Para alquilar balcón

Galaxy y Chivas USA tendrán razones para sentirse satisfechos y muchos motivos para preocuparse. Ambos han obtenido el linaje necesario para convertirse en equipos "clásicos" de la liga, pero en la división de ganancias solamente habrá uno que pueda presumir que es el dueño de la plaza este fin de semana.

Dos franquicias opuestas radicalmente, tanto en lo deportivo como en lo cultural, han dado paso a una rivalidad que desde este fin de semana sería el inicio de una nueva dinastía: el "Súper Clásico".

Desde este fin de semana podrá mencionarse Galaxy vs. Chivas USA en todo el sentido de la palabra. Dos nombres con el agregado de "versus" en medio de sus planes, metas y ambiciones.

La MLS temblará, no desde sus cimientos cuestiones administrativas, sino en lo futbolístico desde su obra maestra (el Home Depot Center) que ahora albergará el primer "Clásico" de la liga en diez años de historia.

El juego Galaxy-Chivas USA marcaría una nueva era en el fútbol porque envuelve los ingredientes que toda confrontación debe tener: pasión, popularidad, una disputa limítrofe y una oposición real de su cultura deportiva.

Aunque fue bautizado como clásico antes de tiempo, no cabe duda que habría muchas razones para pensar en que la rivalidad va más allá de los futbolístico.

Los dos equipos de Los Ángeles, hasta el momento, han demostrado contradecirse hasta en la sopa.

Galaxy apuesta por el honor de su casa, ante unas Chivas que poco a poco han ido perdiendo gas en sus primeras tres jornadas del torneo.

El cuadro rojiblanco ha pasado de ser un fenómeno a formar parte de los "Parientes Pobres" de la liga, aunque eso no les quita el mérito de provocar un fenómeno mediático en la liga estadounidense.

Galaxy logró en el inicio de la temporada erigirse como el favorito de la afición angelina, mientras que Chivas con menos ha logrado más en el campo de la publicidad, aún acusando a la fama del "Hermano Mayor" de Guadalajara. El panorama está "calentito" para el que sería el primer gran partido de la temporada.

Ambos se proclaman como dueños del Home Depot Center, y ambos afirman que barrerán al contrario del terreno de juego. El problema es que solo uno de los dos podrá tener la razón.

La pasión se está derrochando en una liga donde anteriormente recurría solamente a buenos enfrentamientos (MetroStars-D.C. United, Galaxy-San José o bien Galaxy-D.C. United).

Para el cuadro galáctico esta es la oportunidad de demostrar que sigue siendo el equipo más victorioso de la liga, mientras que para Chivas este es un buen momento para demostrar que muchas veces el orgullo se antepone a la lógica.

Angelinos y rojiblancos serán desde ahora como un matrimonio: para odiarse necesitarán el uno del otro. Y nunca querrán un divorcio, ya que representaría el hecho de no poder competir el uno contra el otro.

Esta será la oportunidad de ver el futuro y el pasado. Ramón Ramírez, con su veteranía, tendrá que empujar a un grupo de jóvenes que desea abrirse paso a mejores oportunidades. Landon Donovan, desde su juventud, podría ser el imán necesario para inspirar a un cuadro sólido de jugadores experimentados.

El primer ganador tendrá una especie de trofeo, por regodearse sobre el otro de inaugurar con triunfo esta serie histórica. Uno de los dos podrá llorar y uno de los tendrá tiempo para festejar. Pero lo más importante es que si Estados Unidos es la Nación del Fútbol, la ciudad de Los Ángeles vendrá a convertirse en la cuna futbolera de la MLS.

Cristian Echeverría es reportero del diario La Opinión de Los Ángeles. Desde 1994 es reportero de fútbol y ha trabajado para varios diarios en Guatemala y El Salvador, así como para la revista Don Balón en sus ediciones de España y México. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o de sus clubes.


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