Sala no se 'banca' al Mastroeni provocador

La última vez que FC Dallas y Colorado Rapids se encontraron en un partido crucial de Liguilla tiene recuerdos agridulces para ambas escuadras.

Era el 28 de octubre del 2006, y con la ventaja del partido de ida ganado 3-1, los Rapids avanzaron a la final de la Conferencia del Oeste por la tanda de penales, imponiéndose 5-4 a los tejanos.

Dallas había fallado el primer tiro penal y Colorado, después de convertir todos sus tiros, tenía que definir la clasificación. Dicha responsabilidad recayó en el argentino nacionalizado estadounidense Pablo Mastroeni, quien tenía que batir el arco salvaguardado por otro argentino, Darío Sala. Mastroeni marcó el tanto de la clasificación dejando en el camino a FC Dallas.

Si bien la eliminación fue dura para los locales, aún más duro fue observar como Mastroeni celebró dicha victoria frente a la afición de Dallas. Sala, en su intento de impedir lo que el consideró una “burla” por parte del jugador irrumpió en la celebración, acción que terminó en una gresca en la cancha.

Desde allí, Darío Sala califica a Pablo Mastroeni de “provocador”

“Pablo [Mastroeni] provoca tanto a los jugadores como a los hinchas y eso yo no me lo banco; menos que se burlara de la gente del Dallas cuando ganaron”, expresó a FutbolMLS.com Darío Sala quien además añadió los Rapids ya tienen un largo historial de problemas con sus adversarios.

“Cuando pasó lo que pasó con Colorado [Rapids], Real Salt Lake había tenido un problema con ellos cuando habían ganado en [su] cancha. Colorado había ganado en Salt Lake, y también los jugadores habían tenido problemas”, agregó.

Es así que la final de este domingo tendrá tintes especiales ya que Dallas querrá sacarse la espinita de encima por aquella eliminación, y Sala desea sonreír en esta ocasión al igual que lo hicieron ellos en 2006.

“Ojalá que ahora nosotros nos riamos en su cara.

“Ahora no van a tener muchos hinchas porque van a tener hinchas de toda la Liga, ojalá que festejen en paz si es que tienen que festejar, sino que lloren en paz en su hotel”, expresó.

Aun cuando ambos jugadores nacieron en Argentina, Sala asegura que la comunicación entre ellos es muy poca.

“En general todos los argentinos, o medio argentinos en la Liga nos saludamos, salimos a comer, confraternizamos. Y él ha sido siempre la excepción”, aseguró.

No obstante, el arquero de 36 años de edad, quien perdió la titularidad en el equipo por las espectaculares actuaciones de Kevin Hartman, admite que mantiene una gran amistad con el otro argentino en los Rapids, Claudio López, aun cuando esta semana están distantes porque lo que se juega es “a muerte”.

“Ahora es a muerte, después el domingo a la noche nos damos la mano, pero ahora a muerte”.

Sala será el único jugador presente en la final del domingo que estuvo en aquella gresca del 2006, pero anticipó que de este partido saldrán chispas por llevar una gran rivalidad entre ambos conjuntos.

“Tuvimos esta historia con Colorado y siempre hubo pica entre nosotros. Ahora en la final no va a ser la excepción”.


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