World Cup 2014

Copa Mundial | Historia de la rivalidad del Clásico de CONCACAF Estados Unidos vs. México

Como previa al último partido preparatorio entre Estados Unidos y México antes del Mundial Brasil 2014, que se llevará a cabo el próximo miércoles 2 de abril en Phoenix, Arizona, FutbolMLS.com presenta una serie especial dedicada a explorar el significado de esta rivalidad futbolística. Hoy, el analista de FutbolMLS.com, Hugo Chávez Barroso, nos trae la historia detrás del #USAvMEX.


La rivalidad entre la selección de los Estados Unidos y la selección de México se ha convertido con los años en la más fuerte de la CONCACAF, al grado de ser considerado un Clásico en ambos países. El partido envuelve mucho más que un juego deportivo, ya que tiene contextos de carácter social, político e histórico. Además de que la pasión que levanta entre sus aficionados es cada vez más ferviente, más frenética… más de clásico.

Rivalidad Fuera de las Canchas

A pesar de la cercanía de los dos países, sus culturas, forma de vida y percepción de las cosas es diametralmente opuesta. Basta con un pequeño detalle como la geografía. En la actualidad los dos países están casi separados tan solo por un río, el cual ni siquiera llaman de la misma manera; unos lo llaman Río Bravo, otros lo llaman Río Grande.

A pesar de que hay lazos muy fuertes entre ambos, existen antecedentes fuera del fútbol que crearon una rivalidad y una competencia, que más tarde, al ser trasladada al fútbol, no pueden quedarse a un lado, ya que son parte de la formación de dicho Clásico. Y considerando que el fútbol muchas veces es un reflejo de la sociedad, es importante saber desde dónde proviene la rivalidad.

En el contexto histórico, aunque hoy políticamente son generalmente aliados, no siempre fue de esa manera. Ya que por allá de mediados del siglo XIX, los estadounidenses invadieron México, y se dio el épico acontecimiento de Los Niños Héroes. Por aquel tiempo fue también cuando el presidente de México, Antonio López de Santa Anna, le concedería territorio mexicano a los estadounidenses. Sin olvidar la Batalla del Álamo.

A pesar de que hoy miles de emigrantes mexicanos se establecen en EE.UU., también ocurre lo contrario, siendo la Ciudad de México la ciudad con más ciudadanos estadounidenses viviendo fuera de la Unión Americana. Desde siempre, como si se tratara de dos hermanos, ambos países han luchado por ser el dominante. Ya no se disputan el liderazgo de la región en conflictos bélicos, sino por las circunstancias dadas lo hacen cada vez que se enfrentan en un juego llamado fútbol, el cual hoy en día parece ser la batalla donde las condiciones son las más justas y parejas para ambos, de acuerdo a sus alcances en diferentes áreas.

Hablemos de Fútbol

Estrictamente en lo futbolístico, México ha dominado la serie histórica entre ambas escuadras, aunque para el dolor de los aztecas, los estadounidenses les han proporcionado varias de las derrotas más dolorosas de su fútbol en los torneos más prestigiosos. Se volvieron específicamente dolorosas por el hecho de que popularmente muchos mexicanos piensan que “el fútbol es en lo único en lo que les ganamos”. Mientras que para sus vecinos del norte, les es doloroso perder frente al hermano que siempre los menosprecia, y les hecha en cara que su tradición futbolera no está a la altura.

Dominio Monstruoso de México en Medio Siglo

En la época cuando el fútbol a nivel internacional de selecciones comenzaba a despegar por allá de los años 30, la selección de México dominó ampliamente a la estadounidense por un periodo de 46 años, equivalente a 24 encuentros – en los cuales México no conoció la derrota.

Aparte de un periódico italiano durante el Mundial de 1934, donde destacan a Aldo Donelli (centro), quien le anotó los cuatro goles a México para clasificar al Mundial

 - Courtesy of A.S. Roma

Sin embargo antes de comenzar esa impresionante racha, el primer partido entre ambos resultó ser un rompe corazones para los aztecas, ya que cerca del Mundial de 1934 en suelo italiano, Estados Unidos los venció para adjudicarse la plaza y dejar fuera a México de participar en su segundo Mundial consecutivo. Fue esa derrota que desató la furia mexicana, y con la cual los estadounidenses parecieron quedar bajo un hechizo maldito por casi 50 años.

Durante aquel dominio mexicano, los encuentros contra Estados Unidos no eran considerados clásicos, de hecho los rivales con los cuales México disputaba los clásicos de la zona eran frente a selecciones centroamericanas, principalmente contra Costa Rica.

Los Tiempos Cambian

Pero a medida que Estados Unidos fue cobrando interés en el fútbol, las cosas cambiaron. En la década de los 80 los estadounidenses acabaron desplazando a los centroamericanos, culminando con una clasificación a Italia 90. Para los 90 ya era claro que el Clásico de CONCACAF lo protagonizaban los de las barras y las estrellas y El Tri.

México continuó dominando en los 90, aunque sin tanta facilidad, ya sin goleadas y en ocasiones dependiendo de la mítica localia del Estadio Azteca para asfixiar al rival. Sin embargo la serie ya era más que pareja, una vez que los estadounidenses lograron darle una sacudida al fútbol azteca al eliminarlo de una Copa América y conseguir su primer empate en la cancha del Estadio Azteca.

Nuevo Siglo con Estrellas al nivel del Vuelo del Águila

Una vez que llegó el nuevo siglo, Estados Unidos tomó ventaja de su progreso y emparejó a México, peleándole palmo a palmo en toda competencia. Incluso en esa primera década del siglo 21 superando a los mexicanos en resultados, aunque varios de ellos en amistosos. Siendo la cereza en el pastel el dos a cero más memorable de los Estados Unidos, en octavos de final de una Copa Mundial.

En los últimos cinco años, los resultados se han dado favorables en ambos lados en diferentes instancias. Mientras Estados Unidos logró por fin ligar dos partidos en el Azteca sin perder, con una victoria en un amistoso con gol de un mexicoamericano incluida, los mexicanos rompieron una sequia de diez años sin ganar en territorio estadounidense, y lo hizo de una manera devastadora goleándolos en las finales de Copa Oro, incluida una remontada histórica en el 2011.

La historia en números aún favorece por amplio margen a los mexicanos, aunque en partidos de torneos de prestigio los estadounidenses tienen la puntilla. En 62 partidos en total en los que se han enfrentado, México ha ganado 32 encuentros, EE.UU. ha ganado 17, y han empatado en 13 ocasiones. Ambos se sacan ventaja jugando en territorio propio, siendo mucho más abrumadora la estadística a favor de México cuando juega en casa en el Estadio Azteca.

Rafael Márquez pelea por el balón con Landon Donovan, en las eliminatorias al Mundial Sudáfrica 2010 en Columbus, Ohio.

 - Action Images

Enemigos Públicos #1

Además, a la rivalidad se le han añadido personajes catalogados como el enemigo principal de cada afición, personificados en Landon Donovan y Rafael Márquez. Los dos veteranos que más recelo han generado hacia las hinchadas rivales respectivamente. Ambos han protagonizado episodios memorables en la rivalidad, y seguramente volverán a estar frente a frente, tal vez por última vez en el Clásico el próximo miércoles en Phoenix.

El 2 de abril, en Arizona se protagonizará otra edición del clásico, la número 63, y el ganador se llevará el placer de decir que son los mejores de CONCACAF. El perdedor tendrá que callar y apelar a sus triunfos históricos sobre el odiado rival - por lo menos hasta que se vuelvan a encontrar, quizás en el Mundial Brasil 2014.