El Clásico texano fue Naranja

Los cañones retumbaron a favor del Houston Dynamo en el primer Clásico texano de la temporada 2009. El conjunto Naranja derrotó por la mínima a diferencia 1-0 al FC Dallas, con gol de Kei Kamara al minuto 58 ante un Estadio Robertson colmado de aficionados.

Victoria que mantiene al Dynamo por la senda del triunfo al sumar su tercera victoria en fila, la cual le permite un vertiginoso ascenso en la tabla de posiciones. Mientras, Dallas no levanta cabeza y sufrió su tercera derrota consecutiva y se mantiene en el fondo de la tabla con apenas cuatro puntos.

Los primeros cinco minutos del juego tuvieron un buen accionar por parte de ambos equipos. Los visitantes quisieron sorprender en el primer minuto cuando un pase al vacío lanzado por George John fue muy bien recepcionado por el atacante Jeff Cunningham, quien teniendo adelantado al arquero Pat Onstad empalmó un remate que pasó rozando el horizontal, en lo que pudo ser el primer tanto de la noche.

Houston respondió con una salida rápida por el costado izquierdo a través del marcapunta y debutante Andrew Hainault, quien se juntó con Kamara, pero éste definió erróneamente y perdonó al portero Ray Burse.

Después del minuto cinco, el dueño de casa fue un claro dominador de las acciones, aunque sin mucha contundencia y volumen ofensivo.

Dallas pareció apagarse de repente y de manera temprana, ya que su fútbol comenzó a carecer de orden y despliegue táctico. Situación que fue aprovechada por los Naranjas para intentar rotar el balón y abrir los espacios.

La primera opción clara de gol para el Dynamo llegó al minuto 9 a través de un tiro de esquina lanzado por Brad Davis, el cual fue conectado con potencia por la cabeza de Geoff Cameron, y cuando el balón se disponía a pasar la raya, la pierna del defensa Steve Purdy se cruzó y evitó la caída de su arco cuando Burse estaba completamente vencido.

Después de esta última acción, el Dynamo siguió dominando, pero sin la debida profundidad, ya que la conexión entre la línea de volante con los delanteros no mostraba los elementos futbolístico para crear real peligro sobre el marco visitante.

Al minuto 34, el FC Dallas creaó una oportunidad para anotar. Tras lanzamiento de esquina, el brasileño Marcelo Saragosa impactó el balón con su cabeza y el remate pasó muy cerca del ángulo derecho.

Sin muchas cosas que resaltar del primer tiempo, los equipos se fueron al descanso a replantear sus estrategias. Mucha más el equipo de casa, que no mostró los suficientes argumentos para conseguir los goles. Mientras que para Dallas, el empate a cero goles parecía suficiente.

Trece minutos después del reinicio, Houston abrió el marcador en una jugada que se inició por el costado izquierdo, donde Stuart Holden se lanzó en ataque y sacó un centro templado para que llegara Kamara y mediante golpe de cabeza anidara la esférica en el fondo de la red y pusiera a festejar a los 16.932 hinchas en el Estadio Robertson.

Con la desventaja, Dallas adelantó sus líneas y su propuesta ofensiva fue mejor. Apareció entonces a gravitar el colombiano David Ferreira, y fue éste quien con una maniobra individual y haciendo gala de su sapiencia e inteligencia para jugar, le colocó un excepcional pase al atacante Kenny Cooper, quien no supo definir lo que pudo ser el gol de la paridad.

La afición Naranja pudo ver por primera vez en acción al delantero africano Ade Akinbiye, quien estuvo en el terreno de juego por varios minutos sin ninguna relevancia.

De esta forma terminó el encuentro que confirma el gran momento del Dynamo y la crisis por la cual atraviesa el FC Dallas.

Carlos Mojica colabora con sus artículos en MLSnet.com.