La Oranje quiere sacarse una espina de 36 años

JOHANNESBURGO -- El Nelson Mandela Bay stadium de Port Elisabeth abrirá los cuartos de final del Mundial sudafricano a lo grande. Holanda y Brasil, dos escuadras abonadas tradicionalmente al fútbol arte, reeditarán uno de los duelos más apasionantes y espectaculares que se recuerdan en la historia de este torneo cada vez que se han cruzaron en el camino.


A pesar de que el fútbol de tulipanes y sudamericanos no ha estado de momento a la altura de lo que su tradición les exige, el teórico potencial que tanto Van Maarwijk como Dunga tienen a sus órdenes hace concebir serias esperanzas de que ambas escuadras pongan en liza sus mejores argumentos para lograr el pase a las semifinales.


Quien parece más motivado de cara a este fascinante enfrentamiento es la Oranje, por cuanto suma ya 36 años sin poder abatir a la Canarinha. Precisamente segunda y última victoria sobre los pentacampeones del Mundo se produjo la primera vez que ambos equipos midieron sus fuerzas en una fase final de la Copa del Mundo.


Alemania 74 y el Westfalen stadion de Dortmund fueron testigos de un épico encuentro presidido por la lluvia en el que la famosa Naranja Mecánica logró superar en un segundo tiempo inolvidable al equipo dirigido por Mario Zagallo con dos golazos de Johan Neeskens y Johan Cryuff. El escorzo que el mejor futbolista holandés de todos los tiempos hizo en el aire para batir a Emerson Leao ha pasado a la historia como uno de los mejores tantos en la historia del torneo.


La intensidad de aquel choque y la precisión con la que los tulipanes ejecutaron a los defensores del título en el ‘70 llevaron a Henry Kissinger, por entonces secretario de estado norteamericano y testigo de excepción como gran aficionado del balompié que es, a catalogarlo años después como el mejor partido que había visto nunca en vivo. 


Pero la historia de los choques entre ambas selecciones cambió a partir de entonces. Holanda, que se había adjudicado los dos primeros duelos (el primero, en 1963, lo ganó por 1-0), apenas ha sido capaz de empatar en cuatro de los siete encuentros que han disputado tulipanes y brasileños con posterioridad.


Brasil se tomaría cumplida revancha por la afrenta de 1974 en el Mundial de Estados Unidos, justo dos décadas después. Ambos equipos se cruzaron en la misma ronda que ahora, en Dallas, y el choque de trenes no decepcionó. La Verde-amarelha se adelantó en el marcador con tantos de Bebeto y Romario que parecían sentenciar la contienda.


Empero, Holanda resurgió de sus cenizas para igualar en una electrizante segunda mitad con goles de Bergkamp y Aaron Winter. Al final, un latigazo de Branco desde su casa devolvió la calma al once dirigido por Carlos Parreira y selló el pase a semifinales.


Francia 98, y más en concreto el Velodrome de Marsella, fueron testigos del último Holanda-Brasil mundialista hasta la fecha. En juego estaba el pase a la finalísima, y ambas escuadras dieron un verdadero espectáculo. Ronaldo adelantó a los sudamericanos al comienzo de la segunda mitad, después de que Holanda llevara la manija del juego y disfrutara de las mejores ocasiones. Patrick Kluivert clavó un golazo de cabeza que supuso el empate (1-1), resultado que ya resultaría inamovible incluso en la prórroga. El acierto de Taffarel en los penaltis, atajando dos lanzamientos a los holandeses, dio de nuevo la victoria a los brasileños.


El último precedente entre ambos conjuntos tuvo lugar hace 11 años en Amsterdam, y el resultado fue de 2-2.


DUNGA TIENE PROBLEMAS EN LA MEDIA


Sin Elano, que padece un esguince con edema en el tobillo derecho, sin Baptista ni Ramires, éste último sancionado, y con Felipe Melo entre algodones, el seleccionador canarinho  tendrá que hacer encaje de bolillos para oponer una media en condiciones ante los Sneijder, Robben y compañía. Josué, que ya sustituyó a Felipe Melo contra Portugal, o Kléberson, un hombre que viajó a Sudáfrica como relleno, podrían entrar en escena ante la falta de efectivos de los pentacampeones.


Muchos menos problemas tendrá Bert van Maarwijk para componer su once, ya que tiene a todos sus efectivos a punto para la batalla. Además, los números de la Oranje asustan, ya que ante Eslovaquia sumó su octavo triunfo consecutivo y cuarto consecutivo en una Copa del Mundo, igualando el récord que poseía la mítica Naranja Mecánica de 1974.


Holanda tiene ante sí su gran reválida, la de demostrar que es un equipo equilibrado y sin fisuras en defensa, como demuestra el hecho de que hasta ahora no han recibido ningún gol de jugada (los dos que encajó fueron de penalti).


EQUIPOS:


HOLANDA: 1 Stekelenburg; 2 Van der Wiel, 3 Heitinga, 4 Mathijsen, 5 Van Bronckhorst; 6 Van Bommel, 8 De Jong; 10 Robben,  10 Sneijder, 7 Kuyt; 9 Van Persie.


BRASIL: 1 Julio César; 2 Maicon, 3 Lucio, 4 Juan, 6 Michel Bastos; 8 Gilberto Silva, 5 Felipe Melo; 13 Dani Alves, 20 Kleberson, 10 Kaká; 11 Robinho y 9 Luis Fabiano.


ÁRBITRO: Yuichi Nishimura (Japón).


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