EE.UU. podría jugar la Copa América

Un muy grato sabor dejó la intervención del presidente de la Federación de Fútbol de los Estados Unidos, Sunil Gulati, en el Simposio Honda del Fútbol que se realizó a comienzos de la semana en California y en donde de paso se eligió a Clint Dempsey como el mejor futbolista de los Estados Unidos. Gulati habló como es y en su edificante disertación quedó claro como se va a manejar el futuro futbolístico de los Estados Unidos desde lo administrativo hasta lo competitivo. Pero lo mejor fue el anuncio sobre las participaciones internacionales al futuro de la selección mayor y particularmente el anuncio hecho por Gulati sobre el muy posible regreso de Estados Unidos a la Copa América en la versión 2007 que se jugará en el verano próximo.

Es quizá ésta la mejor noticia que ha recibido el fútbol de Estados Unidos ya que no asiste al evento desde 1995 cuando se alistaba el ciclo Steve Sampson y se trabajaba con el objetivo fijado en Francia 1998. Fue muy decorosa aquella participación en la que mucho más allá del resultado en la clasificación final del evento, muchos recuerdan por encima de ello la contundente victoria por 3-0 de Estados Unidos sobre la poderosa y aristocrática Argentina que en ese entonces dirigía Daniel Pasarella.

Estados Unidos jugó en la Copa América de Ecuador en 1993 y regresó a la de Uruguay en 1995. Luego vendría, a nivel local, el lanzamiento de la MLS y el calendario intocable desde entonces del torneo doméstico que impedía interrupciones que sólo hasta ahora empiezan a obviarse con buen talante y con la aparición en la escenografita de la liga de los estadios propios que les permite a los equipos y a la misma liga una autonomía de tiempos diferente en su calendarización.

Por ello ahora aparecen las flexibilidades y por ello también ahora Gulati se da el lujo de hablar del posible retorno a los grandes eventos. Recordemos que inclusive durante el Mundial de Alemania, la liga no se detuvo y no es por desacato ni por descortesía, sino por la necesidad de terminar a tiempo el calendario ya que algunos equipos aún juegan en estadios que se convierten en escenarios con rayitas para el fútbol americano y emerge el conflicto de horarios y de tiempo con otros deportes dentro del calendario de la TV en los Estados Unidos. Todo tiene una respuesta y definitivamente un porqué que no pasa por el capricho y la testarudez de algún dirigente.

Hoy el panorama es alentador y diferente para los Estados Unidos que maneja una federación boyante desde lo económico, robustecida desde lo administrativo con un ejecutivo del fútbol como Gulati y con metas establecidas en lo deportivo que se van a ir despejando pronto, aunque sin prisa, empezando por el esperado nombramiento del técnico nacional que va a reemplazar a Bruce Arena y que se conocerá a finales del presente ano. Excelentes noticias si pensamos en el regreso de los Estados Unidos a la Copa América, un poco más allá de las curiosas diferencias ideológicas y políticas norteamericanas en este momento con el país organizador. Volver a la Copa es regresar al gran escenario abandonado hace once años por razones ya explicadas y mucho más importante que ello es regresar ahora, cuando desde la nueva administración se anuncia una positiva apertura hacia el mercado hispano donde reposa muy buena parte del futuro futbolístico de los Estados Unidos.

El nuevo técnico tomará una decisión sobre la invitación a Venezuela 2007, pero está claro que todos los candidatos conocen las intenciones y la filosofía de esta administración y no habrá sorpresas de última hora con el retorno del fútbol de Estados Unidos a la gran carpa de América.

Ricardo Mayorga, ha sido comentarista por doce años de Telemundo, Univision y Telefutura en Estados Unidos además de periodista sindicado de radio y columnista de periódicos como Triunfo en Atlanta, El Tiempo Latino de Washington y HOY en Nueva York, Chicago y Los Ángeles y colabora con sus artículos en MLSnet.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.