Robben acaba con el sueño eslovaco

JOHANNESBURGO -- Holanda puso fin al sueño eslovaco en este Mundial con una laboriosa victoria (2-1) cimentada en la capacidad para desnivelar de Arjen Robben, que disputó su primer encuentro como titular tras superar los problemas musculares que estuvieron muy cerca de dejarle fuera del torneo sudafricano.


El extremo del Bayern se resarció de no haber podido disputar más que unos pocos minutos en la primera fase mundialista completando un notable encuentro en el que se echó a su equipo a la espalda. De hecho, Robben y sus electrizantes cambios de ritmo fueron lo más reseñable de una primera mitad en la que la pelota estuvo prácticamente secuestrada por el once tulipán.


Eslovaquia, que realizó los dos primeros disparos a portería, se limitó a esperar en su campo que Holanda arriesgara su posesión para tratar de sorprenderle con la velocidad de Weiss y Stoch por los costados. Pero no hubo chance, ya que los de Van Maarwijk, en su línea desde que arrancó la competición, se limitaron a mover el cuero en horizontal, limitando al máximo poner en peligro la posesión con pases arriesgados buscando a su línea de medias puntas o a Van Persie, el ariete de los neerlandeses.


Sólo una acción individual podía sacar el encuentro del tedio en el que estaba sumido por la falta de riesgos de ambas selecciones. Ahí apareció la figura de Robben, quien se fabricó él solito la jugada que dio lugar al primer tanto de la Oranje. Sneijder lanzó una diagonal buscando el espacio libre por la banda derecha. Robben llegó antes que Zabavnik, controló el cuero, tiró su habitual diagonal hacia el centro del área y sacó un zurdazo seco marca de la casa que no pudieron interceptar ninguno de los tres zagueros eslavos que salieron a taparle. La pelota entró ajustadísima al palo izquierdo de Mucha (18').


Con el marcador a su favor, Holanda acentuó su posesión y Eslovaquia su falta de concentración y de fe para contrarrestar a un enemigo más técnico y que cuenta con un auténtico martillo pilón en vanguardia. Los hombres de Vladimir Weiss eran incapaces de asociarse por más de tres toques, con lo que el encuentro empezó a tornarse en un cómodo y gratificante paseo para los holandeses, que se encaminaron a buscar sin prisas un nuevo gol que les asegurara una recta final sin sobresaltos.


El problema era que, salvo que Robben entrase en escena, tampoco conseguía Holanda hacer cosquillas a su oponente. Pero eso empezó a cambiar con el inicio de los segundos 45 minutos. Robben salió decidido a resolver el litigio por la vía rápida y enlazó varias acciones en las que la Oranje rondó seriamente el 2-0. La primera fue otro eslálom del exterior zurdo del Bayern, cuyo disparo obligó a Mucha a sacar una mano milagrosa que evitó el tanto en el último momento. Otro extraordinario servicio desde la izquierda del astro tulipán fue rematado en boca de gol por Mathijsen, pero el cuero se topó con el rostro de Mucha. Poco después, una falta al borde del área sobre Robben propició un lanzamiento con veneno de Van Persie que despejó con dificultad el meta del Legia de Varsovia.


Holanda no era capaz de cerrar la contienda y Eslovaquia, sin nada que perder, intentó meterse en el partido dando un paso adelante. Casi le sale bien la estrategia, ya que los de Weiss dispusieron de dos excelentes oportunidades de manera consecutiva. La primera fue una diagonal de Stoch que cerró con un derechazo al que respondió de manera soberbia Stekelenburg. Medio minuto más tarde, el meta del Ajax volvió a lucirse a disparo de Vittek, quien se había quedado completamente solo tras un pase de Stoch.


La Oranje vio las orejas al lobo y replicó con un disparo lejano de Kuyt que complicó las cosas a Mucha. El choque entró en su último cuarto de hora pleno de emoción y con los dos equipos lanzados en pos del gol.


Van Maarwijk no quiso tentar a la suerte y decidió retirar a Robben del césped, pese a no tener la clasificación a cuartos asegurada. Eso le supuso a Holanda sufrir más de lo esperado en esos instantes finales. Pero una falta lanzada rápida por Van Bronckhorst desde la banda pilló desprevenida a la zaga eslava y Kuyt, muy listo, le ganó la acción al meta Mucha y sirvió en bandeja de plata a Sneijder el tanto de la tranquilidad absoluta (84').


Cuando el español Undiano se disponía a pitar el final del choque, Vittek le sacó un penalti a Stekelenburg (94') para marcharse de Sudáfrica compartiendo el Pichichi del torneo con Higuaín, con cuatro tantos por cabeza. 


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