Pavel Pardo
Cruz/AP

Sufrido triunfo azteca sobre Honduras

La paternidad de México sobre Honduras se mantuvo a un costo muy alto. El Tricolor logró su primer triunfo en la eliminatoria mundialista, dentro del Grupo 2 de la CONCACAF, al doblegar por 2-1 al cuadro catracho, en un partido lleno de angustia, falta de contundencia y una notable falta de cohesión de líneas en el cuadro que dirige Sven-Göran Eriksson.

Es cierto, el DT sueco no tuvo a todos los convocados hasta antes de 24 horas del partido celebrado en la cancha del Azteca, ante 80 mil fanáticos. También lo es que el representativo mexicano lució desangelado, con poco "punch" y desesperado cuando estuvo abajo en el marcador, dándole oportunidad de soñar a toda la nación centroamericana de conseguir su primer triunfo en el mítico Coloso de Santa Úrsula. Con todas las agravantes en contra, tuvo que llegar Cuauhtémoc Blanco, elemento del Chicago Fire, para cambiarle la cara al cuadro verde, al ingresar de cambio a los 70', en sustitución de Fernando Arce, de discreta actuación.

El mismo día que México consiguió su primera medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, con Guillermo Pérez en taekwondo, la afición que casi llenó el recinto suspiraba por terminar el día con un grato sabor de boca e iniciar con el pie derecho el camino rumbo a Sudáfrica 2010. Al final, la gente salió satisfecha con la victoria, pero con un sofocón que hizo recordar el "Aztecazo" de Costa Rica sobre el entonces equipo que dirigía Enrique Meza, el 16 de junio de 2001, única derrota del Tri en eliminatoria en el inmueble capitalino.

Mientras el DT visitante, el colombiano Reinaldo Rueda, mandaba a la cancha una alineación extremadamente conversadora, solamente al ataque con su estrella del Inter de Milán, David Suazo, así como con cuatro volantes de recuperación y una línea de cinco defensas, Eriksson ponía como titulares a los campeones del mundo sub 17 Giovani dos Santos y Carlos Vela, a quienes se les dificultó cargar con todo el peso del ataque mexicano.

Fueron 25 minutos de total dominio tricolor: Andrés Guardado, Fernando Arce y hasta los centrales Carlos Salido y Rafael Márquez tocaron la puerta de Noel Valladares, quien acompañado de la buena suerte, mantuvo sin gol su valla. Los catrachos Amado Guevara, del Toronto FC, y Edgard Álvarez, de la Roma de Italia, fueron las válvulas de escape a la presión azteca. Con mayor presencia de jugadas individuales que colectivas, ambos elementos lograron bajarle el ritmo a Pavel Pardo, Guardado y Leandro Augusto, quien por cierto, se vio muy errático en su debut como seleccionado mexicano.

A los 34' el Estadio Azteca fue silenciado con un tanto de tiro libre del jugador del Parma de Italia, Julio César de León, al que nunca llegó Oswaldo Sánchez, a pesar de aventarse para la foto. El "balde de agua fría" puso a Eriksson y compañía nerviosos, pero con la llegada del medio tiempo los ajustes dieron resultado para la parte complementaria.

Asesorado por sus auxiliares "Paco" Ramírez y Todd Grip, el DT mexicano sacó a Giovani (56') y Vela (60') para ingresar al "Guille" Franco y Omar Bravo, buscando mayor claridad ofensiva, lo cual consiguió finalmente con el tercer cambio, el de Blanco (70'). Contestó Rueda, al meter a Iván Guerrero por Danilo Turcios, pero poco pudo contrarrestar el jugador del D.C. United para intentar eliminar el agobio local.

Pardo entonces decidió vestirse de héroe. A los 73', aprovechó un rechazo fuera del área de Honduras y con fogonazo batió a Valladares para que cayera el 1-1. La catedral del fútbol mexicano explotó y finalmente Sven-Göran respiró profundo y más relajado.

Dos minutos más tarde, en una jugada a balón parado, nuevamente el capitán del Stuttgart de Alemania marcaba para el representativo nacional. Pavel cobró con "comba" un tiro libre que pasó a lo largo del área de meta y nadie siquiera rozó la pelota. El "dardo" de Pardo encontró la red catracha y Valladares se quedó como estatua cuando vio por segunda vez su meta batida.

Los jugadores blanquiazules se lanzaron sobre el árbitro salvadoreño Joel Antonio Aguilar para reclamar un fuera de lugar de Cuauhtémoc en el segundo gol y particularmente Maynor Figueroa se fue de boca, ganándose la roja por acumulación de tarjetas preventivas.

A cuatro minutos del final, Rueda mandó a Carlo Costly a buscar la hazaña. Quizá recordó que en la última Copa Oro, el actual delantero del GKS Belchatow de Polonia le clavó dos goles a México para eliminarlo del torneo de CONCACAF, pero su ingreso fue tardío y Honduras ya nada pudo hacer para revertir la situación.

Con este triunfo, México le quitó al elenco centroamericano una racha de 11 partidos sin perder. Su último descalabro fue hace casi un año, cuando cayó por 2-0 ante El Salvador, el 22 de agosto de 2007, en duelo amistoso. El Tricolor se ubica entonces como líder del sector 2 de la tercera fase Eliminatoria, ya que su triunfo, aunado al empate 1-1 entre Canadá y Jamaica, en el BMO Field de Toronto, lo catapulta al sitio de privilegio, manteniéndose como favorito para conseguir su lugar rumbo al Hexagonal Final a celebrarse en 2009.

Abel Reyes Díaz, investigador de contenidos editoriales deportivos, ha trabajado también en Editorial Televisa como Editor en Jefe y copywriter de Fox Sports México, así como en el Periódico Reforma y Grupo Radio Centro; colabora a la vez con sus artículos en MLSnet.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.