United dio cuenta de la Selección de El Salvador

WASHINGTON -- El D.C. United se valió de un gol de Adam Critman para derrotar por la mínima diferencia 1-0 a la selección nacional de El Salvador en el Estadio RFK. Unos 10 mil aficionados, en su en su mayoría salvadoreños, presenciaron el duelo amistoso a beneficio del Centro Católico Hispano de esta ciudad.


Con el triunfo, el United mantuvo su dominio sobre el combinado cuscatleco,  rival que derrotó en 2003 con marcador de 3-1 en este mismo escenario.


Los primeros quince minutos de juego fueron intensos, con predominio de jugadas ofensivas de los locales. El equipo de casa trataba de quebrar la defensa salvadoreña con llegadas consecutivas del trío ofensivo que conformaron los latinoamericanos Jaime Moreno, de Bolivia, Luciano Emilio, de Brasil, y Andy Najar, de Honduras, junto con el estadounidense Chris Pontius, quien parece haber recuperado totalmente la forma que lo llevó a ser considerado entre los mejores novatos de la temporada pasada.


Pontius llegó al partido como el Jugador de la Semana de la MLS por su “hat trick” ante Seattle Sounders en el último partido liguero de su club.


Jugando por la izquierda de la línea de tres delanteros con la que inició el partido el técnico Curt Onalfo, Pontius fue quien más intentó penetrar en el primer cuarto de hora. Sin embargo, se encontró siempre con la muralla que le plantó el zaguero visitante Manuel Alejandro Salazar, jugador que hace unos días había estado entrenando en D.C. con la plantilla capitalina.


Al minuto 19, el salvadoreño Juan Carlos Moscoso se desplazó peligrosamente por la izquierda y fue derribado al borde del área grande por Najar, en una acción que le mereció la cartulina amarilla al mediocamista catracho.


El posterior tiro libre directo fue ejecutado en buena forma por el conocido de la afición local, Dennis Alas, pero su conexión, aunque fue fuerte y con efecto, llegó a las manos del portero capitalino Troy Perkins.


Mientras que el United mantenía un poco más el control del balón, sus pases eran interceptados con facilidad o no llevaban la precisión para desequilibrar el blindado mediocampo de cinco hombres que plantó el estratega centroamericano José Luis Rugamas, buscando precisamente sofocar cualquier rebelión en ese sector del terreno.


“La Selecta”, que no contó con ninguno de los jugadores salvadoreños que militan en la MLS, mostró en la primera mitad del compromiso el mismo ímpetu que la caracterizó durante la última eliminatoria mundialista, en la que llegó sorpresivamente hasta el hexagonal final. Mostró mucha garra en sus avances que, aunque pocos, en la primera fracción llevaron peligrosidad a la zona defensiva local.


Ese ataque se evidenció sobre todo cuando el portador del balón era Rodolfo José Zelaya por la derecha, un poco más adelantado que su compañero Josué Odir Pérez, colocado en la zona ofensiva por la izquierda.


Mientras eso ocurría en el terreno de juego, en las gradas, muchos aficionados se preguntaban dónde estaba Christian Castillo, miembro Selección de El Salvador y del D.C. United que había sido anunciado para jugar medio tiempo con cada plantilla.


Para sorpresa de todos, el mediocampista también se encontraba en las tribunas formando parte de las barras, al no poder uniformarse con ninguno de los equipos aparentemente por una lesión en el muslo.


“Es lamentable que haya tenido que ver el partido como aficionado porque deseaba estar en la cancha”, dijo Castillo el intermedio del partido cerca del banquillo de suplentes del seleccionado de su país.


Pero esta ausencia no restó entusiasmo a los miles de sus compatriotas que gritaban en los graderíos, al punto de que los grupos “Barra Brava” y “La Norte” del United prácticamente pasaron desapercibidos ante la bulla de los salvadoreños, quienes no pudieron sin embargo ingresar sus trompetas al RFK, según dijeron.


Para el complemento, Onalfo realizó varias modificaciones, siendo la que más rápido le dio resultados el ingreso de Adam Cristman, quien a los 51’ anotó el primer gol del partido.


El 1-0 motivó más a los salvadoreños para ir en busca del empate, pero los capitalinos no estaban dispuestos a renunciar a este buen resultado parcial, sobre todo por el empujón anímico que un triunfo de esta naturaleza le puede significar en su empeño de mejorar la actuación de la plantilla en la competencia liguera.


El encuentro se convirtió en un subir y bajar de un lado al otro de la cancha, una situación que aceleró el ritmo de juego y de la que sacó la mejor parte el United por las piernas más frescas de la mayoría de sus jugadores que entraron de recambio tras el descanso.


El seleccionador Rugamas, por su parte, quiso dar mayor profundidad a su ofensiva con la incorporación de Eliseo Quintanilla y Mark Lester Blanco. Éstos se sumaron a los esfuerzos de Zelaya, quien jugó todo el partido pero culminó visiblemente agotado y sin haber podido penetrar el cerrojo defensivo de D.C.


Esa fue la tónica de los últimos minutos de juego hasta que el árbitro sonó el pitazo final que decretó el triunfo de los capitalinos.


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