World Cup 2014

Copa Mundial | Manifestaciones y críticas al gobierno brasileño se suman al ultimátum de la FIFA en varios estadios

Brasil 2014 people silhouettes

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Action Images/Reuters

"Hay una economía cayendo, un desempleo más elevado, falta de asistencia a la salud, en la educación, seguridad. Todo el mundo queda preocupado con eso".

Contundente y categórico. Así se presentó Carlos Alberto Parreira, el coordinador técnico de la selección brasileña de fútbol y exentrenador de la verdeamarelha, entre otros combinados nacionales.

A raíz de las manifestaciones que se han presentado en varias ciudades de Brasil por ciudadanos inconformes con la realización de la Copa Mundial en ese país este verano, Parreira reconoció estar de acuerdo con las protestas. "Son válidas, muy propicias, oportunas, representan la ansiedad del ciudadano de querer una mejor calidad de vida", continuó Parreira en una entrevista con radio CBN.

El carioca fue crítico con la organización del Mundial al declarar que debido al evento, el Gobierno ha descuidado a sus ciudadanos y a los asuntos internos del país. 

"Lo queríamos todo listo para el Mundial, pero el Mundial tuvo una falta de atención total", agregó Parreira. "[Cuando] tomo la prensa y veo que el Gobierno va a licitar aeropuertos a partir de marzo, tres meses antes. Es una broma, fuimos elegidos hace siete años, ¿y sólo ahora van a licitar los aeropuertos?".

ULTIMÁTUM DE LA FIFA A CURITIBA

Sin embargo, Parreira no ha sido el único que ha puesto en tela de juicio al máximo evento del fútbol internacional. La propia FIFA le dio un ultimátum a una de sus sedes, y una de las más ciudades con mejor organización y planeamiento urbano del país, Curitiba.

"Como ya saben, la situación actual del estadio no es de nuestro agrado", reconoció el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, a la vez que advirtió que si las obras no avanzan el próximo 18 de febrero, la ciudad podría ser excluída del Mundial.

"No podemos organizar juegos sin estadio. Se trata de una situación de emergencia. No queremos que el estadio listo el 18 de febrero, pero queremos ver el progreso", afirmó Valcke. "No sólo está muy tarde pero se escapa a cualquier cronograma de entrega que sea bueno para la FIFA".

El dirigente le puso más leña al fuego desde su cuenta de Twitter al asegurar que "la pelota está ahora en las manos de Curitiba y el gobierno para implementar medidas".

Los problemas con estadios mundialistas no han comenzado con la Arena da Baixada en Curitiba. En noviembre pasado se recuerda la tragedia que incluyó la muerte de dos trabajadores en Sao Paulo, cuando dos estructuras metálicas del estadio Arena Corinthians se vinieron al suelo, propinando el incidente.

Además, según reporta el diario Estadão de Sao Paulo, el costo de la construcción y/o renovación de los estadios en Brasil se triplicó en comparación con el presupuesto inicial de 2007. Según lo pactado hace siete años, cuando la FIFA eligió a Brasil como sede, la valoración sobre las obras serían de 1.100 millones de dólares.

Hoy en día, el monto se elevó hasta los 3.712 millones de dólares, aun sin terminar. Esa cantidad supera altamente los 1.570 millones invertidos en Alemania 2006 y los 1.400 millones en Sudáfrica 2010.

De acuerdo con reportes oficiales, en siete de las 12 sedes aun hay retrasos en la ampliación de los aeropuertos en ciudades sede, e igualmente 13 de 50 proyectos sobre movilidad urbana previstos para el Mundial, han sido abandonados por los licitantes.

Las protestas en Brasil por la falta de priorización en la organización del Mundial han estado presentes desde años anteriores. Durante la Copa Confederaciones de 2013, miles de personas acuedieron a las calles a pedir que el gobierno desistiera de realizar el Mundial, y al igual que lo hizo Parreira, lo ha hecho la leyenda del fútbol brasileño Romario - ahora representante en la Cámara de Diputados -.

“Una cosa positiva es que las personas han salido a las calles y quiero que sigan protestando”, afirmó Romario en su momento.

Incluso, el actual jugador de la selección y del Barcelona, Neymar apoyó a los manifestantes. "Siempre tuve fe en que no sería necesario que llegáramos al punto de tirarnos a la calle para exigir mejores condiciones de transporte, sanidad, educación y seguridad, sobre todo [porque] es una obligación del gobierno...", publicó a través de Instagram. 

Hasta el momento, la Copa Mundial está prevista a inaugurarse el 12 de junio en la Arena do Sao Paulo, con el partido entre Brasil y Croacia. Pero, como rescataron los economistas Simon Kuper y Stefan Szymanski en su libro Soccernomics, "el Mundial no va a hacer Brasil más rico. Hay que entenderlo como una serie de transferencias de dinero: de los contribuyentes brasileños a la Fifa, a los fanáticos, a los clubes y a las constructoras. No es una bonanza, Brasil sacrifica un poco de su futuro para organizar la Copa Mundo”.

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