El orgullo de ser parte del proceso

Es muy grato para mí comenzar por esta vía un diálogo permanente con los amantes del fútbol. No deja tampoco de ser un orgullo el poder, desde esta columna, participar en el proceso del desarrollo de este deporte en los Estados Unidos. Tras muchos intentos sin éxito, desde el comienzo de la Liga se vislumbró algo diferente y aún con errores que se fueron corrigiendo con el paso del tiempo, estuvimos siempre seguros que definitivamente era el mejor y único camino para llegar a una estabilidad difícil de alcanzar en todos los aspectos.

La Liga ha crecido. Hoy por hoy es una gratísima realidad y las dificultades que se plantean en mayor o menor escala, se van superando. Los cambios en la reglamentación que no gustaron, quedaron simplemente como un pintoresco recuerdo. Aún queda mucho camino por recorrer y no será fácil, pero quienes están al frente de esta organización, han tenido en los últimos años, la virtud sabia de escuchar y luego sacar las conclusiones que han permitido que sea cada vez más sólida.

La temporada 2004 ha comenzado con gran brillo

Contrariamente a lo que fue el principio hace ya ocho años, los espectáculos no están basados exclusivamente en jugadores extranjeros, en muchos casos es exactamente al revés al punto tal que oriundos de este país, son los que le han dado brillo y colorido técnico a algunos encuentros.

El viejo sueño de tener una competencia con nivel equilibrado entre todos los equipos, parece ser realidad en el 2004. En la Conferencia del Este, con una sola excepción, Columbus, aunque todavía no está dicha la última palabra por tratarse recién del comienzo, D.C. United, New England Revolution, Chicago y MetroStars, han alternado virtudes con defectos, pero han mostrado un nivel por momentos excelente y parejo, que está llevando ya, a anticipar un final cabeza a cabeza, con la incertidumbre de quienes disputarán las finales del torneo.

Existe, por otra parte, una identidad propia del fútbol de este país, con características mucho más europeas que centro-sudamericanas y cada vez más, con una mayor participación individual. El proceso de la selección nacional, liderada por Bruce Arena, ha dado sus frutos, no solo para conseguir un lugar histórico en el último Campeonato del Mundo, sino para servir de ejemplo a los clubes integrantes de la MLS, algunos de cuyos jugadores son pilares en cada representación nacional, sean juveniles o mayores.

La política de preferir jugadores locales antes que contrataciones costosas y que no siempre han dado buenos dividendos, también ha dado sus frutos.

Jugadores como Eddie Gaven o Mike Magee por citar un ejemplo de MetroStars, tuvieron que saltar al campo de juego en la temporada anterior ante la ausencia de valores que superaran sus condiciones y lejos de decepcionar, se ganaron un lugar en la consideración del entrenador Bob Bradley, que hoy día cuenta con ellos como elementos muy valiosos de su escuadra principal. Y desde luego que existen otros ejemplos que iremos analizando en el correr de la temporada y que son un aval más que importante para no variar el sistema.

Tampoco podemos tapar el sol con un dedo y desconocer la importancia de las figuras extranjeras, siempre y cuando el cupo sea reducido y se trate de jugadores de experiencia y jerarquía. Su aporte es imprescindible como atracción principalmente del público hispano, que en muchos casos llega por una simpatía personal hacia esos jugadores y se termina enamorando del fútbol desplegado por otros. Landon Donovan es hoy por hoy en mi opinión personal, el mejor jugador de fútbol de este país y tiene el orgullo de haber nacido dentro del territorio norteamericano.

La temporada 2004 cuenta con todos los argumentos para ser excepcional. Equipos parejos, grandes estrellas nacionales y extranjeras, de ellas hablaremos también en las próximas semanas y el atractivo extra que significa la presencia de un joven que llegó a los Estados Unidos hace casi una década y se ha convertido un poco, en el símbolo del futuro. La mayor parte de las grandes conquistas mundiales, han ido de la mano con la presencia de grandes ídolos. Pelé para Brasil, Maradona para Argentina. Salvando aún las grandes distancias, porque no pensar que Freddy Adu puede convertirse en el líder del Estados Unidos 2006 o 2010, cuando recién habrá llegado a los 20 años de edad.

Por ahora, los invito a disfrutar del fútbol de la MLS. Para quienes llegamos a vivir a esta gran nación, nos cuesta en muchos casos olvidar a nuestros clubes de origen. Pero, no les quepa duda, comenzar a vibrar con el deporte de los Estados Unidos, es parte de nuestra evolución personal en este país y cuando lo logramos nos sentimos más seguros y felices. El fútbol, que es lo nuestro, no es la excepción.

Robert Sierra, compartiendo la conducción del programa "Sólo Fútbol" y en las transmisiones radiales del MetroStars por Radio WADO en Nueva York, es un periodista con años de experiencia en Uruguay y en los Estados Unidos. Si quiere hacerle algún comentario, escríbale a Sierramls@yahoo.com. Este artículo no fue sujeto a la aprobación de la Major League Soccer o sus clubes.


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