Palabras que valen

La sexta jornada del hexagonal final de la CONCACAF trajo consigo algunas enseñanzas, pero principalmente, el cumplimiento de algunas promesas.

Un líder (México) que no da tregua, un campeón (Estados Unidos) que no arrasa con debería y una sorpresa (Guatemala) que se declaró en pie de guerra y lista para darle guerra a su archienemigo en el área de la UNCAF
(Costa Rica).

Los triunfos de las selecciones de México y Guatemala son la mejor prueba. El estratega argentino Ricardo Lavolpe calló de nuevo a las críticas con un triunfo 2-0 sobre Costa Rica, que si bien no sirve para tranquilizar
del todo a la corriente periodística que promueve su destitución, si lo respalda en su oferta de ganar la eliminatoria caminando. Pasos lentos (sin goleadas), pero sí seguros.

El boleto a Alemania lo tiene en las manos más virtual que matemáticamente, y tendría que pasar una hecatombe para que los aztecas no lleguen a la cita mundialista como primer lugar del grupo, ya que aunque Estados Unidos le
sigue los pasos de cerca y lo recibe en la próxima fecha, el Tricolor ya ha sorteado los obstáculos más complicados.

Al equipo de Bruce Arena lo esperan dos salidas a Centroamérica (ante los desesperados Guatemala y Costa Rica), donde por lo regular ha tenido
problemas para obtener buenos resultados. México, en cambio, ya salvó sus salidas ante ticos, panameños y guatemaltecos.

A Lavolpe lo respalda el hecho que en esta instancia, durante la eliminatoria anterior, apenas Javier Aguirre empezaba a retomar el camino hacia el boleto mundialista y venía con malos antecedentes en juegos amistosos y la Copa Confederaciones. Su gestión no ha permitido
sobresaltos, y solamente el caso de los dopados que ya ha tomado un tinte político, sería la gran mancha en su proceso.

Mientras mantenga esa marcha, el argentino podrá ratificar su lugar en el Mundial de Alemania 2006, y de paso, ganarle la partida a su gran enemigo,
Hugo Sánchez. Sería la primera vez en mucho tiempo que un entrenador dirija a México en una eliminatoria completa, y luego sea ratificado para la Copa del Mundo.

En el otro caso, el goleador guatemalteco Carlos Ruiz sentenció antes del encuentro ante Panamá: "prometo que la victoria se queda en casa".

Las palabras, ahora proféticas, cobraron validez no sin antes recibir un sobresalto con el gol de Jorge Dely Valdez, que ponía el 1-0 en favor de los
panameños al finalizar el primer tiempo.

El 2-1 sobre Panamá relanzó la candidatura de los chapines al Mundial y le quitó una pesada losa a la espalda de Ramón Maradiaga, quien ya sumaba ocho partidos sin ganar al frente de la azul y blanco.

De momento el "Pescado" tiene su palabra a salvo, y solamente queda pendiente su otro ofrecimiento de que Guatemala "calificará directamente al Mundial".

De momento quedan cuatro jornadas en el camino al mundial para que los protagonistas de la eliminatoria sean considerados profetas, o bien, para
que queden alguna promesas incumplidas esperando por cuatro años más.

Cristian Echeverría es reportero del diario La Opinión de Los Ángeles. Desde 1994 es reportero de fútbol y ha trabajado para varios diarios en Guatemala y El Salvador, así como para la revista Don Balón en sus ediciones de España y México. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o de sus clubes.


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