David Ferreira asegura que FC Dallas siempre será su casa, y quería quedarse | PELOTAZOS

Pelotazos: Ferreira

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USA TODAY Sports

David Ferreira se confiesa en Tiro Libre Radio

BUENOS AIRES - A David Ferreira no le cuesta nada abrir el corazón. Mucho menos cuando se trata de FC Dallas, esa segunda casa donde hubiera deseado retirarse del fútbol, que hoy lo encuentra de vuelta en Colombia con Independiente Santa Fe y el reciclado desafío de dejar grabado a fuego su nombre una vez más.

En exclusiva con FutbolMLS.com, el volante samario de 34 años habló por primera vez de su silenciosa salida de la liga estadounidense.  Desde Bogotá, al otro lado del teléfono, los recuerdos le generan vaivenes de alegría, melancolía y desazón a lo largo de la charla. Lejos han quedado los amigos, incluso su familia, que permanece en Dallas, situación que le pesa y acaso es su mayor motivación para entregarse y cumplir la meta que se traza ahora con el cuadro cardenal.

“Así es esta profesión. Es duro dejar a mis hijos y mi señora, un sacrificio difícil; pero no podía hacerles un daño, sacando a los niños de la escuela y apartándolos de sus amigos. Uno como padre, profesional, tiene que asumir el reto”, explica Ferreira, quien agradece no una, sino hasta siete veces a todos quienes lo ayudaron a convertirse en un verdadero ícono del conjunto texano, con el que disputó 117 partidos de liga, anotando 26 goles y 42 asistencias.

-¿Qué crees que es lo mejor que has dejado en FC Dallas?

-Creo que he dejado una huella muy grande en el equipo y estoy tranquilo porque he respondido a las expectativas. Ese grupo que conformó el Profesor Schellas (Hyndman) en 2010 (subcampeón de MLS) fue un momento muy bonito. Viví cinco años de momentos increíbles, buenos, regulares y malos, que fueron muy importantes en lo personal, además de conseguir un premio, que no es fácil, como el MVP (2010). FC Dallas no había llegado tan lejos como nosotros lo hicimos.

-¿Habías pensado en terminar tu carrera en allí?

-Honestamente, sí  lo pensé por el cariño que le tomé al club, porque mi familia también se adaptó a la ciudad y yo quería seguir en esta nueva etapa porque sé que han conformado un nuevo equipo y están bien dirigidos. Sé que van a llegar muy lejos y quería estar ahí para compartir todas esas alegrías; pero como me dijo una persona: “Así es el fútbol”.

-Si querías quedarte, ¿por qué no estás en Dallas?

-No dependía de mí. Mi intención siempre fue estar ahí.

-Pero te fuiste por la puerta de atrás. ¿No te dejó una “cicatriz” esa salida por lo bajo?

-Honestamente, sí. No quería salir así por las cosas que yo le di al FC Dallas y creo que aporté muchísimo para que estuviera en ese puesto donde está ahora. Soy una persona que me entrego no al 100, digamos al 120 por ciento por la camiseta y no me gustó como salí; pero tengo recuerdos muy buenos.

-¿Qué pudo haber pasado?

-Hubo cambios y decidieron que no querían contar conmigo. Supuestamente era por el salario; pero para mí eso no iba a ser inconveniente. Lo único que le comuniqué a la persona encargada fue que no había problema, que yo quería estar, que FC Dallas era mi casa, que le había cogido un cariño muy grande y quería que el próximo año las cosas fueran diferentes. No tenía problema en escuchar una nueva propuesta; pero nunca llegó. Fueron días difíciles para mí y mi familia.

-¿Pensaste en retirarte?

-Hubo un momento. Le comentaba a mi señora que si no se daba nada, pues iba a mirar qué se hace, si dejaba el fútbol o me dedicaba a otra cosa. Tenía otras posibilidades, no concretas, en la MLS; pero ahora agradezco esta oportunidad que me dan Dios y Santa Fe, y tengo que seguir trabajando porque no ha sido fácil adaptarme a la altura. Me autocritico muy fuerte cuando las cosas no salen; siempre trato de exigirme al máximo para que las cosas me salgan bien y trato de ser una persona perfecta aunque sea difícil.

-¿Esa carencia afectiva influye a la hora de jugar?

-Cuando entro al campo de juego trato de olvidar todo porque también debo ser responsable y agradecido con la institución. Gracias a Dios, con mi temperamento  y las ganas de triunfar, en este momento sólo pienso hacer lo mejor y aportar lo que he aprendido todos estos años fuera de Colombia. Estoy convencido de que cuando me adapte totalmente a la altura le voy a dar muchas alegrías a Santa Fe. Si yo tomé este reto es porque tengo fe y confianza de que aquí voy a dejar una huella como hice en todos los equipos por donde he pasado.

-¿Cómo crees que repercutirá en la franquicia el cambio de Oscar Pareja por Schellas Hyndman?

-El equipo está bien dirigido esta temporada porque tiene una persona que lo va a guiar por un buen camino que es el Profesor Oscar. Me hubiese encantado estar con él esta temporada porque sabe trabajar, se entrega en lo que hace, le gusta jugar buen fútbol y con los jugadores que tiene va a llegar muy lejos. Schellas, en su momento, hizo lo mejor para el equipo y siempre voy a estar agradecido con él porque es una persona que creyó en mí. Ojalá que puedan conseguir ese campeonato que FC Dallas merece.

-Hace poco, Pareja dijo que la MLS, por ser joven, carga con el estigma de ser vista como una liga débil. Ahora que estás en Colombia, ¿cuál es tu percepción?

-Exacto. Yo les digo, que cuando tengan una posibilidad de la MLS, no lo duden, vayan con los ojos cerrados. Aquí no la conocen mucho; pero cuando usted vaya, viva y disfrute ese fútbol, le va a agradar muchísimo. Ese es mi consejo a los jugadores que me preguntan por la MLS, que ha mejorado muchísimo y va a mejorar aún más. La gente piensa que esa liga es para retirarse; pero no. Yo la recomiendo, es un fútbol que me gustó. Si a mí se me diera la oportunidad nuevamente, no lo pensaría dos veces. Yo no sabía mucho de esa liga y le agradezco a Oscar por darme ese empujón para disfrutar esa liga maravillosa; disfrute muchísimo el fútbol de la MLS.

-¿Cómo te sienta regresar después de nueve años a Colombia y además reencontrarte con la Copa Libertadores?

-Siempre soñé en jugar una nueva Libertadores y Santa Fe me da esta oportunidad. Poco a poco voy adaptándome y sabía que no sería fácil luego de tanto tiempo afuera venir a jugar a la capital, ya que quizás no tuve la continuidad que uno quiere; pero soy consciente de que llegué a un grupo ya conformado y estoy trabajando al máximo para ayudar al equipo porque tengo fútbol para aportar. Cuando las cosas están bien yo no me subo, ni me bajo cuando las cosas no salen; soy bastante equilibrado.

-¿Cómo observas el panorama de Santa Fe en la Copa?

-Se nos complicó un poco en los últimos dos partidos (ante Zamora FC de Venezuela) y no se dieron las cosas como queríamos; pero estamos vivos y tenemos fe. El partido que viene es importantísimo y no vamos a bajar los brazos porque la opción está viva. Es vital ganarle a Atlético Mineiro en Bogotá. 

Nota del Editor: Santa Fe y Atlético Mineiro empataron a un gol en la noche del jueves 2 de abril. El club colombiano deberá ganar su último partido como visitante ante Nacional (URU) y esperar que Mineiro derrote al Zamora.

-Y a todo esto, ¿pasó algo con América de Cali, tu ex club?

-Nunca se tuvo un acercamiento con América. También lo llevo en mi corazón, ahí viví momentos muy agradables. Triste por el momento que está pasando porque es un equipo grande que no merece estar donde está y todos los equipos extrañan al América -dice sonriente-. He hablado con algunos compañeros y dicen “hace falta América”. Por cosas del futbol que no se hicieron bien llegaron a esa situación; pero esperemos salga de ahí. Todos los colombianos quieren ver a América en Primera División, y sí, los del (Deportivo) Cali también. ¡Nunca tuvo que bajar!