Uruguay no quiere tener otra pesadilla Naranja

CIUDAD DEL CABO, Sudáfrica.- El nombre del Niedersachsenstadion de Hannover quedó asociado para siempre un 15 de junio de 1974 al nacimiento de una escuadra que cambió la concepción clásica del fútbol y lo transportó a la modernidad de la mano de un puñado de jugadores intrépidos capaces de atacar y defender con la misma intensidad y eficacia los 90 minutos.


Uruguay, el mismo enemigo que mañana tratará de impedir que Holanda dispute su tercera final mundialista, tuvo la mala fortuna de cruzarse con Cruyff, Neeskens, Rep y demás integrantes de aquel genial equipo tulipán en el debut del Mundial de 1974, a la sazón la única vez que ambas selecciones se han visto las caras hasta ahora en una fase final de la Copa del Mundo.


Los charrúas, que venían de lograr un cuarto puesto en México cuatro años antes, se presentaron en Alemania con un muy buen equipo que aspiraba a estar entre los mejores. Pero ni se imaginaban el vendaval de fútbol que les esperaba de parte de un equipo, el dirigido por Rinus Michels, que comenzó a forjar ese día la leyenda de la Naranja Mecánica y su innovadora táctica, el llamado Fútbol Total.


Si bien el marcador no fue demasiado contundente (2-0, goles de Rep), quienes tuvieron la fortuna de presenciar en el campo aquel choque nunca olvidarán la batalla desigual entre dos formas de entender el juego: la vieja escuela uruguaya contra la revolución venida de los Países Bajos y abanderada por la columna vertebral del Ajax, el club que dominó el fútbol europeo en el arranque de aquella década de los 70.


Ruud Krol y Fernando Morena, contrincantes aquella histórica tarde, rememoran para FutbolMLS.com un duelo que, de una forma o de otra, les marcó para siempre:


"Empezamos muy mal, con muchos nervios porque Holanda no jugaba en un Mundial desde 1938. Sentíamos esa presión y aunque marcamos a los 7 minutos, no lográbamos quitárnosla de encima. En la segunda parte rompimos el hielo y empezamos a jugar con nuestro estilo. Éramos mucho más veloces que Uruguay porque estábamos preparados para correr y presionar al rival los 90 minutos. Creo que fue ésa la auténtica gran novedad de aquella Holanda: nuestra capacidad de mantener el ritmo alto todo el partido", explica el que fuera esa día accidentalmente lateral izquierdo de la Naranja Mecánica, hoy día ejerciendo como técnico en el Orlando Pirates, uno de los clubes con mayor solera en Johannesburgo.


La otra cara de la moneda de aquel histórico duelo la sufrió el mítico ex atacante de Peñarol, Valencia y Rayo Vallecano de España:


"¿Cómo no recordarlo? Fue uno de los peores momentos que me tocó dentro de un campo. Nos pasaron por encima. Yo no debí jugar, porque tenía una fisura en el dedo gordo del pie izquierdo, pero las ganas pudieron más", apunta Morena.


El charrúa recuerda que, de no mediar una soberbia actuación de Ladislao Mazurkiewicz, habrían salido del estadio con un saco de goles: "Tras la expulsión de Montero Castillo, a los 35 minutos, quedamos completamente a su merced. Y aunque Rocha tuvo la oportunidad de empatar, no hubiera sido justo porque el mejor jugador nuestro fue el portero, que sacó infinidad de balones que iban a dentro. Ojalá las cosas sean ahora diferentes".


Sin pretender ponerle un solo pero al vapuleo que recibieron hace 36 años, Morena recuerda que en aquella época "no había un gran conocimiento de Holanda, más allá de que Cruyff había sido el pase del año al cambiar el Ajax por el Barcelona para unirse de nuevo a Michels, que también era el seleccionador. Tenían un gran funcionamiento como bloque, con jugadores muy buenos e inteligentes. Eran muy fuertes, rapidísimos, jugaban con libre y marcaban al hombre. Atacaban de manera constante y Cruyff jugaba de todo. La verdad, era puro espectáculo verle moverse sobre el césped".


BAJAS VITALES EN LOS CHARRÚAS


Krol acepta el desafío de comparar aquel mítico equipo del que formó parte con la escuadra de Bert van Maarwijk.


"Este equipo que tenemos ahora sabe interpretar bien el fútbol moderno. Es menos espectacular que la mía, pero es más práctica. Gasta menos energías y tiene un claro objetivo: la victoria".


No obstante, el que fuera capitán de los neerlandeses en el Mundial de 1978 advierte de que Uruguay es un rival peligroso, pese a las ausencias de Luis Suárez y Fucile por sanción, y de Lugano, Lodeiro y tal vez Godín por lesión: "Este partido será el más difícil de todo el Mundial para nosotros porque, después de eliminar a Brasil, que era el principal favorito, todo el mundo da por hecho que estamos en la final y esta convicción podría hace daño al equipo. Es cierto que a ellos les falta Suárez y algún otro importante, pero tienen a Forlán, que puede crearle problemas a cualquier defensa".


A Holanda también le pasó factura el choque ante Brasil y no podrá contar con los sancionados Nigel de Jong ni Van der Wiel. Sí estará Joris Mathijsen, que no pudo jugar contra los sudamericanos por hacerse daño en el calentamiento.


POSIBLES ALINECIONES


HOLANDA: 1 Stekelenburg; 13 Ooijer, 3 Heitinga, 4 Mathijsen, 5 Van Bronckhorst; 6 Van Bommel, 14 De Zeeuw; 10 Robben, 10 Sneijder, 7 Kuyt; 9 Van Persie.


URUGUAY: 1 Muslera; 16 Maxi Pereira, 6 Victorino, 3 Godín, 11 Alvaro Pereira; 15 Diego Pérez, 17 Arévalo Ríos; 20 Alvaro Fernández, 10 Nacho González; 7 Cavani y 10 Forlán.


ESTADIO: Green Point (Ciudad El Cabo)


 


 


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