Entusiasmo por la eliminatoria

La eliminatoria para la Copa Mundial de Alemania 2006, en la región de CONCACAF, entra en sus etapas más determinantes, con doce países aún en la contienda, como aspirantes a las tres y media plazas asignadas a ésta Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe, en la cita mundialista.

Pero en el capítulo anterior, donde entraron en acción todas las selecciones nacionales inscritas, se destacaron algunos aspectos que invitan a la reflexión.

Me llama la atención que algunos países caribeños renunciaron a su condición de local, por diferentes circunstancias.

Por ejemplo, Dominica, al carecer de un estadio apropiado y reglamentario para disputar sus juegos en casa, disputó los cuatro duelos de que consistió su aventura eliminatoria, en condición de visitante.

Primero, dejó en el camino a Bahamas, con un agregado de 4-1, jugando dos veces en casa de sus rivales.

Después, cuando la siembra correspondiente les puso en el camino a México, recibieron una interesante propuesta por parte de una empresa privada para trasladar su duelo de local ante el Tricolor Azteca, en una plaza estadounidense, de pronunciada presencia mexicana, como lo es la ciudad de San Antonio, Texas.

El resultado final del doble duelo entre la incipiente Dominica y el favorito México, nunca estuvo en tela de duda y las diferencias futbolísticas entre los profesionales mexicanos y el entusiasta grupo de jugadores amateurs de Dominica, cuyos integrantes son pescadores, agricultores, camioneros, antes que futbolistas a tiempo completo, quedó fielmente plasmada con un agregado de 18-0.

Lo interesante, es que los caribeños se llevaron a la isla varios cientos de miles de dólares, gracias a que más de 30 mil aficionados tejanos, simpatizantes del Tri, se dieron cita en el Alamodome, no para animar al equipo 'local', en éste especial caso, la selección de Dominica, sino para corear los goles verdes.

Sin embargo, del mismo color, de un verde intenso, el verde del dólar, quedaron manchadas las alforjas del seleccionado caribeño.

Es de desear, que dicha bonanza económica sea utilizada por los dirigentes dominicos para mejorar su infraestructura y su futuro futbolísticos.

Otro caso similar, fue el de Haití, que decidió trasladar su encuentro 'en casa', frente a Jamaica, al Orange Bowl de Miami, donde se concentra la mayor cantidad de haitianos fuera de la isla.

La asistencia al inmueble de la Florida fue también superior a los 30 mil aficionados y lo mismo se puede decir de la abundante recaudación para las arcas de la federación haitiana, que aunque al final se quedó en el camino, luego de que los jamaiquinos impusieron su ley, en el juego de vuelta, en territorio propio, se llevó muy buenos ingresos a sus arcas.

Lo interesante de éste fenómeno, es ver cómo algunas federaciones nacionales apelan al fervor nacionalista para navegar en el mundo del futbol actual, donde los intereses deportivos, comerciales y económicos quedan entrelazados, mientras las prioridades se confunden.

Porque resulta por demás curiosa la respuesta de las comunidades residentes en territorio estadounidense, al estímulo de un juego de característica oficial, donde lo que está en disputa es algo más que los puntos o el acartonado título de 'amistoso' o de exhibición.

La propia Major League Soccer, dentro de sus proyectos expansionistas y hasta en sus programas para reclutar nuevo talento, o en la búsqueda de jugadores internacionales que se sumen a la cuota extranjera de sus equipos, no debe perder de vista el fenómeno en cuestión.

Hasta el momento, ningún club emelesero ha contado con jugadores internacionales de un sólo país.

La verdadera primera experiencia en ese sentido, será la propuesta de Jorge Vergara y sus Chivas USA, un equipo de expansión que empezará a circular en la MLS a partir de la temporada 2005 y que, según lo ha adelantado su propietario, tendrá una notoria y masiva infusión de sangre mexicana.

Y considerando el entusiasmo caribeño por ese duelo Haití-Jamaica del Orange Bowl, ¿no se hubiese salvado una plaza tan futbolera como la de Miami, si el equipo floridano se hubiera inclinado hacia las étnias que dominan en esa región del país?

Sólo los dioses del futbol lo saben.

Rigo Cervantez es un conocido periodista de mas de 20 años, trabajando con medios de renombre como Televisa y La Opinión. Hoy en dia se desarrolla como comentarista en las transmisiones radiales de RadioVisa 830 AM en Los Angeles de los partidos del Los Angeles Galaxy. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.


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