertadores y aunque no se enamoró por completo del equipo rojo, ese recuerdo siempre lo ha tenido presente a pesar de que a los 10 años se radicó junto a sus padres en Estados Unidos.

En ese entonces, el fútbol era apenas una afición para Diego Alejandro Restrepo García, pero en plena adolescencia una vez lo jugó en el sur de la Florida, supo que era el destino elegido y tras probar en pequeñas academias, como la Team Boca, se quedó debajo del arco y con el uno a su espalda llegó a ser seleccionado estadounidense para el Mundial Prejuvenil de Perú 2005 y luego estaría también en la Sub 20.

El notable ascenso lo hizo cambiar incluso de Universidad y por eso se trasladó a la de Virginia, según el nacido en Mérida, Venezuela, pero criado en Cali, “porque es la que mejor nivel ofrece para los futbolistas universitarios en todo Estados Unidos”.

Allí inició la carrera de Estudios Latinoamericanos en 2009 y en esa misma temporada, obtuvo el Campeonato de la Conferencia Atlántica y el Campeonato Nacional de Universidades en el país norteamericano, por lo que la ilusión de jugar en la Major League Soccer se incrementaba a punta de atajadas.

En diciembre pasado incluso practicó con Seattle Sounders, pero William Libreros, quien fuera uno de sus técnicos formadores en la Florida y actual asistente técnico del América, lo llamó para saber de su presente.

“Él manejaba un equipo semiprofesional cuando lo conocí, iba a los partidos de mi primera universidad, me identificó y siendo de raíces colombianas, pues me llevó a trabajar a su lado y siempre le pedía consejos. Siempre mantuvimos contacto y cuando me dijo que si me interesaría ir a Cali a probarme, ni lo pensé y al otro día ya tenía tiquetes”.

Poco importaba que el equipo estuviese sumido en una profunda crisis financiera porque “la grandeza y tradición no se borran y además es un equipo reconocido a nivel continental por las distintas finales de Libertadores que disputó”.

De hecho a pesar de que al técnico Álvaro Aponte le bastó con verle en el primer entrenamiento para avalar su contratación, hasta el pasado viernes pudo ser inscrito ante la Dimayor, ente rector del fútbol profesional colombiana, cuya comisión disciplinaria le había impedido inscribir refuerzos, hasta que el equipo no cancelara deudas de 2010, relacionados con impuestos y seguridad social de los jugadores.

Tres fechas del presente Apertura se perdió Restrepo, en las que América contabiliza un triunfo y dos derrotas, pero al ya integrar oficialmente la nómina de 23 jugadores, el arquero que este viernes cumplirá 23 años, luchará la titular con Leandro Castellanos, otra de las caras nuevas del plantel escarlata.

“Hace apenas meses jugaba en estadios de Universidad y ya estuve en uno con 50 mil personas cuando jugamos contra Universitario a comienzos de febrero en el Monumental de Lima”, reflexiona el Uno que aplaza por ahora el sueño emelesero y anhela debutar profesionalmente. Al menos el próximo sábado en el Pascual, el primer estadio que pisó en su vida, aparecerá en la planilla del América que recibirá al Envigado por la cuarta fecha del Apertura.

“Ni mis padres que son caleños ni mi hermano podrán acompañarme, lo harán de corazón, pero mi familia que vive en Palmira –población cercana a Cali-, seguro que estará en las gradas alentándome”, apuntó Restrepo, quien tiene una semana para buscar la titular, una posibilidad latente luego de que Castellanos viera vulnerado tres veces su arco el sábado en el Atanasio Girardot de Medellín.