Ghana se cuela en octavos de rebote

PUERTO ELIZABETH, Sudáfrica -- Un gol de Mesut Ozil mediada la segunda mitad sacó a Alemania del aprieto de verse eliminda en la primera ronda de una Copa del Mundo por vez primera en su rica historia (1-0). Los germanos destronaron al mismo tiempo a Ghana del primer puesto del grupo D, si bien su mejor coeficiente goleador con respecto a Australia, que batía en ese mismo instante a Serbia, le permitió convertirse en el primer equipo (y tal vez único) africano en lograr el pase para los octavos de final.


Su rival en la próxima ronda será Estados Unidos, con los que se verán las caras en Rustenburg el próximo sábado, precisamente el choque que abrirá los octavos de final.


Ghana nunca le perdió la cara al partido e incluso gozó de mayor número de oportunidades que su rival, aunque le faltó algo de velocidad de ejecución en los metros finales. El once dirigido por Miki Rajevac llegaba con relativa facilidad a las inmediaciones del área de Neuer, pero la falta de determinación de sus hombres de vanguardia fueron la causa principal de que no lograran en toda la noche el objetivo de hacer blanco en el marco alemán.


Asamoah Gyan fue una pesadilla para la defensa nibelunga. Suya fue la mejor opción de gol ghanesa, pero su cabezazo a la salida de un córner lo sacaría bajo los palos Lahm. A la siguiente jugada fue Alemania quien mostró sus garras con una escapada de Ozil, que se plantó solo delante de Kingson. El portero africano leyó perfectamente la intención del internacional de origen turco y sacó con los pies su remate.


Schweinsteiger estuvo cerca de abrir el marcador al borde del descanso con una falta lejana tirada con mucha comba, pero en el último instante Kingson logró quitársela de encima con un manotazo providencial.  


Alemania pasó a tomar el control de la situación en el segundo acto. Bien es cierto que lo hizo de un modo sopalado, medio silencioso, pero con la seguridad que caracteriza a una escuadra habituada a jugarse cosas importantes cada dos por tres. No así los africanos, que fueron cediendo en su entusiasta presión a medida que las fuerzas comenzaron a flaquear.


El apriete de clavijas de los germanos surtiría efecto cuando el reloj alcanzaba el cuarto de hora. Ozil se encontró solo con una pelota botando al borde del área. Una tentación demasiado atractiva como para dejarla pasar. Y el finísimo mediocampista del Werder Bremen empaló con su zurda a bote pronto un terrible zapatazo que pasó como un cohete delante de las narices de Kingson (60').


Ghana reaccionó con entereza y al minuto tuvo muy cerca la igualada, pero el pase de Gyan fue rematada de manera defectuosa por Tagoe, lo que permitió a Mertesacker interceptarlo.


La mejor jugada de la segunda parte tuvo a Gyan y a André Ayew de protagonistas con un bonito tuya-mía que el hijo de Abedi Pelé se preparó demasiado, ya dentro del área, de modo que su zurdazo a quemarropa se topó con la pierna salvadora de Lahm en el último instante.


SERBIA SE CAE CON TODO EL EQUIPO


Una desastrosa segunda mitad mandó a Serbia a su casa y permitió a Australia llevarse tres puntos (2-0) que finalmente no le servirían para nada. La losa del 4-0 encajado en la primera jornada del grupo D frente a Alemania pasó factura a la larga a los pupilos de Pim Verbeek.


Los balcánicos dominaron con claridad el período inicial y disfrutaron de dos oportunidades inmejorables para encarilar el encuentro. En la primera, una escapada vertiginosa de Krasic le llevó a superar en velocidad hasta a Schwarzer, pero iba tan pasado de frenada que su remate a puerta vacía se marchó alto de manera incomprensible.


A renglón seguido sería Branislav Ivanovic quien remataría a bocajarro dentro del área oceánica, pero una mano espectacular de Schwarzer salvó en esta oportunidad a los Socceroos de marcharse al descanso en desventaja.


La reanudación contempló un cambio táctico del lado australiano, adelantando líneas y jugando con dos extremos. El resultado fue casi inmediato y los oceánicos empezaron a hacer daño de verdad a Serbia. El golazo de cabeza de Cahill (69') fue el inicio de la caída en picado de los de Antic, que en cuatro minutos dijeron adiós a sus esperanzas de seguir adelante en Sudáfrica por culpa de un lanzamiento de Holman desde su casa que sorprendió a un mal colocado Stojkovic (73').


De poco o nada sirvió ya el gol postrero de Pantelic (84'), quien se aprovechó del único error cometido por Schwarzer en toda la noche.   \


INGLATERRA ESQUIVA LA TRAGEDIA


Inglaterra encontró el camino de la victoria en Sudáfrica justo cuando empezaba a divisar las luces del Averno. El once de Capello sigue sin enamorar y su fútbol tosco y apelotonado sigue generando dudas de cara al futuro más inmediato. Al menos consiguió sacar el 'match ball' adelante y sumar al fin tres puntos que no le sirvieron, sin embargo, para entrar en los octavos como primero de grupo por peor diferencia de goles marcados con respecto a Estados Unidos.


Por fortuna para los 'Pross', Eslovenia sólo se pareció al equipo atrevido y descarado de las dos primeras jornadas durante los primeros 20 minutos. Los alpinos se plantaron mejor que su contrario sobre el césped y, con rápidas transiciones aprovechando el nerviosismo inglés en las entregas, dieron un par de avisos serios a James y sus compañeros de la retaguardia.


A Capello le tocaba reaccionar después del bochornoso empate ante Argelia y el técnico de Pieris no se quedó cruzado de brazos. Los tres cambios que introdujo (Upson, Milner y Defoe) contribuyeron notoriamente a que la velocidad de juego del combinado sajón fuera in crescendo con el paso de los minutos. No fue casualidad que Milner y Defoe acapararan todo el protagonismo en la acción que supuso el único tanto del choque. El interior del Aston Villa, que como el resto de sus compañeros arrancó el duelo con el paso cambiado, colgó desde la línea de cal un balón con tan diabólico efecto que imnotizó a Suler, quien se dejó robar la cartera en el área pequeña por Defoe. Su remate en carrera sorprendió al meta Handanovic, que reaccionó tarde y fue incapaz de atenazar el cuero.


En los minutos que siguieron se hizo evidente que era el gol la vitamina que necesitaban los fornidos discípulos de la Pérfida Albión para empezar a carburar y asemejarse a la escuadra que se dio un paseo militar en la fase clasificatoria. Y los pases con tiralíneas de Milner desde el costado derecha demostraron también que Inglaterra, como cualquier hijo de vecino, hace mucho más daño estirando hasta el límite el campo y buscando las alas que tratando de hacer un boquete con pico y pala en la media luna enemiga.   


Eslovenia apenas dijo esta boca es mía en la segunda mitad, por suerte para los Pross, ya que con el paso de los minutos fueron perdiendo fuelle, algo de lo que su timorato contrincante no supo sacar tajada. Y digo bien porque en la única aproximación real que tuvo en todo el segundo acto fue incapaz de aprovechar siquiera uno de los tres remates a quemarropa de que dispusieron Novakovic, Dedic y Kirm.  


To report a comment, mouseover or touch the comment and then click/touch the flag icon (Flag).