Milito le da la triple corona al Inter

El Inter se llevó la gloria del Santiago Bernabéu y volvió a dejar al Bayern con el amargo sabor de boca de quedarse a las puertas de lograr el ansiado triplete. El Manchester United se lo arrancó de las manos hace 11 años en Barcelona en los 101 segundos más intensos de la era moderna del fútbol. En esta ocasión fue el equipo de José Mourinho el que condenó al ostracismo a los bávaros para tomar el relevo del Barcelona como el sexto equipo en la historia del balompié que conquista en una misma temporada la Liga de su país, la Copa y la Champions —antigua Copa de Europa—.


Mourinho le ganó por la mano a su maestro Van Gaal la batalla táctica con un planteamiento tan simple como efectivo: meter a diez jugadores atrás esperando a que los alemanes cometieran un error, y tratar de explotarlo al máximo aprovechando la capacidad resolutiva de un Diego Milito en estado de gracia.


Se intuía que el duelo entre los dos mejores atacantes de esta Champions podía ser la clave para decidir un encuentro muy igualado a tener del buen momento en el que ambos equipos llegaban a la final madrileña. Robben asumió desde el primer instante el mando del ataque germane, creando situaciones de apuro a una zaga interista que tenía problemas para sujetarlo por el flanco izquierdo, donde Chivu era incapaz de interceptarlo.


El Inter se esforzaba en taponar cualquier resquicio por donde pudiera penetrar su rival con una defensa zonal en la que las ayudas jugarían un papel decisivo en el devenir del choque.


Mou movía sus piezas como si estuvieran en un tablero de ajedrez para hacer inútiles los esfuerzos de un Bayern dominador, pero inoperante una vez pasaban la mitad de la cancha.


Los italianos sabían que, por su planteamiento, no iban a disponer de muchas opciones de marcar, así que las que llegaran había que aprovecharlas sí o sí.


La primera llegó a los 35 minutos con un saque largo de puerta de Julio César que Diego Milito bajó con la cabeza, ya en terreno alemán. El argentino lo orientó hacia Sneijder, completamente libre de ataduras. El enganche holandés aceleró el ritmo y devolvió la asistencia en corto a un Milito que ya se había metido hasta la cocina, quedándose solo ante Butt, al que destrozó de un terrible derechazo.


El primer tanto interista desató la locura entre los 15.000 'tifosi' lombardos y dejó seriamente tocado a un Bayern que empezaba a vislumbrar una nueva tragedia en su exitoso historial. Sneijder y Milito volvieron a ser protagonistas de la segunda llegada 'nerazzurra' en otro tuya-mía en corto que esta vez el holandés estrelló en el cuerpo de un Butt ya batido.


Tocado seriamente en su línea de flotación, los muniqueses carecieron en la segunda mitad de las aperturas rápidas y las diagonales fulgurantes de un Robben que desapareció en el momento en el que Mourinho le taponó la banda echándole a cuatro jugadores escalonados que lograrían aburrirle.


El Inter volvió a hacer crujir sus cimientos nada más reanudarse el juego con un remate a bocajarro de Pandev, tras jugadón de Milito, al que respondió Butt con una señora parada.


El Bayern quería, tenía la posesión, pero no encontró en toda la noche la manera de meterle mano a un once pétreo, inabordable y que hizo de su disciplina defensiva el particular muro de las lamentaciones de los de Van Gaal.


La única opción real de marcar por parte del Bayern en el acto decisivo, un remate a la media vuelta de Olic que Samuel cortó con un brillante despeje, fue una especie de efecto boomerang que se volvió contra ellos, ya que la contra sucesiva acabó con la pelota en los pies de Milito, que tras un recorte de bandera sobre Van Buyten, se volvió a colar en la Santa Bárbara alemana para reventar por segunda y definitiva vez el candado de Butt.


La segunda diana de Milito, quien también marcó una semana atrás el tanto que dio al Inter el Scudetto y hace dos el que regaló a su equipo la Coppa de Italia, sentenció una final tras la cual José Mourinho anunció que deja el Inter para fichar por el Real Madrid.


En suma, una noche feliz para los 'nerazzurri', que además se dieron el gustazo de convertirse en el primer equipo italiano que logra una hazaña que, además del 'Pep Team', sólo han podido realizarla Celtic (66-67), Ajax (71-72), PSV (87-88) y la mencionada anteriormente por el Manchester United en la temporada 98-99. Logro histórico que celebrarán con su hinchada durante la madrugada del domingo en el Giuseppe Meazza, que abrió sus puertas a la medianoche para animar una fiesta que culminará con la llegada de Mourinho y compañía, programados para llegar al Milan a las cuatro de la mañana, hora local. Sin duda, un motivo más de regocijo para el cuadro lombardo, que a pesar de contar con cuatro 'Orejonas' menos que el Milan, puede presumir de haberle ganado en la carrera por firmar el triplete.


0 BAYERN: Butt; Lahm, Van Buyten, Demichelis, Badstuber; Robben, Van Bommel, Schweinsteiger, Altintop (62' Klose); Müller y Olic (74' Mario Gómez).


2 INTER: Julio César; Maicon, Lucio, Samuel, Chivu (68' Stankovic); J. Zanetti, Cambiasso; Eto'o, Sneijder, Pandev (79' Muntari); Diego Milito (91' Materazzi).


ARBITRO: Howard Webb (Inglaterra). Tarjetas amarillas a Demichelis (26'), Chivu (30') y Van Bommel (78'). 


GOLES: 0-1 (35') Diego Milito fusila sin contemplaciones a Butt.
0-2 (70') Diego Milito encara a Van Buyten, recorta hacia fuera y cruza ante la salida de Butt.


ESTADIO: Santiago Bernabéu (80.000 espectadores)


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