Copa América con Ale: La Vinotinto ilusiona

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Photo Credit: 
Gabriel de los Rios/FutbolMLS.com

Long Beach, California

27 de Julio, 2011

 

Adiós Copa América!

Luego de nuestra derrota ante Paraguay tras la definición por penales, teníamos la oportunidad de finalizar nuestra participación en este torneo con una victoria ante Perú y regresar invictos a Venezuela muy orgullosos de todos lo que habíamos logrado; si el mundo fuese ideal, así merecíamos terminar, pero el fútbol no es  solo de merecimientos (que mejor prueba que nuestra semifinal). En el fútbol para sacar resultados con consistencia hay que vivir cada partido con la intensidad y el enfoque adecuado.

Nosotros grupalmente (a diferencia del resto del torneo) no logramos asimilar emocionalmente nuestra caída ante Paraguay y nos costó muchísimo digerir la realidad de preparar un partido en menos de 2 días por el tercer puesto. Perú aprovechó esta circunstancia, nos presionaron, nos incomodaron, salieron a jugar con mayor ambición ofensiva de lo que habían mostrado durante el resto de la competencia. Nosotros no logramos asentarnos en la cancha, el trabajo del colectivo no era tan fluido como en otras presentaciones de nuestra selección, y tras un error en media cancha, perdimos la pelota, dinámico contragolpe, gol Peruano a finales del primer tiempo.

Nuestra actitud mejoró en el segundo tiempo y así lo demostraba nuestra capacidad de crear un par de claras oportunidades que no supimos aprovechar; cuando mejor jugábamos, cuando mejor nos sentíamos, recibimos un golpe prácticamente definitorio, expulsión. Aunque con un hombre menos, presionamos, buscamos y no conseguimos. Perú se organizó defensivamente detrás de la pelota y apostó al contragolpe. Ellos marcaron y el partido se alejaba más y más. Nosotros (después de mucho insistir) descontamos y seguimos empujando con fútbol y con ganas; lamentablemente no nos alcanzó. Ya para terminar el partido, Perú anota en un par de ocasiones, abultando un resultado que no dice la verdad del partido.

Durante todo el torneo nosotros disfrutamos el sufrimiento, vivimos cada partido intensamente, nos comprometimos con el colectivo y logramos los objetivos tácticos. Ante Perú, no identificamos el momento a tiempo, no logramos pasar la pasar la página, nos costó arrancar con ritmo y cuando quisimos no pudimos; ya el partido se había complicado por nuestros propios errores. No era la despedida que queríamos, pero nos deja una enseñanza más: Cada partido es independiente, cada partido es un nuevo reto, cada partido merece cuidar todos los detalles, cada partido es un examen distinto.

 

El Balance

Si bien no terminamos de la mejor manera, este fue un torneo indudablemente histórico para el fútbol Venezolano. Nos comprobamos a nosotros mismos que el trabajo del grupo, la cohesión del colectivo, la disciplina táctica, el sacrificio individual en pro del beneficio grupal, la organización, el orden, la sana ambición dentro y fuera de la cancha, y la capacidad de interpretar los momentos adecuadamente multiplica positivamente las posibilidades de nuestra selección. Confirmamos que, para rendir al máximo en los más altos niveles de exigencia, no hay dudas, hay convencimiento. No hay excusas, hay soluciones. No hay problemas, hay retos. No hay imposibles, hay objetivos.

Como equipo, asumimos la mayoría de los retos durante toda la Copa con mucha responsabilidad y con la seguridad que te da saber que estás preparado. Tuvimos confianza, no le pusimos límites a la ilusión, no le pusimos límites a los sueños, no le pusimos techo a nuestra verdad. Con cada resultado obtenido, construimos un piso más en la torre de nuestros triunfos, con cada resultado unimos a todo un país detrás de una ideología común: La Vinotinto.

Yo no pude a regresar a Venezuela con la selección porque tenía compromisos inmediatos con Chivas USA, pero me dicen mis compañeros de selección y mi familia que la recepción en nuestro país fue increíble. La pasión y el apoyo de nuestra gente nos compromete a seguir construyendo, a seguir escribiendo; hay metas que lograr, hay objetivos, hay ambición. Nuestro país nos pide más, necesita más, se merece más.

 

Hola Eliminatorias

La Copa América termina siendo un preámbulo a las eliminatorias mundialistas. Todo lo que hasta ahora hemos construido, todo lo que hemos logrado, todo lo que hemos crecido, todo el sacrificio, todo el trabajo, se ha hecho con un objetivo principal en mente: Brasil 2014.

Nuestra actuación en la Copa nos compromete aún más; podemos decir con hechos que somos capaces, que tenemos la preparación, que tenemos la estructura de trabajo, que creemos en un planteamiento, que tenemos los jugadores, que tenemos un equipo y que producimos resultados. Para llegar a un Mundial, la competencia será por 3 años, donde jugadores (por una razón u otra) cambian, equipos  suben y bajan de nivel,  se juega en el calor y en el frío, se juega en la altura y en el llano; solo los equipos que mantengan un nivel óptimo de regularidad y consistencia tendrán la posibilidad de competir por un puesto. Nosotros tenemos que ser uno de estos equipos, hemos logrado objetivo tras objetivo, hemos enfrentado los retos, hemos unido a un país; tenemos que clasificar al Mundial, es nuestro momento.

Desde la comodidad de mi hogar en Long Beach, California.

Alejandro Moreno