La Sub-21 de Estados Unidos y su influencia latina: “Estamos tratando de darle un poco del sabor mexicano a EE.UU.”

US U-20s Daniel Cuevas and Benji Joya

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MexSport

Benji Joya recuerda en su infancia ver a la selección de los Estados Unidos y ver muy pocos rostros como el suyo.

Tomó décadas y mucha diligencia por parte de la federación estadounidense para incorporar a los mejores jugadores mexicoamericanos al programa de selecciones nacionales, y podría pagar sus dividendos en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro en dos años.

Casi la mitad de la plantilla que Tab Ramos llevó al sur de California para el primer campamento Sub-21 de la selección en 2014, a su vez el primer paso rumbo a Rio 2016, tiene raíces mexicanas, y media docena de los jugadores hacen parte o han jugado para clubes de la Liga MX.

“Si no estoy equivocado, somos nueve o diez jugadores hispanos [aquí]”, comentó Joya, mediocampista del Chicago Fire quien anotara los dos goles de la victoria en el partido que culminó la concentración sobre un combinado del primer equipo y las reservas del Club Tijuana. “Creo que es bueno, porque nos están dando muchas oportunidades. En el pasado, recuerdo ver a la selección nacional, había muchos jugadores americanos, y en realidad no veía hispanos. Es muy agradable como [Jürgen] Klinsmann y Tab Ramos están trayendo raíces hispanas al equipo estadounidense.

“Somos mexicanos, pero en realidad no importa. Nacimos en Estados Unidos, y solo queremos jugar al fútbol. Estamos tratando de darle un poco del sabor mexicano a Estados Unidos”.

El sabor, combinado con los arraigados rasgos estadounidenses que favorecen lo atlético, mucha presión y la dimensión física, está ayudando a transformar el estilo de jugar al fútbol de la selección estadounidense en algo que representa de mejor manera al juego en la medida que se juega cada vez más en este país – y la cambiante demografía de la nación.

“Crecimos viendo fútbol mexicano, y tratamos de jugar como lo que vemos en la TV”, comentó Joya. “Es simplemente algo sobre ser latino que aporta algo diferente. En realidad no se cómo explicarlo, pero creo que lo plasmamos en la cancha. Ahí es cuando mostramos de lo que estoy hablando”.

Aparte de Joya, los mexicoamericanos en el campamento son los defensores Juan Pablo Ocegueda (Tigres UANL), y Oscar Sorto (LA Galaxy), los mediocampistas Alejandro Guido y Stevie Rodríguez (ambos en el Club Tijuana), y los delanteros Daniel Cuevas (Lobos BUAP), Danny García (FC Dallas), Víctor Pineda (Chicago Fire) y José Villarreal (Cruz Azul). El mediocampista del Real Salt Lake Luis Gil, quien es mitad mexicano, salió por una lesión.

“Creo que estamos haciendo un mejor trabajo de encontrar a los mejores jugadores”, dijo Ramos, una de las primeras estrellas hispanas que vistió la camiseta de la selección de Estados Unidos, nacido en Montevideo, Uruguay. “Se que con los nuevos Sub-20 que tengo, no hay muchos. Hay una influencia en la Sub-18, a lo mejor un poco más, y en los equipos aun más juveniles hay más, pero creo que en este punto es solo por casualidad, realmente. Estamos haciendo, creo, de un mejor trabajo en general de encontrar a los mejores jugadores”.

Sin embargo, Ramos reconoció que no están necesariamente buscando a esos jugadores hispanos, que “no importa cuales sean sus raíces”, pero prefiere “jugadores que estén cómodos con el balón. Y sucede que muchos de esos jugadores [que encajan con eso] son latinos en esa particular generación, y en los de edades mas menores, también”.

La diferencia es la mentalidad, y aquellos que jugaron en México – como Joya, que pasó dos años en Santos Laguna antes de unirse al Fire esta temporada – están inmersos en la filosofía mexicana.

“Es un juego más pensante allá que acá”, dijo Ocegueda, quien ha estado en el sistema juvenil de Tigres UANL desde que tenia 15 años de edad. “Hacen un juego más técnico. No estoy diciendo que EE.UU. no tenga uno, pero en México, piensan mucho más, y es un juego más lento, pero más inteligentemente jugado allá que acá”.

Por otro lado, Joya dice que lo que aprendió creciendo en la área de la Bahía, la manera estadounidense del juego le ayudó a prosperar en Torreón.

“Lo que realmente me ayudó en México fue jugar aquí en Estados Unidos”, reconoció Joya. “Allá, son más pacientes, y eso a veces es malo. Para nosotros, porque vamos allá, estamos corriendo, presionando y pegando”.