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¡Viel Glück Eddie!

El pasado martes Bruce Arena, director técnico de la selección de los Estados Unidos, dio a conocer la lista de sus convocados a la gran fiesta mundialista que dará inicio el próximo mes allá en Alemania.

12 de los 23 jugadores seleccionados juegan actualmente en el extranjero, los restantes en la Major League Soccer, uno de ellos aquí en casa en el Real Salt Lake.

Hace un par de meses, mientras estaban concentrados en California, conversé con él y siempre con su tono sencillo, humilde y de bajo volumen nos comentaba su deseo de estar en suelo germano y jugar su tercera Copa Mundial, ahora todo es cuestión de tiempo.

Sin duda, un sueño hecho realidad, especialmente para alguien que nunca imaginó que jugaría en un torneo de esta magnitud.

Eddie Pope, nacido en Carolina del Norte, debutó con la selección nacional en la victoria de 2-0 el 10 de noviembre de 1996 ante Trinidad y Tobago camino a Francia '98.

Un año más tarde, el 16 de marzo de 1997, anotó su primer gol en la victoria de 3-0 ante Canadá, vistiendo los colores nacionales.

Pero en aquella conversación telefónica, nos mencionó y con especial acento, el gol conseguido en el empate a 2 goles por bando ante México el 20 de abril de 1997.

Como también el encuentro en Corea/Japón 2002 ante el onceno tricolor, memorable victoria e inolvidable derrota a la vez para los mexicanos.

Recordemos que este resultado significó el pasaporte a los cuartos de final para el conjunto de las barras y las estrellas en donde finalmente cayeron ante los Alemanes 1 tanto por 0.

Claudio Reyna, jugador del Manchester City de Inglaterra, también llamado al desafío Alemania 2006 encabeza la veteranía con 108 partidos con el uniforme estadounidense.

Luego aparece Kasey Keller con 91 apariciones, en el tercer lugar está Brian McBride con 90 partidos y la cuarta posición la comparte Landon Donovan y nuestro invitado de hoy Eddie Pope con 78 juegos.

Su paso por la liga doméstica, ni hablar, desde un principio siempre puntual a la cita, tanto para la cobertura en la defensa como para elevarse y conectar de cabeza en el ataque.

Si no, revivamos en la mente por unos instantes aquel 20 de octubre del '96 y la primera final de la MLS entre su equipo el D.C. United bajo la dirección de...exacto...Bruce Arena, ante el Galaxy de Los Ángeles.

El ambiente en el Gillette Stadium de Foxborough era frío, lluvioso, con un poco de viento, en las gradas, más de 34.000 aficionados, el marcador estaba empatado a 2 dianas por bando.

Luego de los 90 minutos reglamentarios el trofeo Alan I. Rothenberg todavía no tenía dueño.

Fue necesario recurrir al tiempo extra, minuto 94, tiro de esquina, el "Diablo" Etcheverry lo ejecutó y ahí apareció la cabeza de aquel joven que nunca pensó en ir a un mundial, para darle el primer título en su historia al D.C. United.

De vuelta al presente, nadie dudaba que Eddie fuera llamado oficialmente a disputar este mundial, sobre todo por su experiencia y excelente condición física mostrada en los últimos meses.

Pero especialmente por el "liderazgo" que significa su presencia dentro del grupo de defensores escogidos, independientemente sea titular o no el lunes 12 de junio cuando disputen su primer partido mundialista ante la República Checa.

Viel Glück Eddie.

Nelson Morán es director de deportes y protagonista del programa "Hablando de Deportes" al igual que analista en las transmisión radiales del Real Salt Lake ambos transmitidos por La Bonita 1600AM, la casa del Real Salt Lake. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.