Agridulce empate ante New England

Christian Gómez

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Tony Quinn/MLS/WireImage.com

El sábado por la tarde, el equipo de Peter Nowak dejó escapar dos puntos importantes en el Gillette Stadium de Foxborough ante un New England que en los suspiros finales del juego tuvo oportunidad de ganar el encuentro, pero se encontraron con un Troy Perkins que evitó la caída de los rojinegros. Si el D.C. United tiene pretensiones de conquistar la Copa MLS nunca debe de salir contento en partidos en los que incluso puede golear.

"Teníamos que puntuar", esa era la premisa del entrenador capitalino antes del encuentro. Por esa razón, Nowak aglutinó muchos centrocampistas en el centro del campo para tener más posesión de balón y dominar el encuentro. Tan solo, dejó a Moreno como única referencia en ataque, ya que Christian "el Gomito" Gómez ante la ausencia de Alecko Eskandarian por lesión a causa de una torcedura en el tobillo, tuvo que desenvolverse más como delantero que como enganche. La tela de araña rojinegra fue capitaneada por un Ben Olsen que fue el pilar de la escuadra, mucho mejor que en otros encuentros, el de la Universidad de Virginia puso el orden y la templanza, e incluso se sumó al ataque en alguna que otra vez.

El D.C. United tuvo chance para dinamitar el partido en la primera parte. Joshua Gros, seguro en todo el encuentro, lanzó un mortífero disparo a bocajarro que Matt Reis con grandes reflejos bajo los palos, despejó el enorme cañonazo que podía haber supuesto el cero a uno en el marcador. La línea defensiva compuesta por Brandon Prideaux, Mike Petke y Bryan Namoff cumplieron al pie de la letra su misión, con un aguzado sentido estratégico y unos marcajes pejagosos al hombre, y sin ningún despiste en las jugadas a balón parado, la cruz del equipo en lo que llevamos de temporada.

Los primeros compases de la segunda parte fueron un calco de la primera, Freddy Adu con sus diabluras y contínuas bicicletas se vació por su banda, siempre sobrándole el último regate. El D.C. United no pudo aniquilar a su contrincante, y poco a poco le dio; opciones al New England Revolution que se desperezó y se dio cuenta que podían tener sus opciones. A partir de este momento los palos y Troy Perkins aparecieron en escena y el ex guardameta de Cape Cod Crusaders finalizó el choque estoicamente como héroe del mismo, despejando un latigazo espeluznante en los minutos de descuento.

En resumidas cuentas, como equipo aspirante al trofeo de la MLS, el D.C. United nunca debe de salir contento consiguiendo un empate a domicilio ante el peor equipo como local de la liga. Siempre hay que mirar el vaso medio lleno y nunca medio vacío, por lo que el juego de visitante frente a Chicago de este próximo sábado debe valer como ejemplo y sacar conclusiones para partidos venideros.

Victor Arnau es un colaborador de la página DCUnited.com. Lo expresado en este artículo no necesariamente refleja las opiniones del D.C. United.


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