Grazzini: “GBS me dio un empujoncito”

Sebastian Grazzini

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Chicago Fire

BUENOS AIRES, Argentina—Su elegancia en el mediocampo, su visión de juego y su técnica exquisita acapararon la atención de la MLS. Desde hace algún tiempo su nombre aparecía como un potencial fichaje de la liga y si bien su llegada su dilató, finalmente se confirmó que Sebastián Grazzini es jugador de Chicago Fire.

Dos años atrás, un maravilloso gol jugando para Racing de Avellaneda frente a Boca Juniors, con un “sombrerito” y un par de enganches ante dos defensores y el arquero Roberto Abbondanzieri (recientemente retirado), le valió su apodo. Desde entonces, Grazzini es “El Mágico”, quien acaba de firmar su contrato por una temporada con el equipo de la Ciudad de los Vientos.

“Este pase me agarra en el mejor momento, maduro y con muchas ganas de triunfar con mi equipo y en lo personal. Voy a Chicago con la mejor expectativa”, sostiene ante FutbolMLS.com el volante nacido en Rosario, Santa Fe, hace 30 años y que disputó 65 partidos (11 goles) en la liga argentina en sus campañas en Racing, Newell’s y All Boys, su último club.

Previamente, Grazzini había pasado por la filial del Sevilla español; Excelsior Virton de Bélgica; Deportivo Italia de Venezuela y Sestrese de Italia.

-¿Qué sabías de la MLS previo a tu pase?

-He mirado partidos porque hay grandes jugadores como Beckham, ‘Titi’ Henry y Juan Pablo Angel. Es un fútbol que creció muchísimo y que está a la par de muchas otras ligas importantes.

-¿Recibiste referencias?

-Eduardo Domínguez [ex Los Angeles Galaxy] me contó que los equipos de allá tienen una infraestructura y un orden de espectáculo como los grandes clubes de Europa.

-Lo hecho en la MLS por Guillermo Barros Schelotto, ¿el jugador argentino lo tiene en cuenta?

-Sí y te voy a ser sincero. Estoy muy agradecido [con Barros Schelotto] porque después del último partido que jugamos ante Gimnasia, me contó que lo habían llamado para pedirle referencias mías. Me dijo que vaya [a la MLS], que es un fútbol importante, que me iba a gustar y que haga las cosas que hago en Argentina que me iba a ir muy bien. El también me dio un empujoncito más para que me haya decidido ir.

-¿Qué sabes de tu nuevo club?

-Me puse a investigar por Internet y la verdad que tienen una hinchada bárbara que acompaña mucho y le pone mucho color a los partidos. Es un lindo desafío y no tengo ganas de ir a pasear. Quiero poder hacer un camino y dejar marcado mi nombre allá por hacer bien las cosas.

-Entonces, llevarás toda tu “magia” a Chicago…

-[Sonríe] ¡Ojalá, Dios te escuche! Tengo muchísimo hambre y soy una persona que siempre quiere más. Tengo muchas ganas de llegar, conocer a mis compañeros y matarme para poder ganar algo con el equipo.

-¿Ser el primer argentino de la historia del Fire te genera algo?

-Obviamente, me enorgullece que se hayan fijado en mí por ser un equipo de una gran dimensión. También ser el primero es una responsabilidad doble porque hay que dejar bien parado al país. Con humildad y trabajo voy a intentar hacer bien las cosas y aportar mi granito de arena para que salga campeón el equipo, que desde hace mucho no lo hace.

Un Rosario de satisfacciones

“Por lo que se ve, Chicago parece hermosísima”, comenta Grazzini, quien en las últimas horas contrajo matrimonio con su mujer Luciana, madre de la pequeñita Valentina, de apenas un año y medio. “Aparte vuelvo a encontrarme con uno de mis mejores amigos después de 14 años sin verlo y mirá… La vida y el destino me dice que justo voy al lugar donde él está”, relata con satisfacción.

Por otra parte, el ex enganche de All Boys se alegra de que haya dos rosarinos más en la MLS. “Con Mauro Rosales nos conocemos y hemos jugado de chiquitos. Me hubiera gustado hablar con él para que me cuente más de la MLS, pero ya vamos a tener tiempo cuando nos enfrentemos”, dice sobre el “10” de los Sounders.

En cambio, al joven Martín Rivas, de la Reserva del Fire, Grazzini no lo conoce pero expresa que “cuando estás lejos de tu país y te encontrás con personas que son de tus pagos es muy lindo porque es difícil estar lejos de los afectos”. “Bienvenido sea si hay un rosarino más, para no sentirme tan solo. Igual me contaron que hay un uruguayo [Diego Chaves] y gente que habla español. Estoy ansioso por llegar y jugar”, reconoció a la distancia.

Este es Grazzini, “El Mágico”, presto a revalidar su mote en la MLS y a exhibir lo mejor de su fútbol para darle el toque ganador que necesita el Fire.