El renacimiento de Luciano Emilio en México

Luciano Emilio le debe a la Major League Soccer lo mejor que ha vivido como futbolista y ahí le gustaría regresar ahora que vive un segundo aire en su carrera.

En cierta manera la Liga, en específico el D.C. United, le debe también a este jugador brasileño muchas alegrías, pues fue uno de sus mejores fichajes en el último lustro, acreditado con sus reconocimientos: fue la mejor contratación de la MLS en el 2007, el Jugador Más Valioso de la Liga y Botín de Oro en ese mismo año, en el cual también ganaron el premio Supporters’ Shield. Lo único que les faltó fue el campeonato.

Pero la huella de Emilio quedó ahí, así como el recuerdo de la Liga en la memoria del delantero que hace un año creía terminada su carrera, pero que hoy, con 33 años de edad vive un repunte, tan lleno de vitalidad que lo hace pensar en, por qué no, poder regresar a la MLS.

“La verdad que todo lo que logré en la MLS es muy importante en mi historia y mi carrera personal, ahí fue donde tuve más éxito, por cómo jugué y por las cosas que conquisté… estoy muy orgulloso de haber sido parte de ese equipo, el D.C. United”, dijo un emocionado Emilio, ahora de vacaciones, luego de que su actual equipo, Toros Neza, fuera eliminado en las semifinales de la Liga de Ascenso del fútbol mexicano por los Correcaminos de Ciudad Victoria.

Emilio vive lo que él mismo llama un renacimiento: Con 13 goles anotados, tres de ellos en la Liguilla, fue el segundo romperredes más peligroso en la temporada. Quizá no sea una cifra espectacular, pero para un jugador que vivió un infierno por una lesión, lo es.

Luego de su segundo período con el D.C. en la temporada 2010, tuvo que salir de la MLS y no tuvo otra que enrolarse con el Danubio de Honduras, país donde ya había hecho carrera. Pero una lesión muscular en la pierna izquierda se le complicó, al grado que le generó otras lesiones que lo llevaron a dejar el equipo.

Se sentía desahuciado futbolísticamente hablando, con apenas poder caminar.

“Fue una lesión muscular de cuatro centímetros en la pierna izquierda, pero tuvo otras complicaciones, se me ‘cargaba’ mucho, una situación de fibrosis que se agravó bastante y una cosa fue generando otra”, explicó.

Se quedó sin equipo, y en ese momento, sin futuro.

Pero entonces comenzó a cosechar lo que en su mejor época sembró. En 2008, tuvo contactos con la gente de Morelia, pero no pudo contratarse con ellos. Sin embargo, quedó la relación.

Gracias a ésta, encontró en ese club la oportunidad de rehabilitarse, de regresar a jugar y, más tarde, de ser delantero en su equipo filial, el Toros Neza.

“Siempre tuve el contacto pues querían traerme y finalmente en 2010, tras la lesión, me ofrecieron venir a la filial para hacer un trabajo y recuperarme de la lesión, y como no tenía más opciones, acepté”.

Emilio logró recuperar no sólo la fuerza en su pierna, sino su poder goleador. Hizo 13 goles en 17 partidos, “una marca buena para una liga tan difícil”. Lo es: jugadores experimentados, terrenos de juegos complicados en la mayoría de las sedes, y una lucha encarnizada entre todos por lograr la máxima aspiración: subir a Primera División.

“(A Morelia) le pagué con goles. Pienso que le debo mucho a la gente que confió en mí, porque cuando uno se lastima mucha gente te da la espalda, no quieren renovar al jugador, recuperarlo y acá sí tuve la oportunidad y creo que hay que buscar la manera de corresponder, creo que lo estoy haciendo bien, y ahora tengo un deseo muy fuerte de poder jugar en Primera.

“Me fui hasta lo más hondo, hasta donde no podía llegar más. En 2011 recuperé la parte futbolística, volví a ser un goleador, me renovó mucho esto, es como si reiniciara mi carrera después de un año complicado: volví a hacer lo que más me gusta, goles, protagonista, me levanta mucho la moral y eso me hace pensar en cosas grandes”.

Luciano es dueño de su propia carta, y aunque tiene contrato con Neza hasta el año próximo, existe una cláusula que le permite salir si le llega una oferta de un equipo de Primera o del extranjero.

¿La MLS? No tarda en responder. “Allá tuve una linda historia, me encanta vivir en Estados Unidos, tengo mi residencia, muchos amigos, y nunca descartaría la posibilidad de volver.

“(Ojalá) se den cuenta de que estoy recuperado, sería muy lindo. No escondo el deseo de poder volver a la MLS, me dio reconocimiento internacional, en mi país, en Brasil —fui mencionado para estar en una selección—, porque en ningún país donde he jugado me trataron así… le tengo un cariño especial por el reconocimiento a mi carrera, por la vitrina que es”.

Morelia, Jaguares, Atlas y Toluca son algunos equipos que, ha escuchado, se han interesado en él. Dónde sea, pero él quiere jugar en Primera, porque “mi mente y mi cuerpo piden una competencia más fuerte”, concluyó.