Se ha vuelto un clásico entre Clásicos

CARSON, Calif. (21 de abril, 2005) - Este sábado en la cancha del Home Depot Center habrá un jugador que sabe de clásicos. Porque los ha disfrutado, los ha sufrido, los ha anhelado y los ha extrañado.

Porque además, Ramón Ramírez los ha vivido con distintas camisetas. Alguna vez vistió de gala la camiseta de Chivas de Guadalajara y alguna vez lo hizo con el América. Fue, en tiempos distintos, pero en escenarios comunes, ídolo de todos y objeto del desprecio de esos mismos.

Pero no cambia las sensaciones. Jugar en el América fue un accidente. Jugar en Chivas fue una pasión.

La directiva del Guadalajara lo vendió al América sin pedirle voz ni voto. Cinco millones de dólares eran mucha tentación para aquellos directivos.

Disfruta recrearse con su pasado, pero prefiere comprometerse con su presente. Abre la puerta a recorrer de memoria viejos caminos, pero prefiere apegarse a los nuevos retos.

Para todo hay tiempo y para todo hay un tiempo. Este es el suyo.

"He jugado muchos clásicos, tantos que ya perdí la cuenta. De lo que tengo certeza es que jugar para Chivas es un sentimiento especial que ninguna otra camiseta te puede dar", explica el medicoampista y capitán rojiblanco.

Cuando se habla de partir en dos a la ciudad con los mellizos de la rivalidad, el amor y el odio, Ramón sabe de lo que se trata porque lo palpó antes del Chivas USA vs. Galaxy. Lo vivió en Guadalajara entre Chivas y Zorros del Atlas.

"Jugué clásicos ante América y Atlas y los dos son intensos, pero el que se juega en Guadalajara, contra Atlas, lo es todavía más, ¡se vive de una manera bárbara! Con las Águilas sólo estuve seis meses y no, realmente no tengo muchos recuerdos".

"Nunca me identifiqué con el América ni ahí me dejaron hacerlo. No me querían por mis raíces en el Guadalajara. Muchos pensaron que no seguí porque había tenido una mala temporada, pero no fue eso, hice más que muchos que siguieron ahí. No me querían y eso habla de la rivalidad entre equipos", confió.

Y también vio a la tercera ciudad más importante de México colapsada por rivalidades futbolísticas: Monterrey, entre Regios y Tigres, donde vivió Ramón otra etapa en el fútbol azteca.

"Es a otro nivel. Se come, vive y sueña fútbol en la semana previa al partido. Es un ambiente que no se puede explicar. Y eso es lo más importante en este tipo de partidos. Si estuviera allá no podría salir a la calle por temor a que me mienten la madre. Es parte de nuestra cultura. Aquí el Clásico se vive distinto, porque en la calle se está hablando de béisbol o de básquetbol", aclaró.

"Nunca me pude identificar con el América y ellos tampoco nunca me aceptaron por mis raíces en el Guadalajara. Muchos pensaron que no me quedé porque tuve una mala temporada, pero no fue eso, metí más goles que otros e hice más méritos que muchos jugadores. Pero eso habla de que la rivalidad entre equipos va más allá", confió.

De cara al futuro, la noche de este sábado, Ramón espera que los ingredientes externos hayan cocinado ya la rivalidad interna entre Chivas USA y Galaxy.

"Es la primera vez que se enfrentan dos equipos de la misma ciudad en la MLS. Eso habla de que debe existir un favorito. Para nosotros lo mejor sería ganar para recobrar la confianza. Esta sería una experiencia más en mi carrera, y ojalá que sea grata", señaló.

Y Ramón le cuelga una pesada losa al adversario: considera a Galaxy como el favorito.

"Galaxy es el favorito para ganar, pero ésa no es excusa para que no salgamos a ganar, lo vamos a hacer. Ellos (jugadores del Galaxy) tienen experiencia, se conocen bien, y tienen mucho tiempo acá", dijo.

"Sí, he visto al Galaxy y es un buen equipo, es un candidato al título. Tiene mucho tiempo jugando en la liga y sus jugadores se conocen muy bien porque sólo reforzaron al cuadro base. Será un bonito partido y sólo esperamos que la gente salga contenta", precisó.

Otras cuentas pendientes

Antonio "Chiva" Martínez no oculta su postura, después de todo, explica "soy eso, soy 'Chiva', entonces sólo puedo jugar con Chivas".

Este mediocampista, picoso en sus comentarios como lo es la comida de su natal Yahualica, Jalisco, habla de victoria, a título personal y por motivos personales.

"Estoy muy calentito porque no me gustó la forma en la que salí del otro equipo (Galaxy). No me valoraron, porque al llegar hice un gol en mi debut y luego me sentaron. Eso obviamente hace que tenga una espinita clavada y me la voy a sacar este sábado", aseguró.

"Quiero ganar, porque sólo así estaré tranquilo. Este equipo es puro orgullo, Chivas USA es orgullo y por eso la actitud con la que juegues pesará más en la cancha que sólo el fútbol en este encuentro. Vamos a ganar, no tenemos opción", dijo y advierte: "Me gustaría gritar un gol, no para gritárselo a alguien en especial, sino para que podamos salir de la mala racha y ganar nuestro primer encuentro".

Orlando Pérez es más cauto

Este lateral izquierdo nacido en Pomona, California, lo toma sin resentimientos el reencuentro con su ex equipo.

"No tengo sed de revancha con el Galaxy, porque estuve sólo en una pretemporada con ellos pero luego me salió la oportunidad de irme a Nueva York", explicó.

"Quiero ganar por mi equipo, por Chivas USA, porque serviría mucho alcanzar nuestra primera victoria en la MLS y porque la afición merece ya una alegría, porque tenemos la mejor afición de la Liga", asegura. "Por eso la presión que se vive es la de un clásico, pero no la de una revancha. Vamos a salir con actitud ganadora. No nos importa el rival, sino lo que nosotros queremos obtener".

Rafael Ramos Villagrana es redactor del diario La Opinión de Los Ángeles, y colabora con sus artículos en MLSnet.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.


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