Dallas se adueñó del tercer clásico texano

Los asistentes al Pizza Hut Park tuvieron la oportunidad de presenciar una nueva victoria del FC Dallas. Esta vez sobre su tradicional rival texano el Houston Dynamo, que nada pudo hacer para evitar perder la paternidad que traía sobre el conjunto manejado por Schellas Hyndman, que alcanzó su sexta victoria de la temporada.

Conocedor de su superioridad en la tabla de posiciones el Dynamo llegó con la intención de presionar en su propio terreno a los dirigidos por Hyndman, que lucieron un tanto sorprendidos con la actitud Naranja y en consecuencia tuvieron que tratar de contragolpear.

Sin embargo, antes del primer minuto de juego, Jeff Cunningham se vio solo frente al marco de Pat Onstad y su remate se fue desviado.

Renglón seguido, a los 5 minutos, Brek Shea estrelló un pelotazo en el horizontal del arco defendido por el meta Naranja, al rematar de cabeza la pelota que lanzó David Ferreira desde el tiro de esquina en la punta derecha.

La respuesta del conjunto visitante estuvo en los botines de un viejo conocido de la afición roja, el africano Dominic Oduro, que tuvo un remate con buena aproximación al marco defendido por Darío Sala cuando apenas transcurría el minuto 9 de juego.

El juego siguió siendo abierto para lado y lado, y las jugadas ofensivas prosiguieron principalmente por el bando local, que continuó explotando los espacios dejados por una defensa bastante adelantada.

Houston intentó sacudirse del peligro local y reaccionó con dos jugadas colectivas por el sector izquierdo con Brian Ching y Brad Davis, pero sus esfuerzos se vieron frustrados por la férrea marca que impuso Jair Benítez por la banda izquierda y por una buena intervención de Sala.

A los 12 minutos, el delantero jamaiquino ganó nuevamente en velocidad y fue derribado ingresando al área, lo que resultó sin duda en una pena máxima decretada por el árbitro central Baldomero Toledo.

Y tal y como ha ocurrido en las dos ultimas penas máximas para FC Dallas, vino la discusión sobre el jugador encargado de cobrar; el designado fue Dax McCarty, pero Cunningham no entendió razones, y tal como pasó hace dos partidos cobró y su remate fue débil y muy anunciado y detenido cómodamente por Onstad.

Dallas tuvo un nuevo acercamiento a los 15 minutos por intermedio del colombiano Benítez, que se proyectó por el sector izquierdo y envió un centro hacia atrás donde apareció Ferreira, quien de primera intención sacó un fuerte remate y la bola pegó en Cunningham y el balón salió desviado.

Houston siguió otorgando demasiadas ventajas en la marca, y por continuar pendiente de ejercer presión en el territorio del Toro texano no volvió a crear opciones claras de gol, y por el contrario, de tanto llegar, FC Dallas logró abrir el marcador.

La jugada ocurrió a los 20 minutos, nuevamente a través de Cunningham, que tuvo libertad desde el medio campo para ir dominando la pelota, eludió dos contendores y sobre la marcha sacó un potente disparo a media altura que Onstad no pudo detener para el 1-0.

Entonces el conjunto local disminuyó la intensidad de juego y dejó la iniciativa al líder absoluto del torneo emelesero, que no tuvo la contundencia ofensiva de otros compromisos y en muchos pasajes lució como un equipo agotado.

Antes de terminar la primera mitad, Dallas estuvo cerca de aumentar la cuenta ante otro buen centro de Shea, que volvió a desperdiciar el individualismo y egoísmo de Cunningham, que pese a tener en mejor ubicación a Ferreira prefirió perder el balón.

La segunda parte fue totalmente diferente a la primera, y los dos equipos estuvieron más pendientes de marcar e interrumpir el juego que de buscar la llegada a las porterías contrarias, por lo cual el compromiso se hizo enredado y muy friccionado.

En el minuto 66, el técnico Hyndman excluyó del terreno de juego a Kyle Davies y mandó en su reemplazo al defensa costarricense Daniel Torres, aparentemente por lesión.

Houston mantuvo la iniciativa de ir en busca del empate y mejoró un tanto en el volumen ofensivo, pero se encontró con una aguerrida defensa que intentó de cualquier manera evacuar el peligro del arco defendido por el argentino Darío Sala.

Los dirigidos por Dominic Kinnear se fueron desesperando y su impotencia en el terreno de juego se trasladó al banco, y en un jugada aislada del compromiso se fue expulsado del partido el delantero Brad Davis, que ya había sido substituido.

Y tal como comenzó el derbi texano, los minutos finales fueron iguales, con un Houston intentando empatar y con Dallas llevando peligro en contragolpe, lo cual ocurrió en los minutos 82 y 85, donde dos remates del brasileño Andre Rocha, uno de ellos en el horizontal, estuvieron cerca de aumentar el marcador.

Al final el tiempo se extinguió y los seguidores del Toro texano se marcharon contentos a casa, pues por fin se quitaron esa paternidad numérica que tenía el Houston Dynamo y lograron su segunda victoria al hilo y 23 puntos en la tabla.

Jimmy Venegas colabora con sus artículos en FutbolMLS.com.