Alecko Eskandarian estuvo incisivo pero no fue suficiente para Toronto.
Adrian Wyld/AP

Toronto no pudo quitarse el embrujo

Y van cuatro. Toronto FC no pudo quitarse de encima el embrujo de Kansas City WizardS, cayendo nuevamente derrotado en el partido inaugural en su propia casa, y ante más de 20 mil espectadores, aunque logró disminuir la cantidad de goles en contra. Marcador final, 1-0 para los visitantes.

Si bien es cierto que Toronto tuvo en su dominio el balón en un 60 por ciento en el primer tiempo, sus jugadas no tuvieron la contundencia necesaria para anotar el primer gol y así quitarse el maleficio que lo persigue desde el inicio de temporada en la MLS.

Desde el inicio los torontianos querían marcar las pautas del encuentro, con un sistema suelto y ofensivo, y aunque el técnico Mo Johnston planteó un 4-4-2, la línea media se soltaba hacia delante, provocando jugadas que desafortunadamente no culminaron en la red defendida por Kevin Hartman.

Fueron los locales los que tomaron la iniciativa y al minuto cinco del encuentro Andy Welch se proyectó con balón dominado por el sector izquierdo; le cometieron falta pero el cobro no tuvo mayores consecuencias.

Al minuto ocho fue el recién adquirido Danny Dichio quien probó suerte en los linderos del área chica, con un cabezazo que salió desviado, luego de un saque de banda de Marvel Wynne. Un minuto más tarde fue Kevin Goldthwaite quien intentó inquietar la meta de Los Hechiceros, pero su tiro fue bien controlado por Hartman.

Los rojiblancos continuaban la presión, sin que los visitantes pudieran encontrar la senda para salir de su territorio. Con un planteamiento más defensivo, los de Kansas City aguantaron las jugadas de los locales, quienes a pesar de controlar más el balón, no pudieron definir a la hora de la verdad.

El arquero local Greg Sutton tuvo solamente algunas intervenciones, ante jugadas sin mucho peligro.

Al minuto 18, un tiro de esquina para Toronto que cobra Goldthwaite, el arquero no puede controlar el balón y lo suelta; no había nadie de los locales para el remate.

Al minuto 20 los visitantes comienzan a soltarse por las dos bandas; por la derecha Michael Harrington comanda su punta, mientras que por la izquierda es Eddie Johnson quien intenta provocar jugadas de peligro.

Entre jugadas de ida y vuelta, y una que otra proyección de los locales, el partido se vuelve un poco tedioso, salvo algunas jugadas tibias en el área de la visita, pero sin consecuencias. Alecko Eskandarian y Paulo Nagamura logran hilvanar algunas jugadas de pared; de nuevo el balón afuera. Se van al descanso con dos argollas colgadas: 0-0.

En el segundo tiempo cambia un poco la tónica del partido, con un Kansas City suelto al ataque. El réferi, que en el primer tiempo muestra cuatro tarjetas amarillas, da un poco más de libertades, y eso da más confianza a los equipos.

Al minuto dos del segundo tiempo surge una de las jugadas más claras para Toronto; Alecko Eskandarian se proyecta por el centro y es derribado en los linderos del área grande; la jugada de laboratorio no tiene consecuencias, perdiéndose una gran oportunidad en una jugada a balón parado.

Los Wizards, con más experiencia manejan el balón y de esa cuenta al minuto doce se proyecta con una jugada de pase largo, pero el arquero Greg Sutton se cuelga de un balón que llovía sobre su área.

El gol comenzó a asomarse sobre el minuto 28. Johnson sorprende desprevenida a la defensa local y se enfrenta al arquero Sutton, quien con una mano saca desviado el balón. El tiro de esquina fue fácilmente controlado por el arquero.

Los restantes 15 minutos son de dominio de Los Hechiceros, quienes encierran al equipo anfitrión en su terreno, no sólo con jugadas de pared sino con contragolpes.

Una de esas jugadas sorpresa ocurre al minuto 81 del partido, cuando Eddie Johnson se proyecta sobre el sector derecho, deja ir un tiro rasante que pasa debajo del portero Sutton, callando las más de 20 mil almas del BMO Field. El nerviosismo se apodera de Toronto.

En los cinco minutos finales todo el equipo local se va al ataque, y hasta el portero Sutton llega hasta el área chica rival en cada tiro de esquina. El pitazo final del árbitro sorprende a Toronto con una nueva derrota. Lo único nuevo fue que perdió por la mínima diferencia.

Romy Hernández colabora con sus artículos en MLSnet.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.